img
Categoría: actualidad
EL FRACASO DE LOS AUGURES

Realizar prospecciones en política es harto dificultoso. ¿Quién imaginaba en la primavera de 1991 que antes de terminar el año se desintegraría la URSS dando paso a quince nuevas naciones? Nadie supo preverlo, ningún profeta nos avisó del fin del comunismo en la patria de Lenin. El FMI, el Banco Mundial, la OTAN, la UE, la OCDE, la Trilateral y los gobiernos del primer mundo hubieran dado cualquier cosa por saber que Gorbachov iba a dimitir y que Yeltsin sería el nuevo hombre fuerte del pedazo más grande (Rusia) en que se rompería el jarrón de la URSS. Lo mismo podríamos decir sobre el fin del Muro de Berlín, el estallido de las primaveras árabes o la aparición del monstruoso Estado Islámico. Todos ciegos ante las novedades del futuro.
Igual ocurre con la política española. ¿Alguien pudo imaginar al empezar la actual legislatura que el final del mandato de Rajoy se iba a producir entre la insumisión colectiva del nacionalismo catalán y las grietas del Partido Popular?
LOS DOS GRANDES
Más extrañeza hubiera producido anticipar ese resultado si lo complementamos con otros dos datos: Rajoy gozó de la segunda mayoría parlamentaria más amplia en el Congreso de los Diputados, en los 38 años que llevamos de democracia; y las convulsiones al término del mandato se producen en paralelo al repunte económico, cuando España es la nación de la UE que crea más empleo y que tiene un mayor crecimiento del PIB.
Recuerdo una larga conversación, en el verano de 2012, con un exconsejero de Javier Fernández. Tras la huelga general contra la reforma laboral, la quiebra de Bankia y el rescate europeo de la banca, el panorama se había vuelto negro, y él me dijo que Rajoy podría salir airoso si la economía repuntaba antes de acabar el mandato. La premisa se cumplió, pero está por ver el futuro de Rajoy y de su partido en las urnas.
El catalanismo se ha echado al monte. Ha realizado una valoración de los resultados electorales que contradice las reglas de la aritmética, y falta un cuarto de hora para que desoigan a los jueces. Muy pronto va a comprobar Rajoy que poner sobre las togas la responsabilidad de deshacer los entuertos políticos es una quimera.
La unidad del Partido Popular es una ficción, por más que se organicen actos colectivos de obligada presencia. Cada uno busca una salida, como ocurre en los incendios. Ambos hechos –el motín del independentismo y las grietas en el Gobierno del PP y en el partido- tienen un origen común: la ausencia de autoridad y liderazgo. La mayoría absoluta del PP no hizo política y por eso el nacionalismo catalán lleva tres años con la iniciativa en sus manos. Mas suma adhesiones y Rajoy despierta dudas.
La alternativa es Zapatero. El fichaje de Irene Lozano lleva la marca del supervisor de nubes. El mismo culto a la imagen, la misma forma de entender la política, el mismo gusto por las sorpresas (¡aquella negociación del Estatut con Mas, en Moncloa, a las espaldas del presidente Maragall!). La nada como materia política.
Estamos abocados a escoger entre la pasividad de un candidato y la frivolidad del otro. Ya sé que en estos comicios Ciudadanos y Podemos no van de comparsas, así que aumentan las probabilidades de las políticas transversales, como la guerra ganada al humo en los locales cerrados. El exceso de déficit público o la carestía de la energía no serán asuntos prioritarios.
Empezaba diciendo que el futuro no se puede adivinar, y en el caso español es una ventaja. Si el previsible desastre no se cumple saldremos ganando.
ASTURIAS
No soy más optimista en Asturias. La distribución de escaños propicia una legislatura generosa en declaraciones y pobre en realizaciones. El curso político avanza movido por la inercia que deja marcas en el calendario. Ahora tocan presupuesto y concertación. Luego, Navidad.
En medio de la rutina, surgió una agradable sorpresa con la primera propuesta de reducción de la Administración que no consiste en cambiar el rótulo fusionando entes y manteniendo plantillas y gastos corrientes, sino en la supresión del Consejo Económico y Social (CES) que absorbe 750.000 euros cada año. PP, Podemos, Foro y Ciudadanos han dado el primer paso, a ver si el Parlamento coge carrerilla y hace la necesaria poda de los entes periféricos de la Administración Autonómica que son la causa de los gravosos impuestos, la escasez de inversión productiva y el empobrecimiento de los servicios públicos. Primera oportunidad para aprobar la asignatura suspendida en la anterior legislatura.
Lo más instructivo es ver el juego de “la contra”. Ovidio Zapico (IU) dijo que se trata de un intento de “cargarse un pilar del Estado democrático”. Desconocía que nuestra democracia se apoyara en piezas tan endebles. PSOE y IU acusaron a la oposición de “eliminar un órgano de participación democrática”. Qué ampulosas palabras para justificar un gasto de 3 millones de euros por mandato. Fade, CCOO y UGT, miembros natos del citado órgano de participación democrática, pidieron la amnistía para el CES. La terna de los agentes económicos y sociales no quiere que le quiten el juguete.
La escaramuza del CES es una anécdota reveladora de las resistencias que hay en las instituciones asturianas para introducir reformas. Nos atrevemos a enmendar a Lampedusa: si queremos que todo siga como está, es necesario que nada cambie.

Ver Post >
La pedrea para Asturias

Asturias no ha contado en las remodelaciones del Gobierno realizadas por Zapatero. En las primeras, realizadas en clave autonómica, un territorio uniprovincial de un millón de habitantes tenía poco que aportar. Eran los tiempos de Montilla y Clos, como ministros de Industria sin saber una palabra de política industrial. Luego, llegó el Gabinete de las miembras, abril de 2008, y una comunidad autónoma de materias pesadas no pintaba nada en un colectivo potente en imagen y ayuno de sustancia política. Avanzado el 2009, llegó la novedad de poner a políticos en el Gobierno (Chaves, Blanco), pero el destino de Javier Fernández a la Presidencia del Principado ya estaba trazado, mientras que Álvarez Areces se encontraba a medio mandato.

En esta ocasión parecía que las necesidades del socialismo asturiano coincidían con los planes de Zapatero. Me explico. En España no hay ningún dirigente del PSOE que haya firmado tantos acuerdos con los sindicatos como Álvarez Areces. La cartera de Trabajo iba como anillo al dedo para el presidente del Principado. El relevo en el Ejecutivo asturiano hubiera permitido a Javier Fernández ocupar el despacho de Suárez de la Riva, lo que supondría un incremento de 50 puntos en popularidad. Los negocios basados en la fórmula del “gana/gana” están llamados a ser ejecutados, pero Asturias no está entre las claves de Zapatero. El Ministerio de Trabajo va a estar en las manos de un manifestante contra la reforma laboral del Gobierno y Asturias se queda sin acceder a la mesa del Consejo de Ministros. Nos movemos en otras claves más modestas, como la conexión Rubalcaba-Trevín, y la sintonía de José Blanco con Javier Fernández. Nos tocó la pedrea.

Ver Post >
Ideas de trimestre

El presidente Areces vuelve a tomar el pulso de la actualidad con declaraciones en las que reafirma su voluntad de gobernar en minoría con espíritu de consenso hacia las fuerzas parlamentarias. A los grupos de oposición les recuerda que el diseño de la “pinza”, la alianza entre la izquierda más a la izquierda y la derecha, sería criticado por la opinión pública. Puso como ejemplo lo ocurrido en la cuarta legislatura, en la que gobernó Sergio Marqués porque IU no quiso pactar con el PSOE, siguiendo la estrategia de “las dos orillas” de Julio Anguita. De ese mandato salieron el PP e IU perdiendo diputados. Es evidente que ejercer la oposición de forma poco inteligente desgasta tanto como gobernar erráticamente.
Junto a opiniones ya conocidas sobre el Estatuto de Autonomía, el tratamiento de la llingua o la televisión autonómica, el presidente del Principado se ha referido a la macrointervención en el área, Oviedo-Siero-Llanera, que con gran parafernalia de recursos fue presentada por el Gobierno regional durante la primavera pasada. Pues bien, resulta que aquella iniciativa era un mero estudio que ha quedado en manos de los técnicos y a la expectativa de la respuesta de los ayuntamientos. Ana Rosa Migoya, la portavoz del Gobierno en la anterior legislatura, dijo que estábamos ante la operación más importante de los últimos cincuenta años, así que no se entiende ese súbito desplazamiento del proyecto hacia la mera consideración de técnicos y alcaldes, o lo que es lo mismo, hacia la nada.
Todos recordamos lo minucioso que era el proyecto que permitiría construir más de 9.000 viviendas, lo que supondría, al parecer, el aumento del 43% de la población en Siero y Llanera, con 27.300 nuevos vecinos. El urbanista que había presentado el proyecto, muy ligado al Principado, dejó una frase para la historia: “el centro de Asturias morirá de éxito si no se articula pronto”. La actual consejera de Medio Ambiente y Medio Rural, Belén Fernández, justificó, entonces, la actuación, porque, según ella, para el año 2010 se necesitarían entre 18.000 y 20.000 viviendas. A mí, ya me extrañó que en el debate de investidura no se hablase de ese proyecto, pero es que las grandes ideas de primavera no siempre llegan al verano.

Ver Post >
Debates de Verdad

 
   Los portavoces del PP consideran que cuando empiece el nuevo curso político (mes de septiembre) pueden coincidir con IU en las demandas sobre infraestructuras de transporte y sobre temas de sanidad. Los posibles incumplimientos en los plazos de terminación de las autovías o de la variante de Pajares, por parte del Gobierno de Zapatero, y la petición de incorporar a los trabajadores de los hospitales de Jove y Arriondas a la red pública, pueden propiciar votaciones conjuntas del PP e IU contra el Grupo Socialista. Es un cálculo plausible, ya que la agenda política se llenará de temas incómodos de gestionar por el partido mayoritario según se acerque la fecha de celebración de las elecciones generales.
    Todos sabemos que en las cámaras legislativas no hay juegos inocentes, y que cada partido saca a relucir lo que le interesa o que lo más daña al rival, que viene a ser lo mismo. Sin embargo, sería una pena que en este mandato, en el que el Parlamento va a tener un papel tan descollante, no se aproveche la ocasión para celebrar debates de verdad. Sobre las infraestructuras de transporte, por primera vez en décadas, hay poco que decir, más allá de determinar cómo va a llegar la alta velocidad hasta Gijón. Plazos y recorrido. Si la terminación de la autovía del Cantábrico se atiene a la fecha mágica de finales del año 2009 o si ocurre un año más tarde, puede ser de interés para provocar broncas parlamentarias y para dar titulares a los periódicos, pero no deja de ser una anécdota, aunque algunos se rasguen las vestiduras cuando lean esto.
     La gran cuestión sobre las infraestructuras de transporte es que siguen centrando en exceso el debate político, cuando deberían haber dado el testigo a asuntos con más enjundia. Para el Gobierno y a la oposición sigue siendo muy cómodo vender y criticar la gestión de las obras públicas, pero lo que hace falta es que se mojen en temas incómodos, como la posibilidad de construir un astillero con gran dotación tecnológica en El Musel. Qué miedo tienen los socialistas, con la excepción de Eduardo Donaire, a llamar a las cosas por su nombre. Y lo del PP resulta patético, en cuanto sale un asunto relacionado con la industria piden prestado el chándal sindical y que corran otros delante de los toros.    
 
 
                                                                  

Ver Post >
Una de Barcos

 
   En la entrevista de EL COMERCIO, del pasado domingo, le preguntan al presidente Areces si está a favor de trasladar los astilleros a El Musel. Respuesta: “Sinceramente, no puedo responder a esta pregunta. Esa idea no está contrastada por un estudio de viabilidad”. Es la primera vez en la vida que veo a Areces contestar con evasivas ante un tema concreto relacionado con la industria y el empleo. ¿El ex alcalde de Gijón y presidente del Principado no tiene una opinión sobre si Juliana Constructora debe estar dónde siempre estuvo o debe ir a alguno de los espacios del puerto gijonés? ¿Le faltan datos técnicos para decidir? No me lo puedo creer. La contestación de Areces se complementa con la postura del Ayuntamiento de Gijón, al asegurar que mantendrá como industrial el terreno de la bahía ocupado por los astilleros, aún en el caso de que no se construyan barcos. Debe ser que el lugar está consagrado. 
   Con esos miedos y esas medias tintas la gobernación se convierte en mera rutina, en más de lo mismo. Así no se acomete la reestructuración universitaria ni se asegura el aprovisionamiento de agua de calidad a toda la región ni se acaba con el escándalo de la vivienda ni se garantiza el tratamiento de residuos sólidos ni se termina con la hijuela de repartir equipamientos culturales clónicos por las ciudades de la región. Hay que saber decir “sí” y “no”, sin temor a la contestación.  
          

Ver Post >
Escenario ideal para el PP

 
    Los portavoces del PP e IU, Joaquín Aréstegui y Jesús Iglesias, consideran que Areces vive ajeno a la realidad, que todavía no se ha enterado de las consecuencias que tiene gobernar con una oposición que le excede en escaños. Por los pasos dados nada más ser investido como presidente, todo indica que Areces es muy consciente que trabaja con un solo pie apoyado en el andamio, de ahí el afán por formar un bloque con los agentes sociales que avale sus actos de gobierno. ¿A qué escenario estamos abocados?
     No está escrito el guión de esta legislatura. Tras las elecciones, todo parecía que iba a ser una mera repetición del mandato anterior, pero la ruptura entre la FSA e IU nos lleva a una situación desconocida. Hubo en la etapa autonómica precedentes de gobiernos que estaban en minoría en la Cámara, pero tenían previsibles socios para sacar adelante los Presupuestos de la región; en cuanto al resto de las leyes, dependía de la naturaleza de los proyectos y de las concreciones de su articulado. Por ejemplo, una ley sobre el turismo es fácilmente negociable, de modo que cuando no se tiene mayoría absoluta en la Cámara, se eliminan figuras, como la del “municipio turístico saturado”, y se pasa la reválida de los 23 escaños. Con una ley del suelo ocurre lo mismo, se quita la figura del “suelo urbanizable prioritario”, y se aprueba en el Parlamento. En la actual legislatura, el escenario es distinto, por la hostilidad de la oposición hacia el Gobierno, lo que llevará al rechazo de los Presupuestos del Principado. Esta situación no es buena para los socialistas, pero tampoco será fácil para IU, porque un hipotético fracaso del PSOE no implica una mejora de la imagen de IU. Depende del tipo de oposición que haga. Una actividad obstruccionista, de la mano del PP, ya que sin converger con el PP la oposición de IU es irrelevante, puede suponer una pérdida de apoyos sociales. Con otras palabras: la vuelta a la estrategia de Anguita sería un suicidio.
      La novedosa situación en el Parlamento sólo tiene un beneficiario: el Partido Popular. Le faltan seis meses para proclamar el fracaso de la izquierda en Asturias y para reclamar un gobierno de signo distinto. Cuando falla la izquierda, el turno es para la derecha. Y viceversa.
     

Ver Post >
Sobre el autor Juan Neira

Últimos Comentarios

joseterente_6643 21-10-2016 | 18:07 en:
COMPLEJO DE CULPA
joseterente_6643 21-10-2016 | 18:05 en:
COMPLEJO DE CULPA

Otros Blogs de Autor