El Comercio
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ENERGÍA LIMPIA A CUALQUIER COSTE
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Juan Neira | 09-06-2018 | 15:14

Javier Fernández confía en que el Ejecutivo no lleve adelante una descarbonización ‘exprés’. La patronal lamenta la falta de ministros asturianos en el Gobierno diseñado por Sánchez.  El presidente suprime los controles del 155 para generar confianza con Cataluña.  Las declaraciones de la ministra Teresa Ribera han dado en la diana asturiana: «El carbón tiene poco futuro, hay que pensar en alternativas atractivas para las comarcas con monocultivo, como pueden ser las minas o las centrales térmicas». Tratándose de la titular de un ministerio que se llama Transición Ecológica no pueden extrañar esas manifestaciones, ya que la nombraron para abandonar los combustibles fósiles y sacar toda la energía del viento, el sol, los saltos de agua, las olas, la biomasa, etcétera. Imagino que cuánto más rápido haga la transición, mejor nota sacará la ministra en la evaluación del Ejecutivo. Cuando del ministerio de turno desaparece la palabra energía y se sustituye por ecología, queda claro que las consecuencias industriales quedan relegadas a la consideración de daños colaterales. Seamos limpios aunque pobres.

La ministra dijo que el carbón tiene poco futuro, pero se le olvidó añadir que tiene mucho presente. Nunca se consumió tanto carbón en el mundo como ahora. Cada año se bate el récord de toneladas. La discusión no está en el modelo energético que habrá dentro de cien años, ya que todos estamos de acuerdo en que se basará en fuentes renovables. El asunto está en los plazos ¿Debe ir España por delante del resto de países en la transición ecológica? Sospecho que ese es el deseo del presidente del Gobierno, por algo habilitó una cartera para ese cometido.

En la Unión Europea, el ensayo más ambicioso para cambiar el mix energético provino de la Alemania de Ángela Merkel, cuando horrorizada por el accidente de Fukushima planteó un programa de cierre de todas sus centrales nucleares. Siete años más tarde, las renovables tienen un gran papel en Alemania, pero el principal input energético en ese país es el carbón. ¿No habrá nadie en el PSOE que le cuente estas cosas a Pedro Sánchez?

La extracción de carbón en España tiene una dimensión residual. La Comisión Europea marcó unas reglas para la viabilidad de las explotaciones. Espero que las minas que cumplan los requisitos no sean cerradas por razones ecológicas. Lo de las térmicas de carbón es más complejo, porque tiene que ver con el suministro industrial y el precio de la electricidad. La ministra evitará entrar en esas consideraciones. ¿Qué hace si descubre que la electricidad es más cara sin las térmicas? Llegamos al fondo del asunto ¿Cuánto coste y pérdida de competitividad estamos dispuestos a asumir para ganar la carrera de la transición ecológica?

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