El Comercio
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Autor: juanneira
LA INCÓGNITA DE PUIGDEMONT
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Juan Neira | 17-01-2018 | 10:31| 0

Todo está a punto para echar a andar la doce legislatura autonómica catalana. Los partidos independentistas, con mayoría en el Parlamento, han llegado, in extremis, a un acuerdo para dominar las instituciones. El diputado de ERC, Roger Torrent, presidirá la Cámara, y Carlos Puigdemont será candidato a presidente. Torrent, alcalde de pueblo en Gerona y desde los diecinueve años militante independentista, ha declarado que su misión consiste en «volver a poner el Parlamento al servicio de la ciudadanía y no de las fuerzas del 155 y materializar el mandato democrático del 21 de diciembre». Una declaración que tiene una parte inocua (poner el poder legislativo al servicio de la ciudadanía no pasa de ser una fórmula retórica, porque los diputados constitucionalistas representan tanto a los ciudadanos como los independentistas) y otra enigmática: el mandato democrático del 21 de diciembre. ¿Cuál creerá Roger que es el mandato salido de las urnas? Si alude a la independencia –que es lo que me temo–, es porque todavía no sabe que hubo más votos para los partidos constitucionalistas que para los independentistas. La traducción de los votos en escaños cambió la correlación de fuerzas permitiendo formar gobierno a los ‘indepes’, pero de ahí no se puede colegir que haya una mayoría social a favor de la independencia, sino al contrario. Cuesta imaginar que los diputados de ERC, con Oriol Junqueras en la cárcel, intenten revivir una república que no fue capaz de arriar la bandera española en el palacio de la Generalitat.

ERC, como la CUP, van a apoyar en bloque a Carlos Puigdemont para investirlo como presidente del Gobierno. Hasta ayer, los diputados de Esquerra decían que tendrían en cuenta el criterio de los letrados de la Cámara. Los asesores jurídicos del Parlamento catalán han dicho que no es posible ser elegido presidente por vía telemática ni por persona interpuesta. ¿Han cambiado de opinión los representantes de ERC? Solo hay una forma de respetar el dictamen de los letrados y votar a Puigdemont: que el líder de Juntos Por Cataluña se presente en Cataluña. ¿El prófugo más famoso de la UE está dispuesto a viajar a España para ser conducido directamente a la cárcel? Hasta ahora nada indica que sea así, pero a lo mejor se ha dado cuenta que es mejor entrar en prisión con el estatus de presidente (aunque la elección sea anulada por el Tribunal Constitucional), que hacerlo dentro de un tiempo, sin estar abrigado por ningún ropaje institucional.

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EL LIBRETO DE RAJOY
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Juan Neira | 16-01-2018 | 11:47| 0

Rajoy compareció para tranquilizar a sus seguidores. La súbita ventaja tomada por Ciudadanos (C’s) en las encuestas será contrarrestada con la lluvia fina de los datos económicos. Lo de siempre. El presidente del Gobierno lleva seis años al frente del Ejecutivo confiando en la evolución económica como argumento electoral. Sucedió en la quiebra de Bankia o tras la intervención de la Comisión Europea, cuando vieron la luz los papeles de Bárcenas, con la aparición del caso Púnica, ante el juicio de la Gürtel, con el estallido de la crisis catalana, etcétera; la respuesta de Rajoy siempre fue la misma: relativizar el problema de turno y hablar del incremento del PIB y el aumento del empleo. No seré yo quien niegue el impacto del progreso económico en la opinión pública, pero minimizar tanto el resto de cuestiones que conforman la agenda política me parece excesivo. El PIB crecía y se creaban 500.000 empleos cuando C’s se iba acercando al PP en las encuestas. En pleno crecimiento económico, C’s lidera la intención de voto. Además de gestionar bien el área económica hay que hacer política y Rajoy se olvida frecuentemente de esto último. Junto a esta observación, le vendría bien al presidente y a su partido hacer un tipo de análisis económico del que no son entusiastas. No se conoce el detalle de los datos fiscales de 2017, pero en el año anterior (2016), de cada tres nuevos empleos, dos de ellos ganaron, anualmente, 1.907 euros. Han leído bien, hablo de salario anual, no mensual. Ganando por debajo de la mitad del salario mínimo no se pueden hacer muchas cosas, ni entran ganas de aplaudir al Gobierno por el funcionamiento de la economía. Me parece muy importante la evolución macroeconómica del país, pero los datos micro cuentan mucho en las urnas.

Rajoy advirtió que si los partidos independentistas tratan de realizar una investidura telemática o por persona interpuesta de Carlos Puigdemont, seguirá vigente el artículo 155 de la Constitución. El presidente debería meditar serenamente antes de retirar el artículo 155, porque su puesta en funcionamiento tuvo efectos milagrosos para curar la patología catalana. Aunque parece que la fórmula de Puigdemont no va a tener ningún encaje legal, se puede esperar cualquier chifladura de la tribu independentista. Rajoy debería imitar las cautelas de los jueces y los fiscales. Ahora ya sabemos que antes de aplicar el 155, el Gobierno no se enteraba de lo que tramaba el ‘govern’. Seamos prudentes.

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PARLAMENTO BLOQUEADO
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Juan Neira | 16-01-2018 | 12:03| 0

Las negociaciones para formar una mayoría de investidura que permita elegir a un presidente de la Generalitat no han dado fruto positivo. Pese a toda la fama de gente comprensiva y tolerante que injustamente acompaña a la clase política catalana, una vez más se ha puesto de manifiesto que es gente liante y proclive a los conflictos. De la misma manera que llevaron a cabo el proceso independentista saltándose todas las normas que encontraron por delante, ahora chocan entre grupos que deberían ser afines para elegir a un candidato. En Junts per Catalunya hay dos formas de encarar la investidura, la que encarna Puigdemont, que entiende la sesión investidura como la oportunidad para reivindicar la republica catalana reprimida por la aplicación del artículo 155 de la Constitución, lo que debería llevar a elegirlo a él como presidente, como paso previo para repetir el mismo gobierno, y los que apoyan a Puigdemont con la boca pequeña, pero aceptarían sustituirlo por otro dirigente del partido si los impedimentos legales resultan insalvables. En Esquerra Republicana de Cataluña se está a la espera del dictamen de los letrados de la Cámara para saber si es posible elegir a un presidente por vía telemática o a través del uso de persona interpuesta. En el caso de que el dictamen jurídico no sea favorable a esas esperpénticas formas de acceder a la Presidencia, los diputados de Esquerra apoyarían a un candidato propio. Los diputados de la CUP son favorables a la alternativa Puigdemont, siempre que recoja el compromiso de desarrollar el sistema jurídico del nuevo estado republicano, ya proclamado el pasado mes de octubre. Cada uno va a su bola.

A las diferencias entre los tres grupos que forman la mayoría independentista en la Cámara se suma la particular situación de ocho diputados –entre ellos los dos cabezas de lista que optan a la Presidencia– que están en el extranjero o en la cárcel. Encajar el puzle es más complicado que nunca. Otra posibilidad sería la investidura de Inés Arrimadas, pero para que eso fuera posible debería contar con la colaboración de Ada Colau y Pablo Iglesias, algo que ya se han apresurado a negar, por boca de Xavier Domenech. Como los problemas parlamentarios tienen una formulación aritmética, las dos alternativas posibles, la independentista y la constitucionalista, parecen bloqueadas. Esa situación la conocemos bien en España, ya que durante nueve meses de 2016 estuvieron las instituciones paralizadas.

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GUÍA PARA EL RESTO DE MANDATO
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Juan Neira | 15-01-2018 | 12:01| 0

El letargo de la Junta General del Principado, prolongando la pausa navideña hasta el mes de febrero, ayuda a que todas las miradas sigan concentradas en Cataluña. Lo que allí suceda nos afecta a todos y tendrá influencia en los partidos políticos, que mantendrán o rectificarán sus estrategias en función de cómo les vaya al otro lado del Ebro.

Puede suceder cualquier cosa, hasta la celebración de nuevas elecciones, pero lo que ya se puede afirmar es que la solución institucional que se aplique será un tanto artificial con los líderes del segundo y tercer partido en el extranjero y en la cárcel.

A estas alturas ya se puede constatar la influencia del resultado electoral en la salud de los partidos estatales. Ciudadanos está que se sale (recuerda el auge que tenía Podemos al finalizar 2014). El excelente estado de forma de Ciudadanos se basa en el súbito debilitamiento del PP.

‘Sanchismo’

El PSOE, que tantas esperanzas había puesto en la tercera vía de Iceta, opta ahora por hablar de otras cosas. El ‘sanchismo’ ha renunciado a saber cuántas naciones caben en el vientre de España. Ahora ya no le interesa disertar sobre identidades y modelos territoriales. El cambio de argumento es una consecuencia de haber sacado su segundo peor resultado en las urnas catalanas.

En cuanto a Podemos, salió tan mal parado del test electoral que Pablo Iglesias se refugió en la vida personal y familiar para guardar mutismo oficial. Se comenta que va a cambiar de nombre al partido: en vez de llamarse Podemos, pasará a llamarse ‘Pudimos’.

La disputa catalana tendrá una influencia decisiva en la política española y en las elecciones autonómicas de 2019. Sin embargo, esta afirmación me resulta difícil extenderla al Principado. La política asturiana tiene algunas especificidades que le restan dinamismo.

Principado

Tras el rechazo a los presupuestos, el Gobierno de Javier Fernández se quedó sin objetivos. Cuando resta un tercio de mandato la única meta es gestionar sin sobresaltos los servicios públicos. No aspira a la reelección y las diferencias con la FSA, dominada por los ‘sanchistas’, le obligan a ser cauto.

La oposición está débil. El PP asturiano mejora cuando al Gobierno de Rajoy le va bien y empeora cuando las cosas por Madrid van mal, como ocurre en la actualidad. Unas veces se presentan como salvadores del Principado y, al otro día, como azote de los socialistas. Un partido de gobierno no puede ser errático.

La organización asturiana de Podemos va a pagar la cuota que le corresponde por los platos rotos de Pablo Iglesias, un líder desnortado que todavía no se ha adaptado al formato de la política institucional.

De los partidos minoritarios, IU está en la encrucijada. No se sabe si se va a reeditar la fórmula electoral de Unidos Podemos o se presentará en solitario. Hay un espacio a la izquierda del PSOE que ocupaba con Podemos, pero las certezas de ayer se vuelven dudas hoy.

Ciudadanos parece una apuesta segura, entendiendo por ello la más que previsible mejora de su cuota electoral, pero en las instituciones asturianas tiene un protagonismo plano. Cuesta imaginar que haga el viaje de partido bisagra a alternativa de gobierno.

Complot

Foro salió de las elecciones de 2015 en parada cardiorrespiratoria. En las urnas se había dejado el 75% de los escaños. Sin embargo, ha logrado rentabilizar el escaño que tiene en el Congreso de los Diputados decidiendo el diseño de la variante de Pajares. El otro punto fuerte es la Alcaldía de Gijón, desde la que ha logrado negociar un modelo de plan de vías y de metrotrén mucho más ambiciosos que los anteriores, con 786 millones de inversión.

Por cierto, el pasado domingo comentábamos la invitación espuria de Mercedes Fernández para que Carmen Moriyón abandone la Alcaldía de Gijón, y esta semana se puso José María Pérez a ejecutar el plan de la lideresa del PP pidiendo a la alcaldesa que presente un nuevo proyecto de presupuestos ligado a la presentación de la cuestión de confianza ante el Pleno.

¿Cómo no le pide a Javier Fernández que haga lo mismo? Nos faltaba por ver a ‘Josechu’ y ‘Cherines’ como socios del mismo complot. El viejo bipartidismo se defiende con uñas y dientes.

Lastra

Entre la rutina de un equipo de Gobierno saliente y una oposición debilitada, solo hay un tipo con ganas de moverse, Fernando Lastra. Quiere aprovechar los dieciséis meses que faltan para las elecciones para hacer política. Se ha pegado a Íñigo de la Serna, sabedor de que el ministro es el único que va a hacer cosas positivas en Asturias en el tiempo que falta de legislatura. Por cierto, ¿es posible dar el título de Pueblo Ejemplar 2018 al Ministerio de Fomento, sin cambiar los estatutos de la Fundación Princesa de Asturias?

Lastra tomó notas de los dos compromisos expuestos por Javier Fernández. El plan demográfico no le afecta, pero la reordenación del área central asturiana va a llevarla cabo procediendo a un cambio de coordenadas para sacarla del atasco. Nada de centrarse en impedir nuevos suelos urbanizables, como quería Belén Fernández. La reordenación va a consistir en un plan de transporte. Ahora se llama de movilidad. Lastra va a impedir que las instituciones asturianas se conviertan en una gran tertulia regional.

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EL CIERRE DE FILAS
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Juan Neira | 13-01-2018 | 10:30| 0

En el acto de cierre del homenaje rendido a Manuel Llaneza, como alcalde de Mieres, tomaron la palabra los principales dirigentes asturianos del “sanchismo”, una corriente de opinión en la FSA que pasó de la oposición a gozar de una amplia hegemonía dentro del socialismo asturiano. Adriana Lastra habló de la necesidad de reformar el modelo de financiación autonómica y denostó la decisión de Cristóbal Montoro de retener recursos hasta ver si se aprueban los presupuestos generales del Estado para 2018.

Una crítica que comparte con todos los responsables autonómicos del PSOE, aunque dudo mucho de que en el caso que hubiese un gobierno socialista en Madrid la actuación del ministro de Hacienda fuese distinta, porque si no hay apoyos parlamentarios para aprobar las cuentas se incurriría en prórroga presupuestaria y la masa de recursos financieros disponibles disminuiría. Por esta problemática el Principado se ve privado, temporalmente, de 116 millones de euros, quedando a la expectativa de la suerte que corra el proyecto de presupuestos en el Congreso de los Diputados. Las preocupaciones desaparecerían si el grupo parlamentario socialista apoyara el presupuesto de Rajoy. Una alternativa que beneficiaría a las comunidades autónomas, aunque no la baraja el estado mayor del PSOE.

Como es normal, en un acto de homenaje a Manuel Llaneza, las principales reflexiones versaron sobre el PSOE. Para Adriana Lastra el socialismo asturiano se ha reubicado en la izquierda, desde el último congreso de la FSA, del que salió elegido Adrián Barbón como líder de la organización regional. Como vicesecretaria general del PSOE, número dos del partido en España, pide a los antiguos oficialistas (“javieristas”), hoy sector crítico, que sean leales para poder ganar las elecciones autonómicas y municipales en 2019. La historia enseña que el PSOE ante los procesos electorales cierra filas en torno a los candidatos. Hecha esa consideración general, en el caso asturiano, los principales responsables, Adrián Barbón y Javier Fernández, no han cruzado ningún gesto hostil. Puestos a especular, creo que la negativa de Javier Fernández a pactar los presupuestos con el PP, tenía como principal razón evitar conflictos con la FSA. Se trata de sacar de la agenda los asuntos polémicos, como el artificial debate sobre la cooficialidad de la lengua asturiana que quiere adelantar IU para el tramo final de la legislatura. Basta con sentido común.

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