El Comercio
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La atonía asturiana
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Andrés Suárez | 13-06-2016 | 18:30

Nos guste o no, Asturias importa muy poco en esta campaña electoral. Hay ocho escaños en juego y, si hacemos caso al CIS, el reparto será idéntico al del 20-D. A lo sumo bailaría un diputado que podría moverse entre el PP y Unidos Podemos, pero la probabibilidad de cambios es escasa. Las direcciones nacionales de los partidos lo saben y actúan en consecuencia. Los candidatos se dejarán ver por la región a mitad de campaña, ni en los principios -admitiendo que Pedro Sánchez iba a comenzar aquí pero un cambio súbito de agenda lo impidió- ni en el final, fechas decisivas que reservan para las comunidades con un mayor botín en liza y donde las cosas pueden estar más ajustadas: Cataluña, Valencia, Madrid o Andalucía. Para esto, como para tantas otras cosas, Asturias sigue jugando en segunda división.