El Comercio
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RENOVACIÓN O MUERTE
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Juan Neira | 15-04-2018 | 21:49

La escena de la política asturiana sigue ocupada por el parloteo. Los portavoces intercambian críticas por el tratamiento parlamentario que se le da a la ley de crédito extraordinario, con acusaciones de filibusterismo de la izquierda a la derecha por no aceptar la aplicación del procedimiento exprés a la citada ley.

Ahora va a tener la derecha la culpa del retraso cuando el Gobierno socialista empleó toda la parsimonia del mundo en confeccionar las partidas del crédito: el invierno entero para hacer una sola cosa.

Entre bastidores, las preocupaciones van por otro lado. Solo se piensa en la preparación de las elecciones. Quien más claramente lo expresó fue Mercedes Fernández, en Mieres, al hablar de la renovación en las listas electorales del PP, tanto de carácter autonómico como municipal.

La lideresa medita una fórmula original de renovación al convertir a los actuales diputados en candidatos a concejales, para reforzar las opciones municipales. Falta por saber si los que hoy son ediles serán mañana aspirantes a diputados, haciendo del intercambio generalizado una novedosa forma de renovación: de poltrona en poltrona.

La renovación en las listas de los partidos políticos, con la excepción del PP, tiene que venir de la mano de las elecciones primarias. Es el procedimiento que consta en los estatutos de los partidos. La democracia interna ha sustituido al dedazo.

PSOE

Por esa vía se prevé más renovación en unos que en otros, aunque es muy pronto para hacer afirmaciones rotundas. Con los datos que hay sobre la mesa, la renovación más profunda se producirá en el PSOE.

De confirmarse la celebración de las primarias en el próximo mes de junio, la candidatura autonómica experimentará una renovación integral, con Adrián Barbón como cabeza de cartel.

Contando con solo mes y medio escaso, los otrora ‘susanistas’ o ‘javieristas’ no podrán presentar una alternativa creíble. Las únicas probabilidades podrían venir de una campaña larga, de varios meses, con distintos debates entre los candidatos y siempre que se diese una circunstancia especial: la reiteración de resultados demoscópicos adversos para Pedro Sánchez. Si las encuestas colocasen al PSOE como tercer partido nacional, renacerían las esperanzas de ‘susanistas’ o ‘javieristas’.

A todo ello hay que añadir que el sector crítico baraja varios nombres, cuando solo Fernando Lastra podría generar alguna expectativa, siempre y cuando se diesen las circunstancias expuestas.

El protocolo de las primarias solo contempla el voto para los militantes, así que las alternativas basadas en convertir el fichero de la UGT en simpatizante del partido, y desde esa condición desnivelar las primarias, no van a poder ejecutarse.

Los que hacen planes alambicados deberían pensar que para los que van a participar en las primarias, la gestión del Gobierno socialista no es un aval, sino un obstáculo.

Con Adrián Barbón, el resto de la lista experimentará una renovación radical. Una nueva etapa, con otro programa y distinto personal.

Minoritarios

En Foro, también se vislumbra una renovación de la candidatura. Tras el batacazo electoral de 2015, la única cara positiva reside en el Ayuntamiento de Gijón. La oferta electoral consistirá en exportar el modelo de Gijón a la región. Un modelo que tiene como perfil diferencial, la cercanía al ciudadano y la honradez en la gestión. Una fórmula que se puso en práctica en el año 2011 y resultó triunfadora en las elecciones municipales de 2015. Las primarias confirmarán lo que es un clamor en el partido.

En Ciudadanos también está garantizada la renovación. El desembarco de Ignacio Prendes en la política autonómica, tras posar durante dos años en el escaparate de la Vicepresidencia Primera del Congreso de los Diputados, será una realidad. De momento, la IV Asamblea del partido ya le ha dado el liderazgo en la organización asturiana y las primarias lo entronizarán como candidato a la Presidencia del Principado. Dos años en las Cortes equivalen a un máster en política. No se admiten lecturas maliciosas.

En IU se ha impuesto la estrategia de Llamazares, de evitar que la formación se convierta en un satélite de Podemos. En IU puede pasar siempre cualquier cosa, pero la ventaja de Llamazares ante las primarias parece clara. Las primeras encuestas les son halagüeñas, así que habrá tanto continuismo como renovación.

Podemos y PP

En Podemos, la mayoría aplastante lograda por Daniel Ripa para encabezar la dirección autonómica demuestra que en la organización asturiana del partido morado hay un bloque en el poder muy sólido, más amplio que en otras regiones. De ahí cabe pensar que Emilio León repetirá como cabeza de cartel y la candidatura renovada responderá a esa abrumadora mayoría.

El mayor margen de incertidumbre se da en el PP, y eso que se rigen por el dedazo que lo ordena todo. ‘Cherines’ tiene asegurado el primer puesto por designación de Cospedal. Rajoy se encoge de hombros. A partir de ahí surgen las dudas. La crisis municipal avilesina, la inminente ruptura en Oviedo y la inanidad de Gijón complican los pronósticos. La lideresa duda y envía embajadores con propuestas. La mercancía falsa llega envuelta en verde pistacho.

Sobre el autor Juan Neira