El Comercio
img
Fecha: febrero 3, 2018
UN AGRAVIO COMPARATIVO
Juan Neira 03-02-2018 | 10:20 | 0

Gracias a la unión de los diputados de Podemos, IU y Ciudadanos, la Junta General del Principado ha instado al Gobierno socialista a posicionarse en contra de la desigualdad que origina el cupo vasco en la financiación autonómica. En contra de la iniciativa votaron PP y Foro, dos grupos que dieron cobertura a la cuantía del nuevo cupo aprobada el Congreso de los Diputados. El grupo socialista se abstuvo.

Tras más de treinta años de silencio cómplice, a finales de 2015 el cupo vasco entró en la agenda del debate nacional. Fuera de las formaciones nacionalistas ningún líder regional respaldó su razón de ser, siendo visto como el privilegio intolerable de uno de los territorios más ricos de España. La financiación del resto de regiones, con la excepción de Navarra, se rige por otro sistema, pero el problema no está ya en la excepcionalidad del método aplicado al País Vasco, sino en la forma de hacerlo y el resultado obtenido. Los números hablan por sí solos: la financiación media por habitante en España está en 2.183 euros, mientras que a cada vasco le corresponden 4.292 euros. El Estado permite que un territorio que tiene un 30% más de renta que el conjunto del Estado tenga el doble de financiación por habitante para costearse los servicios públicos y las infraestructuras. El desigual reparto de recursos propicia que en Bilbao tengan tren suburbano y tranvía, mientras en Gijón nos tenemos que conformar con un túnel de más de dos kilómetros lleno de agua. Mientras ellos viajan, nosotros buscamos darle un sentido lúdico.

El cálculo del cupo está lleno de trampas consentidas que van desde la fijación de su cuantía inflando el coste de las transferencias que gestionan desde Vitoria, hasta falsear la capacidad recaudatoria de las diputaciones, tirando a la baja los ingresos fiscales que obtienen, lo que les permite transferir menos dinero al Estado. Cómo será de notoria la trampa que los expertos fiscales del resto de regiones que redactaron el documento de trabajo para negociar el modelo de financiación autonómica, se pusieron de acuerdo, en cinco minutos, para adoptar una postura común en contra del privilegio vasco. Desde un punto de vista político, lo más llamativo es que el cupo tuvo una mayoría holgada en el Congreso de los Diputados (PP, PSOE y Podemos), mientras es denostado en las comunidades autónomas. Como Javier Fernández lo ha criticado, no entiendo la abstención del grupo socialista en el Parlamento asturiano.

Ver Post >
Sobre el autor Juan Neira