El Comercio
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CONVENCIÓN, MÁSTER Y ENCUESTAS
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Juan Neira | 09-04-2018 | 17:10

La convención del PP se planteó bajo una doble dimensión: acto propagandístico destinado a todos los españoles y reactivación militante del partido. Situada en el calendario un año antes de las elecciones autonómicas, municipales y europeas, se trataba con la cita de Sevilla de iniciar la precampaña con criterios unificados, consignas aprendidas y elevada moral. El hombre propone y Dios dispone. Ni Rajoy ni Dolores de Cospedal ni la pléyade de fontaneros de la Moncloa y Génova podían imaginar que un oscuro profesor universitario le iba a pasar a un diario digital la prueba de la obtención fraudulenta de un máster universitario por Cristina Cifuentes. La absurda peripecia de la presidenta madrileña ha polarizado la política española, y la dirección del PP, como hacen siempre los órganos directivos de las organizaciones, ha preferido ponerse del lado de la compañera del partido antes que del lado de la verdad. El caso Cifuentes no ha quedado agotado. Al contrario, amenaza con ser un elemento permanente de erosión del PP mientras permanezca en el cargo.

De un día para otro, Cifuentes pasó de ser uno de los principales activos del Partido Popular a convertirse en la más pesada carga. Solo hay un asunto en la agenda política que le preocupa más a Rajoy que el desafío independentista catalán, y ese asunto no es otro que las expectativas electorales de Ciudadanos, una fuerza emergente que se ha ganado el favor del electorado catalán y ahora se convierte en principal candidata a ganar las próximas elecciones generales.

Unas horas antes de terminar la convención, la última encuesta sobre intención de voto de los españoles situaba al partido de Albert Rivera ocho puntos porcentuales por encima del PP, que solo distanciaba a los socialistas en poco más de un punto y en algo más de dos a Podemos. Cerrar la convención mientras los cuadros del partido analizan las inquietantes encuestas es como para cortarse las venas. La portavoz de la delegación asturiana en la cita sevillana, Mercedes Fernández, pidió al Gobierno que diera un impulso a la línea de alta velocidad para acelerar la llegada del AVE.

Tras reconocer que la orografía asturiana dificulta su construcción y la escasez de recursos presupuestarios derivada de la crisis económica, aseguró que nuestra región debe completar sus comunicaciones. Sin duda, es la principal actuación del Gobierno pendiente de finalizar en Asturias. Esperemos que el ministro De la Serna recoja el guante.

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