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Viga Azul: Presencias y ausencias
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Luis Arias Argüelles-Meres | 10-04-2017 | 18:19

Ante todo, se ganó. Ante todo, aunque hubo alguna que otra pájara y no pocas descoordinaciones entre el centro del campo y la delantera, al rival apenas se le permitió esa última jugada lanzando a puerta. Ante todo, tal como vi el encuentro, hubo dos jugadores que destacaron especialmente: Costas y Erice, por este orden. Y, por otro lado, los destellos de Berjón electrizaron un partido bastante gris.

Empecemos por esas grandes presencias. Debo decir que Costas hizo un magnífico partido, pues no sólo defendió y acudió a los remates en las jugadas a balón parado, sino que además regateó, salió en muchas ocasiones con el balón controlado y dio al equipo una seguridad enorme. También Erice hizo un gran partido deteniendo los avances del equipo visitante y colocando a sus compañeros cuando tocaba defender.

Y, por otro lado, hablemos de una ausencia que me cuesta entender, la de Diegui en el lateral derecho. Cierto es que Fernández no hizo un mal partido, que se mostró contundente atrás y que luchó de principio a fin. Sin embargo, tengo para mí que, en un encuentro como el de hoy, la profundidad del canterano prodigándose en avances por la banda hubiera sido una aportación importante al juego del Oviedo.

En cuanto a Berjón, cada vez se confirma más su calidad en el regate y en determinados pases, sus destellos, como digo, se agradecen, destellos que en cualquier momento pueden ser letales para el contrario. Empero, da la impresión de que no acaba de conseguir una forma física óptima que, en momentos determinados, podía ser decisiva a la hora de desnivelar a nuestro favor cualquier resultado.

Por otra parte, hay que decir que, aunque no se sentenció el partido hasta el descuento, cuando Borja Domínguez marcó el segundo gol, el Oviedo, sin dejar de perder de vista esa descoordinación a la que me referí antes, se mostró solvente y seguro, y no le puso el partido cómodo a los murcianos en ningún momento.

Acaso haya que conformarse con la victoria y con la solvencia a la hora de parar al rival. Pero lo cierto es que el equipo puede dar aún más de sí, con lo que la confianza en sí mismo iría en aumento, acaso también para los encuentros que se juegan a domicilio que, excepciones aparte, sigue siendo la asignatura pendiente de esta temporada.

¿Y qué decir de los cambios que hizo Hierro, aparte del que se efectuó a resultas de la lesión de Christian Fernández? Desde luego, Borja Domínguez aporta al equipo, y no sólo por el gol que transformó, sino también porque puede darnos ese plus que supondría la coordinación entre líneas que habilite a nuestros delanteros que, sin duda, tienen pegada. En cuanto a Michu, fue una pena que no aprovechase la ocasión que tuvo, porque, de haber sido así, la fiesta en el Tartiere, hubiera sido aún mayor.