El Comercio
img
Fecha: febrero 27, 2018
EL ‘ASEREJÉ’ DEL PARLAMENTO
Juan Neira 27-02-2018 | 9:22 | 0

Sin finalizar febrero, hay una mayoría parlamentaria que ya sabe lo que va a hacer el 8 de marzo, día elegido por el movimiento feminista para convocar una huelga general. Los desacuerdos entre los grupos de izquierda (PSOE, Podemos, IU) sobre el primer ciclo de Educación infantil, la oferta de empleo en la Sanidad, la gestión de los geriátricos públicos, la inversión presupuestaria, el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y un largo etcétera, se tornan en acuerdo al verse compelidos a posicionarse ante el paro de las mujeres. Los tres partidos, que tienen una holgada mayoría absoluta en la Cámara, van a proponer en la Junta de Portavoces que se suspenda el pleno del Parlamento que se iba a celebrar ese día. La razón de la suspensión es facilitar la participación en el paro. Se equivocan. Si se desconvoca el pleno es imposible que las diputadas o los diputados hagan huelga. Si en cualquier empresa el propietario cierra las puertas los empleados no trabajarán, pero no es factible hacer huelga. La participación en una huelga es posible cuando hay dos alternativas: trabajar o no trabajar. Si la Junta General del Principado se queda sin actividad, por decisión de la Junta de Portavoces, los diputados se toman un día de vacaciones que es algo muy distinto a hacer huelga.

Un día más de vacaciones a sumar a la interminable pausa navideña que terminó hace tan solo tres semanas; un día más a sumar al mes de julio sin plenos, el mes de agosto de asueto, y el particular mes de septiembre, con el pleno institucional del Día de Asturias, y la holganza hasta después de San Mateo. A partir de ahora, todos los años, el 8 de marzo, los diputados homenajearán a las mujeres quedándose en casa. Me atrevo a hacer este pronóstico porque la huelga general del día 8 ha venido para quedarse.

Una característica consustancial a la huelga es el descuento en la nómina del salario correspondiente a las jornadas en que se hizo paro. Los portavoces de PSOE, Podemos e IU han ideado una fórmula para dejar de trabajar sin perder poder adquisitivo: cerrar la empresa. Otra prueba más de que estamos ante la planificación de un día de vacaciones. Dicen los portavoces que para apoyar la huelga «es importante que se escenifiquen apoyos sólidos desde el Parlamento». No invirtamos los términos: la huelga no necesita sumar escaños, son los diputados de las tres izquierdas los que necesitan que las huelguistas les vean sin trabajar. Hacer un gesto, o como dicen ellos, hacer un ‘aserejé’.

Ver Post >
EL DÍA DEL FUNDADOR
Juan Neira 27-02-2018 | 1:00 | 0

El homenaje a Manuel Llaneza, ceremonia de la mayor importancia para el SOMA y, por extensión, para toda la familia socialista, ha estado más concurrido que otras veces. Se ve que los aparatos del sindicato y del PSOE activaron los mecanismos de movilización para que se viera que la anunciada ausencia de Javier Fernández no generaba ninguna corriente de simpatía entre la militancia. El Gobierno socialista estuvo representado por Isaac Pola, consejero de Empleo, Industria y Turismo, y por Belarmina Díaz Aguado, directora general de Minería y Energía. De los 14 diputados del grupo parlamentario socialista solo estuvo presente Nuria Devesa. Podemos decir que la asistencia de los socialistas con cargo en las instituciones autonómicas fue discreta, si tomamos como comparación lo sucedido en años anteriores.

Adrián Barbón manifestó que el PSOE está mejor que hace un año, porque entonces estaban rotos y ahora se encuentran unidos. Para ser rigurosos hay que decir que la división entre socialistas no es un asunto superado. La diferencia con lo que ocurría hace un año, tanto en el conjunto de España como en Asturias, estriba en que entonces el pulso por el poder estaba en pleno apogeo, faltaban menos de tres meses para las primarias y nadie sabía si la comisión gestora concluiría su labor con el retorno de Pedro Sánchez al poder o con Susana Díaz de secretaria general. No cito la opción de Patxi López, ya que jugaba un mero papel testimonial. En el caso de Asturias, el enfrentamiento entre ‘javieristas’ y ‘sanchistas’ no se visualizaba en nombres concretos, pero la militancia se repartía entre el continuismo y el cambio. Doce meses más tarde, los pulsos por el poder o, si se quiere, el vacío de poder, han dado paso a dos liderazgos nítidos ganados en las urnas, Pedro Sánchez y Adrián Barbón, pero eso no significa que el PSOE esté unido. Lo que se puede decir es que en ambos casos hay una mayoría clara que se refleja en los órganos de dirección. Si el partido estuviera unido no se entenderían los esfuerzos denodados de Pedro Sánchez por integrar a sus principales críticos, como Felipe González o Susana Díaz, y el interés por impedir el progreso de Elena Valenciano en las instituciones europeas después de haber exigido que fuera una mujer la que se sentara en el sillón ocupado por De Guindos.

En Asturias, el hecho de que el Gobierno regional y el grupo parlamentario estén en bloque en el sector crítico también plantea problemas que otro día comentaremos.

Ver Post >
Sobre el autor Juan Neira