El Comercio
img
Fecha: junio 7, 2018
UN NOTABLE ACIERTO
Juan Neira 07-06-2018 | 11:40 | 1

Pedro Sánchez completó la alineación del Gobierno socialista. Para valorarlo hay que tener en cuenta las difíciles circunstancias en que tuvo que hacer la tarea el presidente: en un tiempo muy reducido y sin poder ofrecer a los nuevos ministros un contrato que vaya poco más allá de un año. Aun así la composición es muy estimable con la incorporación de personas como Pedro Duque, José Borrell, Grande-Marlaska o Nadia Calviño. Es un gobierno de un razonable tono político, e imaginativo, apartándose de los estándares clásicos de los ministrables. Atrás quedan los ministros de Rajoy, escogidos por haber aprobado sesudas oposiciones a los cuerpos de elite de la Administración pública sin tener en cuenta las habilidades para la vida. Así el ministro de Interior era un horondo magistrado, desbordante de optimismo, que aseguró que no habría urnas el 1O, y al ver cómo aparecieron más de mil paralelepípedos de cristal sobre las mesas de los colegios electorales no consideró oportuno dimitir.

La mayoría de los ministros de Sánchez responden a un perfil más ligado a lo que es la sociedad actual, que no tiene reflejo en una élite estamental de altos funcionarios, como los que rodeaban a Rajoy. La incorporación de personas ajenas al PSOE permite abrir un canal de comunicación entre el partido en el Gobierno y la sociedad, algo muy de estimar en un partido que gobierna en precario y que está fuertemente cuestionado por sectores de la opinión pública. Desde que Pedro Sánchez emergió como una figura en la vida pública española, desde estas líneas hemos tenido ocasión de criticarlo decenas de veces, pero hay que ser objetivos y reconocer que la composición del Gobierno es un acierto. Dentro de un tiempo tendremos ocasión de comentar su funcionamiento.

El Principado ha dado un toque de atención sobre algunos asuntos, como la variante de Pajares, las centrales térmicas y la financiación autonómica. Le preocupa el futuro de las térmicas, con Teresa Ribera de ministra de la Transición Ecológica, por la aversión que tiene a la utilización del carbón, defensora a ultranza como es de la lucha contra el cambio climático. Al Gobierno regional le inquieta que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, natural de Sevilla y ex consejera de la Junta de Andalucía, barra para casa y plantee un modelo de financiación que beneficie a su tierra, en contra de los intereses de las envejecidas regiones del norte. Ese tipo de decisiones deben pasar por el presidente.

Ver Post >
Sobre el autor Juan Neira