El Comercio
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Panorama Vetustense: Recuperar la Vega
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Luis Arias Argüelles-Meres | 20-10-2017 | 09:41

“¡Qué época tan terrible ésta en que unos idiotas gobiernan a unos ciegos!”. (William Shakespeare).

 

Leo en EL COMERCIO las preguntas que Daniel Lumbreras les hace a Ana Taboada y a ‘Rivi’ sobre el pulso que sostiene el Ayuntamiento de Oviedo con el Ministerio de Defensa acerca no sólo del uso y disfrute de los terrenos de La Vega por parte de la ciudadanía carbayona, sino también sobre su propiedad.

A este respecto, no me cansaré de insistir en que, por diversas circunstancias sobrevenidas, al actual equipo de gobierno le toca, mal que les pese a unos cuantos, sentar las bases del Oviedo del futuro, Oviedo del futuro que pasa por lo que se haga con los terrenos del viejo hospital, con la antigua fábrica de gas y con los espacios de lo que fue la fábrica de armas de La Vega.

Desde luego, no tendrá tiempo el gobierno municipal que preside Wenceslao López ni tampoco medios para llevar a cabo los proyectos que todo ello requiere, pero le toca esbozarlos y plantearlos con propuestas serias y viables.

Y, con respecto a los terrenos de La Vega, lo que no sería de recibo que el Ministerio de Defensa bloquease cualquier iniciativa del Ayuntamiento y se limitase a un abandono que, al final, supondría ruina, una ruina más, consecuencia de las privatizaciones que se vienen haciendo desde hace décadas en España.

En cuanto al Ayuntamiento, además de generalidades en las que todos podemos estar de acuerdo, lo que le toca es concretar sus proyectos lo más posible con la complicidad y el apoyo de la ciudadanía, nunca de espaldas a ella.

Ciertamente, la potencialidad de esos terrenos es grande, el atractivo de las naves en las que ahora no se desarrolla actividad alguna resulta innegable. Estamos hablando, entre otras cosas, de algo que está llamado a ser una herramienta imprescindible para el crecimiento de la ciudad, crecimiento cuantitativo y cualitativo. Estamos hablando de unos terrenos que no pueden convertirse en ruina y abandono.

Al Ayuntamiento le toca hacer las propuestas a ello encaminadas. Y, por su parte, el Ministerio de Defensa no puede bloquear las iniciativas cabales que se pongan sobre la mesa.

¿Cuántos ovetenses han tenido ocasión hasta el momento de visitar los terrenos de la fábrica de La Vega? ¿Cuántas asociaciones vecinales, que no necesariamente próximas en la distancia, podrían estar interesadas en hacer propuestas que revitalizasen este entorno?

Habrá que estar atentos a dos cosas. Primero, al desbloqueo por parte del Ministerio de Defensa. Segundo, a la solvencia y sostenibilidad de unas propuestas que tienen que ir mucho más allá de los topicazos y que deben estar inmunizadas contra la posibilidad de chiringuitos para amiguetes.

Veremos.