El Comercio
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HACER POLÍTICA A GOLPE DE TUITS
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Luis Arias Argüelles-Meres | 04-08-2017 | 10:04

Caunedo y Rosón en el pasillo anterior al Salón de Plenos.

“El humor es la manifestación más elevada de los mecanismos de adaptación del individuo”. (Sigmund Freud).

“A fin de cuentas, todo es un chiste.” (Charles Chaplin).

Aunque suene de forma muy similar, no se trata de un baile, sino de textos muy reducidos. Algo cuantitativo, pues. Lo cierto es que la red social Twitter tiene un protagonismo cada vez mayor en la vida pública, tanto global como llariega. En la primera, ahí tenemos a Trump y sus afirmaciones tan brutales y disparatadas. En la segunda, en lo que a Oviedo se refiere, les sugiero que no se pierdan la noticia que publicó EL COMERCIO acerca de la batalla que acaban de librar Rosón y Caunedo en la susodicha red social tras el último Pleno en el Ayuntamiento carbayón.

Política a golpe de tuit. La frase corta, el ataque, eso que se da en llamar el ‘zasca’ entre el exalcalde de Vetusta y el actual edil de Economía. La fiesta, por decirlo de algún modo, sigue tras el Pleno, mediante la discusión virtual.

A decir verdad, no me parece justo que la red social llamada Twitter se desprestigie tanto, porque en los caracteres permitidos no sólo cabe la brocha gorda y la descalificación, sino también el aforismo y la frase ingeniosa. Y además hay algo muy importante a tener en cuenta: obliga a ejercer la capacidad de síntesis, algo que admiro mucho no sólo como lector, sino también como docente.

Quien no es capaz de resumir tiene muy difícil esbozar un discurso convincente y brillante. No hay que incurrir en el conocido tópico que habla del torrente de palabras y del desierto de ideas. Hay que aprender de concepto y hay que enseñar con ese fin.

Y, en lo que respecta a las descalificaciones entre ambos ediles, sin entrar a fondo en el asunto, sería muy deseable que la sutileza asomase más, la sutileza y el sentido del humor, que son mucho más persuasivos y eficaces que ‘los madreñazos’ retóricos y dialécticos, que, además, resultarían más resolutivos y despertarían guiños entre el público lector.

Sería muy de agradecer que se renunciase por parte de todos los grupos municipales a la chabacanería, apostando por el ingenio.

El método socrático, el de la ironía y la mayéutica, no es fácilmente alcanzable, pero hay que aspirar a él.