El Comercio
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Fecha: mayo 14, 2018
BARBÓN, PODER Y EXPECTATIVA
Juan Neira 14-05-2018 | 6:58 | 0

La proclamación de Adrián Barbón como candidato socialista a la Presidencia del Principado cierra el periodo de transición que va desde el doble liderazgo de Javier Fernández como secretario general de la FSA y presidente de la comunidad autónoma, al marcado por la mayoría ‘sanchista’ en la FSA, con Adrián Barbón de máximo responsable del partido y cabeza de cartel electoral. Es el paso desde una mayoría absoluta abrumadora de Javier Fernández en la FSA, al frente de los ‘javieristas’, a otra mayoría absoluta incontestable de Barbón, liderando los ‘sanchistas’.

Si la falta de oposición interna a Fernández fue evidente durante mucho tiempo, lo mismo cabe decir de la inexistente oposición de los críticos a Barbón, al no ser capaces de presentar un candidato alternativo para disputar el cartel electoral. El mismo poder absoluto que tuvo Fernández es el que está ahora en manos de Barbón. Se comprobó en el apoyo cerrado recibido de las agrupaciones o en la forma en que decidió sobre la fecha de la celebración de las primarias y se volverá a hacer visible en la composición de las listas electorales autonómicas y municipales. La misma sintonía, o aun mayor, de la que tenía Fernández con Rubalcaba, cuando era secretario general del PSOE, es la que existe entre Barbón y Pedro Sánchez.

Ahora bien, una cosa es el poder interno y otra la batalla electoral. En este sentido cabe recordar que en la época en que Javier Fernández gozaba del mayor prestigio en la FSA fue derrotado por un partido que tenía tres o cuatro meses de vida, capitaneado por Álvarez-Cascos. Los apoyos internos son una condición necesaria para ganar en los comicios, pero nadie puede interpretarlos como garantía de éxito electoral.

Sin perjuicio de que otro día tratemos este asunto con profundidad, quisiera señalar que Barbón está al frente de un partido fuertemente desgastado, como reflejan las encuestas, mes tras mes. El cambio del bipartidismo al pluripartidismo no beneficia a ningún candidato socialista y a Barbón, tampoco. En sondeos de carácter nacional, el PSOE ha pasado a ser el tercer o cuarto partido español. Una situación nunca vista desde las primeras elecciones democráticas. El PP y Mariano Rajoy tienen un grave problema de desafecto social, pero el PSOE no está en una situación muy alejada. Barbón cuenta con una militancia, que después de muchos años, siente entusiasmo por algo, pero trasladar ese estado de ánimo al cuerpo electoral no será tarea fácil.

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