El Comercio
img
RETRATO CRUEL DE OVIDIO
img
Juan Neira | 26-01-2008 | 10:07| 0

La organización asturiana del PP le disputa a su homóloga madrileña el dudoso honor de vivir la etapa preelectoral más convulsa de toda la derecha española. A las veinticuatro horas de declarar Ovidio Sánchez que se había impuesto el criterio del partido en la aprobación de las candidaturas, llega Gabino de Lorenzo y le arroja un guante a la cara, pidiéndole que se dedique a trabajar, y recordando que la carrera política de Ovidio ha estado jalonada de derrotas electorales: no sabe lo que es ganar. Tras relatar los defectos de Ovidio, Gabino tira dardos sobre la diana, al señalar que el senador Sánchez está a todas horas preocupado por su sillón presidencial (“vas terminar mareado de tanto darle vueltas al sillón”). Por si no estaba suficientemente claro, Gabino de Lorenzo ha vuelto a conectar la disputa por la candidatura electoral con la primera batalla del próximo congreso regional.

Ser rival de Ovidio Sánchez en el partido no es un papel cómodo, porque Ovidio nunca se da por aludido. La oposición de Ovidio siempre se realiza fuera del campo de batalla. Lo sucedido con las candidaturas al Congreso y al Senado constituye un perfecto ejemplo. La propuesta de Gabino de Lorenzo, por los criterios expresados y los nombres aportados, no le satisfacía, pero en vez de discrepar del alcalde de Oviedo, dio un rodeo para refugiarse tras la figura de Acebes. A partir de ahí, Madrid fue desfigurando la propuesta de Gabino, haciendo de Rozada un reclamo electoral imprescindible, humillando a Pilar Fernández Pardo y resucitando a Sopeña, con el que nadie contaba. Concluida la labor, Ovidio salió del “matu” (el estilo de Gabino es contagioso) para decir que había triunfado el partido.

Las declaraciones de Gabino rompen con el plan de Ovidio. Lo sucedido no entra en el capítulo de las tensiones normales de los procesos electorales, sino que manifiesta con toda nitidez que en el PP asturiano hay dos bandos perfectamente delimitados, llamados a competir en el próximo congreso. Aunque vaya en contra de los intereses electorales, los dirigentes del PP asturiano no van a poder disimular la crisis interna, aunque el próximo día 16 de febrero, en Oviedo, entrelazarán las manos con Rajoy. Ese día sonreirán todos.

Ver Post >
HABRÁ SEGUNDA VUELTA
img
Juan Neira | 25-01-2008 | 08:12| 0

El presidente del PP regional considera que las especulaciones sobre la candidatura al Congreso de los Diputados dieron paso a una lista impuesta por el partido, que es el que tiene la obligación de presentarla. No se trataba de simples cábalas, sino de una propuesta del cabeza de candidatura, De Lorenzo, que contaba con el apoyo de las dos principales organizaciones del PP asturiano, las de Gijón y Oviedo. Una alternativa así es algo más que un comentario de café. No le correspondía a De Lorenzo presentar candidatos, pero no tiene mucho sentido que se aplauda con entusiasmo el salto a la política nacional de Gabino y que luego se rechace el método de elaborar la lista, basado en la representatividad territorial.

La candidatura aprobada por el comité electoral regional y confirmada por el comité electoral nacional debería ser representativa del sentir de las bases militantes del PP, pero no ha sido recibida con gran entusiasmo, más allá de los parabienes que le prodiga Ovidio Sánchez. En Gijón, las huestes de Pilar Fernández Pardo pasan por la humillación de verse relegadas y ninguneadas por el aparato del partido, lo que en su caso significa lluvia sobre suelo mojado. De Lorenzo también ha tenido que aceptar el reajuste de nombres realizado por el aparato, porque en caso contrario sería sustituido por otro dirigente. Podrían estar contentos los seguidores de Ovidio Sánchez, pero el presidente del PP regional es un dirigente atípico que no cuenta con seguidores, sino que se limita a ocupar el enorme hueco dejado al derrumbarse el edificio del PP asturiano tras la crisis del Gobierno de Marqués. En conclusión, los únicos contentos son Ovidio y Rozada.

Desde que Gabino de Lorenzo entró en competencia electoral, hubo mucha gente que empezó a contar los votos que ganaría el PP. No creo que sea así. Los sufragios se los reparten Zapatero y Rajoy. Los asturianos, como los andaluces o los gallegos, votaremos en clave nacional. La gente siente que de la urna sale un gobierno, no tal o cual diputado. Si se piensa en el resultado de las elecciones, los cambios en la candidatura no producirán variaciones apreciables. Sin embargo, la imposición del aparato no será baladí: habrá un congreso de revancha.

Ver Post >
UN EXTRAÑO EMPATE
img
Juan Neira | 24-01-2008 | 08:13| 0

Ovidio Sánchez asegura que en la aprobación de las candidaturas del PP al Congreso de los Diputados y al Senado no hay ganadores ni perdedores. De esa afirmación se deduce que hubo lucha, controversia, porque en caso contrario no tendría sentido hablar en términos de vencedores y vencidos. Ovidio reconoce, implícitamente, que hubo enfrentamiento, pero nos da a entender que la contienda terminó con un empate. Para justificar la pugna, el presidente del PP regional dice que la elaboración de las listas siempre genera tensión, pero que una vez alcanzado un punto de acuerdo se hace fuerte el partido. Recapitulemos: no hay ganadores ni perdedores porque la contienda terminó en un empate una vez que se llegó a un acuerdo. Ahora hace falta saber cuáles eran los bandos o líderes enfrentados y a qué tipo de acuerdo se ha llegado.

Cuando De Lorenzo se autoproclamó cabeza de lista del PP en la candidatura al Congreso todo fueron felicitaciones y parabienes. Sólo Álvarez-Cascos puso reparos a la participación de los alcaldes en la política nacional, pero lo hizo cuando aún no se había resuelto el ofrecimiento de Gallardón para ir en la lista de Madrid. Las palabras de Cascos tenían como más probable destinataria la candidatura madrileña, aunque sus argumentos eran perfectamente válidos para la lista asturiana. Posteriormente, De Lorenzo fijó unos criterios para la candidatura siguiendo el orden de población de los municipios, lo que llevaba a dar entrada a Pilar Fernández Pardo en el puesto número dos, siendo el cuatro para Avilés, mientras Rozada saltaba a la Cámara alta. A partir de ese momento acabaron los aplausos para De Lorenzo. Entre Ovidio Sánchez y la dirección nacional se encargaron de desmontar las premisas electorales de Gabino para dejar una candidatura perfilada a la vieja usanza, sin los equilibrios entre municipios expuestos por el alcalde de Oviedo. Los órganos electorales competentes sancionaron la decisión política tomada entre Madrid y Ovidio.

Las aspiraciones de la organización gijonesa del PP y las de Gabino de Lorenzo no quedan plasmadas en la candidatura. ¿Se les puede llamar perdedores? En el próximo congreso del PP regional se verá si siguen identificados con Ovidio Sánchez.

Ver Post >
OVIEDO Y SU ENTORNO
img
Juan Neira | 23-01-2008 | 08:14| 0

Ha terminado el culebrón electoral del PP. La propuesta inicial, realizada por Gabino de Lorenzo, tenía como norte la representatividad territorial y la búsqueda “de los mejores” para formar parte de una lista ganadora. De Lorenzo (Reinares) afirmaba que se había acabado el tiempo de los vetos y las exclusiones que tanto habían dañado al PP y lo llevaron a tres derrotas consecutivas en las elecciones autonómicas. A modo de aviso para navegantes, el alcalde de Oviedo aseguraba que se había terminado el tiempo de los caciquismos.

Unos días más tarde, tras intervenir la dirección nacional en la candidatura asturiana, nos encontramos con que la renovación auspiciada por De Lorenzo se queda en bien poco, porque de los siete parlamentarios que tuvo en esta legislatura el PP (cuatro diputados y tres senadores) cinco continuarán en Madrid, y sólo dos causarán baja, Alicia Castro y Leopoldo Bertrand. El cupo de incorporaciones se agota con Gabino de Lorenzo y Dorinda García.

Más significativo es el cambio de premisas en la composición de la candidatura. De Lorenzo anunció una lista formada bajo el criterio de lograr la representatividad territorial, por eso situaba a dos dirigentes de Gijón y Avilés entre los cuatro primeros candidatos al Congreso. Al final, en los cuatro primeros puestos van tres de Oviedo y Pilar Fernández Pardo. ¿Un ejemplo de representatividad territorial? La concejala gijonesa se da por contenta con la cuota que obtiene Gijón en las listas del PP, al situar a dos militantes gijonesas -Fernández Pardo y Dorinda García- entre los siete puestos que tienen posibilidades reales de obtener acta, bien sea al Congreso o al Senado. Cada uno es muy libre de sentirse a gusto con lo que le ofrezcan, pero cabe recordarle a Fernández Pardo que entre esos siete puestos de privilegio cuenta Oviedo con cuatro actas a las que cabe añadir el alcalde de Llanera que es más de Gabino que Reinares. La candidatura no es precisamente un ejemplo de representatividad territorial, sino la suma de Oviedo y su entorno con la inclusión de dos gijonesas. Ante la lista aprobada circulan dos versiones: un plan trucado de Gabino para despistar o la concreción de la lucha frontal entre De Lorenzo y Ovidio. Lo comentaremos.

Ver Post >
Rectificación histórica
img
Juan Neira | 22-01-2008 | 07:54| 0

LA dirección nacional del PP reforma la propuesta de candidatura realizada por Gabino de Lorenzo para incluir a Isidro Fernández Rozada en el puesto número dos de la lista al Congreso de los Diputados. Ovidio Sánchez apostaba por Rozada, amparándose en las exigencias realizadas por el secretario general del PP, Ángel Acebes, y ese fue el criterio que se impuso en contra de los deseos iniciales del alcalde de Oviedo. Entre la propuesta de Gabino y la reforma de Madrid han quedado claras algunas cosas: el peso de la estrategia electoral en Asturias recae en De Lorenzo que, además, de ser cabeza de lista ejerce de líder de partido; Pilar Fernández Pardo no es del agrado de Ángel Acebes, aunque esa antipatía no supone un veto; Ovidio Sánchez ha salvado la cara con la inclusión de Rozada pero sigue en una posición muy incómoda tras las declaraciones de Reinares/De Lorenzo.

El guión expuesto por De Lorenzo desde que desembarcó en la batalla electoral es muy inteligente. Ligó la aprobación de la candidatura a una operación de rectificación sobre la política general del PP asturiano. El alcalde de Oviedo censuró los vetos en el partido y la política de facciones, oponiéndola a la búsqueda «de los mejores», objetivo que pretende. Las mayúsculas en el discurso regional de Gabino son: Representatividad, Unidad, Anticaciquismo y Victoria.

En 1998, en plena operación de acoso y derribo del Gobierno de Sergio Marqués, por el aparato del PP, tuvimos ocasión de escribir desde estas líneas que el Partido Popular pagaría durante muchos años esa actuación suicida y sectaria, contraria a los intereses de su electorado. Posteriormente, siempre hemos considerado que el aperturismo y moderación de Ovidio Sánchez tenían un déficit de credibilidad al no reconocer el pecado original del que partían (la defenestración de Marqués). Ningún líder del PP asturiano tuvo el valor y coraje de reconocer que Sergio Marqués fue víctima de un complot de dirigentes de su partido, envidiosos de su éxito y recelosos de su autonomía. De Lorenzo (Reinares) es el primero en manifestar que «el caciquismo se llevó por delante el Gobierno de Sergio Marqués». Ahora sólo le queda pedir perdón por participar en aquella indigna operación.

Ver Post >
GABINO JUEGA MUY FUERTE
img
Juan Neira | 21-01-2008 | 08:07| 0

Gabino de Lorenzo ha dado a conocer su propuesta de candidatura para las elecciones generales. Es la primera vez que el cabeza de lista anuncia una candidatura cerrada, con los nombres perfectamente jerarquizados, preparada para que el órgano competente de turno le agregue el “nihil obstat”. Las iniciativas de Gabino no se pueden juzgar con las categorías clásicas que se valoran las actuaciones de los políticos, ni cuando se viste de personaje de zarzuela ni cuando participa en la elaboración de candidaturas electorales. La propuesta de Gabino sigue como criterio el número de habitantes de los municipios (Gijón, Oviedo, Avilés), con la salvedad de saltarse a Siero para proponer nombres de los principales municipios mineros. Mantiene la apariencia de utilizar un criterio objetivo, con el argumento de buscar la representatividad. Ni moderados ni radicales. Ni democristianos ni liberales. Ni guapos ni feos. Los municipios más grandes, primero, y dentro de ellos, los nombres más obvios.

Una forma de proceder, aparentemente simple, que conecta con los gustos de la gente, al dar una imagen de unidad, ajena a las politiquerías. Por primera vez, en muchos años, parece que en el PP no hay filias ni fobias. A De Lorenzo le sobra astucia como para saber que bajo ese criterio unitario logra ganarse a la organización gijonesa para su causa. Los dos vicepresidentes juntos, De Lorenzo y Fernández Pardo, tienen mayoría sobrada en el PP regional. Para que no quedaran dudas, Jaime Reinares, que siempre habla por boca de Gabino, ha hecho unas declaraciones demoledoras para Ovidio Sánchez, advirtiéndole que no caben en el PP los que se opongan a esa candidatura. El truco de proponer a Rozada como número dos, en vez de Fernández Pardo, queda descubierto, al aceptar el histórico presidente del PP un puesto en la candidatura al Senado. De Lorenzo juega muy fuerte.

Capítulo aparte merece la crítica al caciquismo, realizada por Reinares (insisto: todo lo que manifiesta Reinares está dicho antes por Gabino), al señalar que por caciquismo se perdió el Gobierno de Sergio Marqués. Esa autocrítica no la había hecho antes ningún dirigente del PP y resulta completamente necesaria para empezar una nueva etapa.

Ver Post >
BAJO EL PARAGUAS DE RAJOY
img
Juan Neira | 20-01-2008 | 11:24| 0

La inercia municipal de Gabino de Lorenzo, con las repetidas mayorías absolutas y el desinterés que siempre mostró por los asuntos que estaban más allá de los lindes de su municipio (jamás protestó por el trazado costero de la autovía del Cantábrico ni vertió opinión sobre el curso que tiene que seguir el AVE), hicieron creer a todos que su vida política terminaría en el mismo lugar que la comenzó: el Ayuntamiento de Oviedo. De ahí la sorpresa colectiva al ofrecerse a encabezar la lista al Congreso de los Diputados por Asturias.

La entrada en escena de Gabino, saludada con entusiasmo por sus correligionarios, ha dado paso a un análisis sobre lo que aporta De Lorenzo a las opciones electorales del PP. Es evidente que el alcalde de Oviedo es una personalidad mucho más conocida y con mayor proyección sobre el electorado de la que tenían los diputados del PP en la legislatura que se acaba de clausurar. Si exceptuamos a Francisco Álvarez-Cascos, no hay ningún otro político asturiano de la derecha que concite tanto interés. Por eso siempre se habló de Gabino como un hipotético candidato del PP a presidir el Principado. Pese a las especulaciones, nunca dio un paso en esa dirección. Sin embargo, ahora, quiere ir al Congreso de los Diputados, con el argumento de contribuir a la victoria de Mariano Rajoy.

En la vida política de Gabino de Lorenzo no se le conoce ninguna salida en falso. De Lorenzo no es Gallardón. Mide muy bien la estrategia a seguir, aunque en sus discursos sea frecuente el recurso a las bravuconadas. Luchar por la presidencia del Principado conllevaría el riesgo de quedar sentado en los escaños de la oposición de la Junta General del Principado, de no alcanzar una victoria por mayoría absoluta, mientras que participar en las elecciones generales no tiene coste alguno, ya que es una competición con el resultado asegurado: el PP sacará cuatro diputados, en Asturias, y unos miles de votos más que el PSOE. Así fue en las anteriores convocatorias. En cuanto a la campaña electoral, el esfuerzo corresponde a Rajoy, que recorrerá la geografía, pondrá los discursos, repetirá las consignas y aportará liderazgo. Gabino avanza bajo el paraguas de Rajoy.

Más interés tiene analizar las consecuencias que conllevará en el PP asturiano la nueva dimensión política del alcalde de Oviedo. Por la carta que mandó a Jaime Reinares, presidente del Comité Electoral, la candidatura supone el nacimiento de “un nuevo PP orientado al futuro”. En su misiva, De Lorenzo liga la elección de la candidatura a la renovación en el partido: de un tiro, dos pájaros. Después de las elecciones generales, el PP regional celebrará su congreso, y podría intentar desde el escaño capitalino desembarcar en la presidencia del PP regional. Puede ser, pero no será un paseo militar. En contra de ese plan están los intereses del aparato del partido, el grupo parlamentario del PP en la Junta General del Principado y la organización municipal de Gijón. Para lograr ese objetivo, no basta la fuerte personalidad política de Gabino de Lorenzo sino que tendría que tejer alianzas, pactando con Pilar Fernández Pardo el reparto del poder. Los congresos de los partidos no se ganan con gestos para la galería ni declaraciones rimbombantes.

Las consecuencias políticas del paso dado por Gabino de Lorenzo son en alguna medida predecibles, pero no está claro el motivo que le ha llevado a alterar su rutina de alcalde, más allá de su voluntad de colaborar en la victoria electoral de Mariano Rajoy. En la actualidad ovetense está sobre la mesa el molesto asunto de la expropiación del palacete de Villa Magdalena, que pudiera terminar con el elevado pago de 63 millones de euros, por parte del Ayuntamiento al antiguo propietario. Sin quitar importancia a esta cuestión, no creo que sea la causa que haga vestirse de diputado a Gabino. La oposición socialista critica las ausencias del alcalde a los dos últimos plenos municipales, pero como los concejales socialistas cambian en cada convocatoria electoral, no pueden recordar que en el mandato de 1995 a 1999, el alcalde de Oviedo faltó a muchos más plenos, y no pasó nada.

Con Álvarez-Cascos dedicado a otros cometidos, quizás De Lorenzo se vea tentado a jugar el papel de conseguidor madrileño. Podría ser un paso intermedio para desembarcar como candidato en las próximas elecciones autonómicas. Después de vieyu, gaiteru.

Ver Post >
“MADE IN” GABINO
img
Juan Neira | 19-01-2008 | 11:51| 0

Gabino de Lorenzo no se rige por los procedimientos políticos habituales. Esa es la consecuencia que se desprende de la carta que envió al presidente del comité electoral regional, Jaime Reinares. Una vez ratificado por Madrid como cabeza de lista al Congreso de los Diputados, el alcalde de Oviedo se dispone a elaborar una propuesta completa de candidatura, adelantándose a la tarea del comité electoral. Ningún candidato provincial, de cualquier partido, se atrevería a tomar una iniciativa semejante. La candidatura es el reflejo del sentir de toda la organización y para eso están los comités electorales, formados sobre la base de un equilibrio de municipios. Pero De Lorenzo no se atiene a esa norma, y actúa como el capitán de un equipo de fútbol que se arroga el derecho de escribir la alineación del equipo con el nombre de los jugadores que van a saltar al campo. De Lorenzo quiere que le acompañen los más representativos, y nadie mejor que el alcalde de Oviedo para saber los militantes del PP que mejor representan a Asturias.

Gabino tiene un estilo directo, teñido de populismo, que ha triunfado en Oviedo. Hay mucha gente que admira a De Lorenzo, y si se tiene un mínimo de imparcialidad, no quedará otro remedio que reconocer que ha sido el artífice del gran cambio operado en su ciudad. Pero los partidos políticos tienen unas normas que atañen a todos sus militantes. Con la misiva enviada a Reinares, el primero que queda cuestionado es Ovidio Sánchez. El presidente del PP tendrá que decidir entre seguir aplaudiendo el desembarco de Gabino en la política nacional, o hacer alguna precisión: las aspiraciones electorales de la organización ovetense se vierten en el comité regional, en pie de igualdad con las de cualquier otra organización municipal.

En la carta, De Lorenzo habla de formar una candidatura triunfadora, y de realizar una renovación del PP. Puede ser una lista ganadora, pero la renovación de un partido político no se realiza en tiempos electorales sino en congresuales. En la carta, hay un matiz muy positivo, desconocido hasta ahora en el alcalde de la capital: cita antes a Gijón que a Oviedo, en una relación jerarquizada de municipios. Acierta: en democracia, el número de ciudadanos es clave.

Ver Post >
ALCALDE Y DIPUTADO
img
Juan Neira | 18-01-2008 | 08:05| 0

El comité electoral del PP ha confirmado a De Lorenzo como cabeza de lista en las elecciones generales. El alcalde ovetense, así como otros cinco regidores, tendrá la doble condición de diputado y alcalde, algo que no le fue posible alcanzar a Gallardón. Mariano Rajoy ha argumentado, para explicar la discriminación, que De Lorenzo, como Teófila Martínez o Aparicio, podrá compatibilizar la Alcaldía de capital de provincia con el escaño en Madrid porque va de cabeza de lista, mientras que Gallardón no podía ir de número uno, ya que ese puesto es para Rajoy. Es muy difícil ser convincente en las explicaciones cuando la cabeza dice una cosa y el corazón la contraria: Rajoy hubiera querido enrolar a Gallardón en la candidatura, pero los poderes fácticos de la derecha, micrófono en mano, se lo han impedido. El argumento es justamente al revés de cómo lo presenta Rajoy: si Gallardón no puede compatibilizar la Alcaldía y un puesto discreto de la candidatura al Congreso, razón de más para que a De Lorenzo se le impidiese ir abriendo cartel y presidir los plenos del Ayuntamiento de Oviedo, simultáneamente.

A Ovidio Sánchez la designación de Gabino de Lorenzo le infunda optimismo, al profetizar “un triunfo sin precedentes” para el PP. Ovidio alaba la ilusión, el empuje y la experiencia de Gabino. De ser así, lo que no se entiende muy bien es cómo Ovidio Sánchez se presentó de candidato a presidir el Principado en las últimas elecciones autonómicas, en vez de concentrar sus esfuerzos en convencer a Gabino para que diera el paso y lograra una victoria sin precedentes. Para ser justos, no se le puede echar toda la culpa al presidente del PP regional, porque es muy probable que De Lorenzo no hubiese aceptado el ofrecimiento en ningún supuesto. Si algo caracteriza la trayectoria política de Gabino es la de no dar ni un paso en falso: sólo se lanza a la piscina cuando hay agua.

El resultado de las elecciones en Asturias tendrá mucho más que ver con Rajoy y Zapatero, que con De Lorenzo y Álvaro Cuesta. La gente vota opciones de gobierno. En un ambiente tan tenso como el actual, con el debate político trufado de ideología (nacionalismos, aborto, etcétera) la aportación de los candidatos provinciales es casi simbólica.

Ver Post >
LISTAS Y BAJAS
img
Juan Neira | 17-01-2008 | 07:55| 0

La reunión del comité electoral regional del PP duró unos minutos y sirvió para tomar, por unanimidad, la decisión de proponer a Gabino de Lorenzo como cabeza de lista de la candidatura asturiana al Congreso de los Diputados. El órgano, presidido por Jaime Reinares, cumplió con el lema preelectoral del partido: “las ideas claras”. No hizo falta entrar en debates ni cotejar los nombres de otros posibles aspirantes a ocupar la cabecera del cartel. Hace unas semanas andaba la organización asturiana dividida en banderías, con Isidro Fernández Rozada ofreciéndose para hacer otro servicio al partido, con Pilar Fernández Pardo ilusionada con ir en la lista, y con el propio Jaime Reinares diciendo a los amigos y simpatizantes del partido que sería él mismo el candidato porque así lo había decidido Gabino. Pues bien, ha bastado que el alcalde de Oviedo diera un paso al frente, para que todo el PP regional se plegara y se pusieran a cantar loas sobre el nuevo líder del PP asturiano.

Hoy, le toca a Mariano Rajoy dar el visto bueno a la propuesta. Todo indica que De Lorenzo, junto a Juan Carlos Aparicio y Teófila Martínez, formara parte del trío de alcaldes de capital de provincia que simultanearán el cargo con el de miembro del Congreso de los Diputados. ¿Quiere esto decir que De Lorenzo es el candidato asturiano preferido por Madrid? El político que hubiera querido tener Rajoy al frente de la candidatura asturiana es Álvarez-Cascos, pero no fue posible. Descartado el ex ministro de Fomento, mejor el alcalde de Oviedo que el burócrata de turno.

Lo sucedido con Ruiz Gallardón demuestra que el proceso de elección de candidatos se le fue de las manos a Rajoy, poco amigo de soluciones tajantes, y proclive a ganar tiempo a través de evasivas. Rajoy no se atrevió a decirle al alcalde de Madrid, hace meses, que lo mejor es que se centrara en el Ayuntamiento y se olvidara del escaño. Optó por callar, y a última hora tuvo que ser Esperanza Aguirre la que cerrara el paso a Gallardón. A la hora de recibir votos, Gallardón, Aguirre o De Lorenzo, aportan muy poco, porque la gente vota a las siglas y al candidato a presidente. Ahora bien, Rajoy debió de impedir la lucha sin cuartel entre líderes madrileños que deja a la capital sin alcalde.

Ver Post >
Sobre el autor Juan Neira

Últimos Comentarios

jesusferga794_9615 21-09-2017 | 10:24 en:
LA FSA Y PODEMOS

Etiquetas

Otros Blogs de Autor