El Comercio
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Fecha: abril 6, 2018
FORMAS DE VALORAR
Juan Neira 06-04-2018 | 5:20 | 1

La reacción de los grupos políticos al proyecto de presupuestos ha sido la esperada. Todos los años ocurre lo mismo. La oposición descalifica y el partido del Gobierno aplaude. Las valoraciones están hechas antes de cotejar las cifras y la gente no sabe si quedarse con las críticas o con las alabanzas. Hay una absoluta ausencia de rigor. Desde las filas del socialismo se dijo que las cuentas «no cumplen las expectativas», que no son «los presupuestos que requiere Asturias» y que son «un fraude». Se reconoce que la inversión crece, pero se añade que «cinco puntos menos que la media nacional». La misma valoración podría hacerse del fallido proyecto de presupuestos del Principado, porque no cumplía con las expectativas, tampoco era el que necesitaba la región y en cuanto al fraude, todo consiste en animarse y sacar el registro hiperbólico.

En cuanto al crecimiento de la inversión, toca constatar que tanto a escala nacional como autonómica padecemos el mismo problema de raquitismo. Los gobiernos redujeron drásticamente la inversión cuando cayó la recaudación fiscal, durante los años de la crisis, y ahora siguen reduciendo el déficit público a base de dejar la inversión bajo mínimos.

Puestos a hacer valoraciones sesgadas, los distintos portavoces incurren en la frivolidad de comparar los incrementos o decrementos de la inversión entre comunidades autónomas, sin tener en cuenta el nivel del que parten. Veamos un ejemplo. En Asturias, la inversión crece el 5,9% y en Castilla y León aumenta el 0,5%. De ahí podría concluirse que los presupuestos de Rajoy tratan mucho mejor a Asturias que a Castilla y León. Nada más lejos de la realidad. A Asturias van destinados 225 millones y a Castilla y León, 1.002 millones. Si tenemos en cuenta que Asturias tiene un millón largo de habitantes y la población de Castilla y León es de 2,4 millones, comprobaremos que salimos ampliamente desfavorecidos: reciben más de cuatro veces de inversión que nosotros, mientras que sólo tienen algo más del doble de población.

Desde estas líneas hemos dicho otras veces que es tan importante el acto de presentación de los presupuestos, como la ejecución de los mismos. Hace bien Foro en repasar los incumplimientos del pacto presupuestario para saber lo que hay que votar un año después: la ronda norte de Oviedo y el metrotrén no recibieron un euro de lo acordado; de la variante de Pajares, sólo se había invertido el 26%, a 30 de septiembre. Es más fácil prometer que cumplir.

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BAJO MÍNIMOS
Juan Neira 06-04-2018 | 5:18 | 0

El proyecto de Presupuestos Generales del Estado ha sido ideado bajo la perspectiva de ganar el favor de grandes colectivos de ciudadanos, como son los pensionistas y los funcionarios, dada la cercanía de las elecciones. Entre ambos hay cerca de 13 millones de votantes, lo que supone una masa crítica suficiente para derribar y encumbrar gobiernos. 13 millones de personas a las que va destinado el 51% del gasto. El ahorro en intereses y en subvención al desempleo ha ido a parar a jubilados y funcionarios. Si se piensa en términos de asignación del gasto se trata de la gran operación del presupuesto. No se suele tomar en consideración este tipo de datos cuando se hacen análisis territorializados de las cuentas, pero tienen una gran importancia para el consumo de las regiones. Es distinta la repercusión de una mejora de las pensiones en una comunidad con alto porcentaje de jubilados, como es Asturias, que en otra, como Madrid, donde la media de edad es más baja.

La presentación de las cuentas dispara el reflejo del agravio comparativo al poner en relación las inversiones que hace el Estado en las distintas regiones. Es un reflejo muy primario y no siempre se hace con rigor. Por ejemplo, las inversiones programadas en la línea de alta velocidad que une a Madrid con Gijón benefician a Asturias tanto se hagan dentro o fuera de la región. Los 40 millones destinados a la parte leonesa de la variante de Pajares, o los 39 millones invertidos en la línea Venta de Baños-Palencia-León, son tan importantes como los 86,6 millones que se ejecutarán en la parte asturiana de la variante.

Me parece más interesante hacer la comparación de cada comunidad autónoma consigo misma, sin fijarse en otros territorios. En 1999, cuando el presupuesto del Estado era mucho menor que en 2017, se invertían en Asturias 297,8 millones, mientras que ahora no se superan los 225,4 millones. En el año 2009, un ejercicio en él que se perdieron 900.000 puestos de trabajo en España, el Estado invertía 1.017 millones en nuestra región, bastante más del cuádruple de lo que invierte ahora que se crean medio millón de empleos al año. La conclusión es clara, el ajuste fiscal se hizo en España –y también en Asturias– a costa de la inversión productiva. Se creó el mantra de que la inversión pública es puro despilfarro. Una falacia absoluta. Decimos que crece la inversión en Asturias porque el Estado pone 14 millones más encima de la mesa. Lo correcto sería decir que estamos bajo mínimos.

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