El Comercio
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ZONA AZUL EN OVIEDO
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Luis Arias Argüelles-Meres | 22-12-2017 | 09:53

En este caso, no es pleonasmo hablar de zona azul en Oviedo. En este caso, nos encontramos una vez más con una empresa privada que gestiona lo público. Y, aparte de eso, parece obligado a estas alturas considerar que forman parte del paisaje las máquinas expendedoras de tiques que nos dan un tiempo para aparcar los vehículos en la práctica totalidad de las calles de nuestra capital.

Cierto es que todo esto no debería colisionar con la existencia de grandes espacios de aparcamiento sin zona azul, pero que contasen con una mínima vigilancia que diese seguridad a las personas que dejan allí sus coches por un tiempo superior a una gestión, o a unas pocas horas.

El hecho es que, según la información que firman Gonzalo Díaz-rubín y Juan Carlos Abab en EL COMERCIO, los controladores de la zona azul podrán informar de las infracciones que se cometan en la zona azul a la Policía municipal, que es a quien corresponde poner multas, en este caso de 90 euros, si bien la cuantía de la sanción podrá reducirse si se paga en un determinado tiempo.

Parece obvio que no es de recibo la impunidad de quien deja su vehículo horas y horas en la zona azul sin renovar el tique de marras; también es cierto que no parece del caso que una empresa privada pueda multar a la ciudadanía.

Por tanto, aceptando que esta norma que, según la información de la que venimos hablando, entrará en vigor a principios de año, pueda ser asumible y razonable, tendría que estar acompañada por explanadas de aparcamiento fuera de la zona azul, y no sólo por el tema económico, sino también y, sobre todo, porque hay circunstancias que dificultan en grado sumo que una persona pueda estar cambiando el tique de aparcamiento, por mucho que también se pueda llevar a cabo sin desplazamiento a través del teléfono móvil.

Tengo para mí que no falta mucho tiempo para que los coches particulares dejen de tener las ciudades expeditas para circular y aparcar masivamente. Pero, mientras eso llega, hay que contar con mecanismos correctores que impidan limbos normativos. Y la noticia que aquí nos trae está claramente en esa línea.

De paso, estaría bien saber si hay voluntad, también en este asunto, de acabar con las privatizaciones de lo público.