El pasado domingo se celebró en Grevenbroich la Fiesta de la Sidra. Era la festividad alemana del Pentecostés. Así, en este día se celebró una fiesta de “prau” de las que estamos acostumbrados en Asturias.
A ella acudieron mas de mil personas, fue un evento que reunió a gran número de españoles, pero sobre todo, a asturianos emigrados a la zona oeste de Alemania y frontera Holandesa. Esta fiesta fue organizada por el Centro Asturiano de este pueblo, muy próximo a la ciudad alemana de Monchengladbach.
La fiesta comenzó a medio día con una procesión por el pueblo, donde la imagen de la Santina, recorrió las calles tras un sinfín de emocionados asturianos, que cantaban los cánticos de la región.
La Santina regresó a la iglesia de Noithausener. En ese momento dio comienzo una misa que se concluyó con música de gaitas y numerososbailes a cargo de organizaciones regionales de Asturias.
El tiempo acompaño durante todo el día, y después fuimos a la fiesta de “prau”. Una gran carpa daba acceso al evento. La entrada costaba 8 €, y una vez dentro, se podía disfrutar de la auténtica gastronomía casera, como por ejemplo sidra, chorizos a la sidra, empanada, tortilla, paella, sardinas, cocholate con churros…
Allí, conocí a muchos de asturianos que llevaban ya mucho tiempo viviendo en Alemania. Uno se había dedicado a montar una tienda de helados, otro un restaurante, otro había emigrado como ingeniero…. Pasamos gran rato charlando con el cura de una parroquia de Dusseldorf, Alemán de origen, pero que había estado varios años trabajando en Asturias como párroco.
Por un día, tuve la sensación de estar en Asturias, y no en Alemania. El día terminaría con una orquesta española, que desde las ocho hasta la media noche ofreció música en español, haciendo cantar hasta a los lugareños de la zona.

