El Comercio
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Fecha: septiembre, 2017
CON LA “PASTA” NO SE JUEGA
Juan Neira 23-09-2017 | 1:35 | 1

La crisis catalana sigue su curso con la mirada fija en el primero de octubre. Los dos bandos, constitucionalistas y rebeldes, mantienen su estrategia, unos dispuestos a restablecer el imperio de la ley y los otros convencidos de que tienen en su mano la ruptura con España. La puesta en escena es favorable a los independentistas que juegan al papel de víctimas, mientras que la actuación de jueces, fiscales y policías no suscita solidaridades. No quiero realizar un largo rodeo, pero la aprehensión ante las togas y los uniformados, como el rechazo a la educación clásica, como la falta de empatía con la bandera de España, como la incapacidad de poner letra al himno nacional, son herencias del franquismo. La dictadura hizo una utilización espuria de tantos valores, profesiones, símbolos y prácticas, que sigue habiendo un muro de prejuicios entre ellos y la ciudadanía.

La Fiscalía presentó una denuncia por sedición contra los líderes de la Asamblea Nacional de Cataluña, Jorge Sánchez, y Ómnium Cultural, Jorge Cuixart, ante la Audiencia Nacional. En la denuncia se hace un relato detallado de los altercados ocurridos cuando los independentistas trataron de impedir que la Guardia Civil llevara a cabo su trabajo realizando detenciones y apropiándose de material relacionado con el referéndum del primero de octubre. La dos líderes citados jugaron un papel relevante en el tumulto, a juicio de la Fiscalía, y como trataban de “impedir a la autoridad el ejercicio de sus funciones”, su actuación es calificada como sedición, delito que puede llevar acarreada una pena de hasta quince años de cárcel.

Los dos “jorges” manifestaron que no tienen miedo. En Cataluña está de moda decir que no se tiene miedo, salvo que esté la cartera por el medio. Los cinco miembros de la Sindicatura Electoral –un sucedáneo de la Junta Electoral que se han sacado de la manga en la Ley del Referéndum- dimitieron atropelladamente del cargo en cuanto tuvieron noticia de que el Tribunal Constitucional les imponía una multa de 12.000 euros diarios si seguían formando parte de la Sindicatura. El número dos de Junqueras formaba parte del órgano, y la Generalitat se reunió de urgencia para presentar su cese como miembro de la Sindicatura. Cuando Cristóbal Montoro intervino en las cuentas catalanas, el “Govern” volvió a enviarle una notificación de los gastos. Dos rectificaciones y las dos relacionadas con la “pasta”. Es bueno saber por dónde les aprieta el zapato.

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UN RECHAZO INCÓMODO
Juan Neira 22-09-2017 | 11:44 | 0

La victoria de Adrián Barbón en las elecciones primarias ha generado una nueva dinámica interna que se puede palpar en las agrupaciones al rechazar el informe de gestión del hasta ahora secretario general, Javier Fernández. Las dos agrupaciones más numerosas, Gijón y Oviedo, se mostraron contrarias al informe; en Gijón, el “no” casi duplicó al “sí”, y en Oviedo prácticamente no hubo ningún voto favorable a la tarea desplegada por la dirección de la FSA desde el anterior congreso. En otras agrupaciones muy importantes, caso de Mieres, Langreo o San Martín del Rey Aurelio (en San Martín hay muchos más afiliados que en Avilés, por extraño que parezca) también la asamblea de militante se posicionó en contra.

La desgana mostrada por el “javierismo” en la contienda de las primarias se traslada al congreso. Valga como ejemplo que en Mieres, el secretario de organización de la FSA, Jesús Gutiérrez, no se personó en la asamblea. Lo que hasta hace dos días era el oficialismo de la FSA se ha desplomado. El jefe se desentendió de la batalla interna y detrás de él van todos. A falta de un líder que sirva de referencia, la desbandada es generalizada. El resultado podría ser mucho más escandaloso si no fuera porque Adrián Barbón y su gente se están empleando a fondo para que salga adelante el informe de Javier Fernández, con el objeto de que su despedida de la jefatura del partido sea benévola. En Laviana, donde Barbón es alcalde, hubo veinte veces más de votos a favor que en contra; en Parres o Corvera, agrupaciones sobre las que sus más directos colaboradores tienen gran influencia, ocurrió lo mismo. Es el mundo al revés, lo más granado del “sanchismo” asturiano votando a favor del balance de Javier Fernández, y los oficialistas en paradero desconocido. La adhesión a Fernández no pasa de ser un cálculo interesado, ya que el estado mayor del “sanchismo” quiere un congreso de guante blanco y la censura al secretario general saliente envenenaría el ambiente del cónclave.

La militancia de base no está en los cálculos del aparato. Dieron un voto mayoritario a Barbón porque representa el espíritu de Pedro Sánchez. Lo que ellos llaman el “nuevo PSOE”. Javier Fernández es el viejo partido y su figura está asociada a la abstención en la investidura de Rajoy. Razón suficiente para disentir. Dado el esquematismo que ha dominado en el debate socialista el último año, el rechazo no debe extrañar a nadie. La militancia sabe de política, pero no de diplomacia.

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DEFENDER LA DEMOCRACIA
Juan Neira 21-09-2017 | 11:16 | 1

Por mandato del juez, la Guardia Civil llevó a cabo una amplia operación para desarticular la organización del referéndum de autodeterminación y detener a los cabecillas de la rebelión contra la Constitución y el Estatuto de Autonomía. Como estamos en presencia de un golpe perpetrado por los nacionalistas que gobiernan las instituciones catalanas, la Guardia Civil tuvo que irrumpir en el corazón de la Generalitat para hacerse con el material probatorio del plan de los sediciosos y detener a los principales responsables. Cuarenta y una sedes registradas, catorce detenidos –Pablo Iglesias, como politólogo avezado, los calificó de «presos políticos» (sic)– y diez millones de papeletas incautadas: más de dos por cada potencial votante. El aparato del Estado funciona en Cataluña mejor que la conjura de los independentistas.

Puigdemont y Junqueras habían presumido de contar con planes ‘B’,‘C’y‘ D’ para responder al Gobierno, por si fuera necesario, pero quedaron pasmados al ver que la democracia española sabía defenderse. Sí, las leyes, los jueces, los fiscales y la Guardia Civil están para defender un sistema de libertades, como el nuestro, del que apenas gozan algo más de treinta países en el mundo. Un sistema que garantiza a los catalanes un autogobierno más pleno que el de cualquier otra región europea. Un modelo de Estado y de país que dio la mayor etapa de crecimiento y prosperidad a España desde el Siglo de Oro. No van las elites del independentismo catalán a truncar el futuro al que tenemos derecho más de cuarenta millones de españoles, empezando por los catalanes que el independentismo quiere confinar en una pequeña República de pensamiento único, donde se coloca en una diana a los que discrepan.

Vienen días difíciles. Nada nuevo para el que conozca la Historia. Los independentistas constataron ayer que les han aguado la fiesta del referéndum a la que habían destinado tantos recursos. Van a trasladar el conflicto a la calle. Es su única baza: una borrachera de emociones que oculte las trampas, ilegalidades y deslealtades que les acompañan.

El Estado tiene que defender la Constitución y el Estatuto de Autonomía, y el Gobierno de Rajoy debe hacer todo lo que esté en su mano para que aflore el pluralismo de Cataluña. Esa mezcla de ideologías y partidos que tanto le molesta al independentismo que aprobó su ley fundamental con media Cámara vacía. Sépanlo: en España, el fracaso de la democracia no es una opción.

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LA FSA Y PODEMOS
Juan Neira 20-09-2017 | 11:59 | 1

El aviso de Adrián Barbón a los grupos de izquierda, llamando al entendimiento, porque en caso contrario le estarán abriendo el camino a la derecha no ha surtido efecto. En nuestra región los intentos de acuerdo entre PSOE, Podemos e IU no prosperaron. Se han hecho demasiadas invocaciones a la unidad sin sacar ningún fruto, dejando una capa de escepticismo como poso. Si en la primera parte de la legislatura no fue posible el pacto, más difícil es que se alcance cuando faltan veinte meses para las elecciones autonómicas. La tan mentada unidad es una opción mucho más remota que al principio. La investidura de Javier Fernández llegó acompañada del pacto con IU. Durante los dos primeros cursos parlamentarios, las diferencias de PSOE e IU eran de matiz. En la pasada primavera, IU rompió el acuerdo con el PSOE y el Ejecutivo de Javier Fernández ha quedado aislado, mientras Mercedes Fernández le hace señales de humo. La política asturiana tiene mucho de comedia: venga a hablar de pactos de izquierda y los únicos acuerdos presupuestarios se hacen entre el PSOE y la derecha.

Los mandatos de Álvarez Areces dejaron como huella la  sintonía entre PSOE e IU. Una entente que tenía raíz municipal. Entre 1987 y 1999, Areces fue acalde de Gijón. Tres mandatos con mayoría simple en los que tuvo una amplia capacidad de disposición gracias a los pactos presupuestarios con IU. Durante esos años, Felipe González y Julio Anguita tenía una pésima relación. En el Principado, Areces repitió la entente en cuanto perdió la mayoría absoluta. Esa fue la herencia que recibió Javier Fernández.

A partir de 2015 hay un nuevo grupo en el campo de la izquierda que tiene casi el doble de escaños que IU en la Cámara. Javier Fernández trató de buscar el acuerdo con Podemos desplegando la estrategia que utilizan los socialistas con IU. Fracasó. En Asturias, PSOE e IU no hablan el mismo lenguaje. Hay una gran incomprensión mutua y les separa una cordillera de recelos. La personalidad de los interlocutores es importante para llegar a acuerdos. Adrián Barbón tiene todo el derecho a intentarlo. Su capital político está intacto para lograrlo, pero conviene no engañarse. Podemos llegó a la política para disputarle la hegemonía de la izquierda al PSOE, así que lo más prudente es olvidarse de las viejas recetas e ir al encuentro sin prejuicios y dispuesto a escuchar demandas novedosas: le piden que solicite prisión inmediata para los condenados por el “caso Renedo” ¿Qué dice la FSA?

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HACIA UNA NUEVA FSA
Juan Neira 19-09-2017 | 11:12 | 1

La organización de los congresos socialistas, con las elecciones primarias quince días antes de la reunión de los delegados y el debate de las ponencias, despista a la gente. No se trata de dos pulsos internos seguidos, porque los delegados de los congresos, tanto en el congreso federal como en la FSA, acuden siguiendo la proporción de los porcentajes sacados en las primarias. A finales de mes, algo más del 60% de los delgados serán “sanchistas” y los afines a José María Pérez (no me atrevo a llamarlos “javieristas” dada la escasa movilización de los seguidores del exsecretario general) no llegarán al 40%. Adrián Barbón ganó la Secretaría General y, por eso, ya ganó el congreso. Tendrá las manos libres para nombrar a su equipo. Los congresos, ahora, no son nada tensos, quedando como única referencia de interés el porcentaje de apoyos que tenga la Comisión Ejecutiva en el caso de que el secretario general intente negociar su composición con otros sectores distintos al suyo. En este caso, las concesiones, de haberlas, serán mínimas.

El cambio en la FSA va a ser radical, por dos razones. Al Congreso se llega en una situación totalmente opuesta a los anteriores cónclaves de la FSA. Entonces, el partido estaba unido y el liderazgo de Javier Fernández era aceptado por todos. En la actualidad el partido está dividido en dos bandos, si bien uno de ellos cuenta con una mayoría holgada. La segunda razón tiene que ver con el cambio generacional. La llegada de Adrián Barbón supondrá un rejuvenecimiento de la dirección del partido. Esas dos coordenadas definen una FSA muy diferente a lo que hubo hasta ahora. Habrá una gran mayoría de caras nuevas y otros pasarán a la condición de reservistas para lo que les queda de vida en el partido: de militar a cotizar.

Las decisiones que se tomen en Asturias serán un calco de las que lleve a cabo Pedro Sánchez. La sintonía entre la dirección federal y la asturiana será absoluta. Hablo a corto y medio plazo. Más allá será distinto, porque la política muda de piel cada pocos años. El hecho de que Adriana Lastra sea la vicesecretaria general del partido asegura la sincronización entre las dos organizaciones y la fluidez de la información y las relaciones entre ambas. Todas las incógnitas están relacionadas con la bicefalia. En el día posterior a la batalla todo son buenas palabras, pero no será sencillo ya que lo que haga u omita Javier Fernández beneficiará o dañará las expectativas electorales de la FSA de Barbón.

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