El Comercio
img
LOBOS EN MANADA
img
Juan Neira | 19-08-2017 | 14:40

Saber que el conductor del coche que causó 13 muertos y más de 130 heridos por las Ramblas de Barcelona no se encuentra libre, dispuesto a participar en otro atentado, transmite tranquilidad a la opinión pública. Si se le hubiera podido detener para ser llevado ante los tribunales de Justicia estaríamos ante la operación policial ideal. Todo indica que fue materialmente imposible realizarla, entre otras razones, porque cuando fue abatido se encontraba en compañía de otros cuatro terroristas atropellando a peatones en el paseo marítimo de Cambrils (Tarragona). Dos matanzas colectivas con escasas ocho horas de diferencia. Entre los primeros deberes que tiene un Estado democrático está el de impedir que los individuos que tengan vocación de asesinos puedan cumplir sus deseos.

Las acciones criminales en Barcelona y Cambrils, junto a la explosión en Alcanar (Tarragona) que provocó un muerto y siete heridos,  y los tres detenidos en Ripoll (Gerona), entre ellos un hermano de Mossua Oukabir, el conductor del coche que causó la matanza en Las Ramblas, muestran que en Cataluña hay algo más que tristes lobos solitarios. Una región muy poblada, con una gran recepción de visitantes, que tiene en sus calles un mosaico de etnias y culturas, ofrece un terreno favorable para la profusión de células del islamismo radical. Es un problema que se venía incubando desde hace muchos años, sin que las autoridades regionales y locales mostraran inquietud. El mejor ejemplo es que no se habían colocado bolardos en las Ramblas para impedir el paso de coches. Ahora se pagan las consecuencias. De todo tipo. Lo primero es la pérdida de vidas humanas, dictadas por los giros azarosos de un vehículo, guiado por individuo que carecía de edad para ser el titular de un carné de conducir. A continuación está el golpe que causa a la convivencia. Me parece admirable y emocionante el grito improvisado y colectivo,  del “no tinc por” por las Ramblas de Barcelona, pero pese al voluntarismo que conlleva, claro que hay miedo. ¿Cómo no va a haberlo? Cuando los terroristas tienen capacidad para provocar sucesivos atropellos en zonas de máxima afluencia, cuando bajan de los coches y acuchillan a los viandantes, el miedo funciona como mecanismo de seguridad.

Hay otras consecuencias indoloras, pero que causan un gran perjuicio para Cataluña y para España. El turismo alcanzó récord en nuestro país porque otras costas eran inseguras. Ahora la violencia está aquí.

Sobre el autor Juan Neira

Últimos Comentarios

jesusferga794_9615 05-11-2017 | 13:22 en:
CLASES DE DELITOS

Etiquetas

Otros Blogs de Autor