El Comercio
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Viga Azul: Algo más que tres puntos
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Luis Arias Argüelles-Meres | 06-03-2017 | 06:26

«Es de justicia hacer mención al preciso pase de Susaeta en el segundo gol»
«Queda por delante un periodo decisivo que podría dejar un balance de ensueño»

La victoria ante el Cádiz, en efecto, supuso algo más que tres puntos. Para empezar, fue la confirmación de un equipo que, además de ser casi inexpugnable como local, llevaba dos partidos sin hacer el ridículo fuera de casa, algo que hacía mucha falta para que el oviedismo recuperase una ilusión que se tiene sobradamente merecida. Y tampoco es baladí el hecho de que hayamos sido capaces de remontar un partido que en principio se nos puso en contra, eso sí, con la ayuda del árbitro anulando un gol al Oviedo por un supuesto fuera de juego, que, según los expertos, no fue tal. El tanto de Linares fue decisivo, psicológicamente hablando, para encarar la segunda parte con empuje, confianza y ambición.

Una vez más se sufrió para ganar. Eso es innegable. Una vez más hubo imprecisiones que nos pusieron el corazón en un puño. Pero, en el segundo tiempo, no sólo se consiguió el gol que, al final, nos daría el triunfo, sino que además no había miedo y se intentaba acorralar al Cádiz. No se renunció, tras el gol de Christian Fernández, al ataque y el equipo, fallos puntuales aparte, no jugó amilanado. Todo un alivio, a decir verdad.

Por otra parte, también hay que decir que los goles del Oviedo hicieron justicia poética. El primero premió a un Linares al que no se le puede negar esfuerzo y lucha. El segundo lo hizo con la entrega de Christian Fernández, un lateral infatigable que en la tarde del sábado también se prodigó en ataque. Y, a propósito de ese gol de Christian Fernández, es también de justicia hacer mención al preciso pase de Susaeta, que le puso el balón en inmejorables condiciones para el remate.

Por otra parte, el mediocentro Borja Domínguez parece que se va acoplando cada vez más al equipo, al tiempo que el defensa Costas aporta una seguridad en la defensa que supone una mejoría del bloque que es siempre bienvenida.

Siguiendo con las últimas incorporaciones invernales, Berjón confirma en cada partido su calidad. Sólo le falta alcanzar un estado de forma física que, hasta el momento, no llegó.

Algo más que tres puntos. Toda una casualidad que, celebrándose en Oviedo un antroxu con algunos días de retraso, nos visitase un equipo cuyos carnavales tienen una gran solera. Y que, con tal coincidencia, el Oviedo haya sumado una victoria que nos lleva al optimismo y que tiene que servir para seguir ganando batallas a domicilio.

Queda por delante un periodo de tiempo decisivo que podría dejar un balance de ensueño, un balance soñado.