El Comercio
img
LOS SUEGROS NO SE ELIGEN
img
Miguel Silveira | 05-02-2017 | 17:54

 

Podemos elegir la que será  nuestra pareja y no siempre acertamos. Pero sus padres vienen en el paquete sin poder elegirlos. Y por ello uno se expone a que el ajuste sea adecuado o inadecuado.

Si es adecuado, resultará bonito y agradable. Será un alivio y un descanso porque no habrá fricciones o serán muy escasas. Pero si no lo es, habrá que prepararse para que haya conflictos.

En esos casos si los suegros con los que uno se encuentra son comprensivos y no coartan la libertad de su hijo/a se podrá ir soportando la relación aunque no exista buen entendimiento entre nueras-yernos y suegros. Pero si, como suele ocurrir, la madre del consorte es intervencionista, rechaza y no digamos odia al yerno-nuera el sufrimiento será una constante. Suele ser un calvario porque la tensión generada permanente actúa sobre la relación de los casados o unidos como un agente altamente erosivo hasta terminar por destruir la relación y, si no la destruye, la envenena. ¿Por qué? Porque esa suegra o suegro pondrá en contra a su hijo/a con su actual pareja, lo que crea altas tensiones entre estos y la relación de los incompatibles se convierte en tormento.

En esos casos y en aquellos en los que la pareja es quien tira hacia sus padres, que al otro le molestan, se produce asi mismo una tensión constante.

Por eso, si se quiere que la elección de pareja no termine en desastre, en esos casos, dos tareas han de hacerse. Por parte de los suegros rechazados permanecer al margen de la relación de la pareja en lo posible. Dejarles que sean ellos los que vivan al menos felizmente y no entorpecer su relación. Y por parte de yerno o nuera no meter cizaña contra los suegros rechazados. Dejar que su pareja se relacione bien con ellos aunque el consorte no participe plenamente de la relación. Debe también por amor a su pareja aguantar y aceptar con cortesía a sus parientes políticos para no tensar la relación entre consorte y sus progenitores. Todos tenemos que aguantar en esta vida porque los vientos no siempre soplan a favor, qué más quisiéramos. Ya sé que en estos tiempos no se lleva aguantar, pero viene bien sopesar antes de formalizar la relación los inconvenientes que se avecinan y hablar con claridad del tema  y cuales serán las reglas de su juego para que no explote después la situación cuando sea tarde ya.

Si los dos que se han elegido se aman de verdad, se deben superar esas tensiones. Si no se aman o se aman poco, acabarán las relaciones familiares como el rosario de la aurora, más pronto que tarde. Y eso castiga las almas familiares.

 

Sobre el autor Miguel Silveira
Psicólogo clínico, experto en ansiedad y estrés C/ Carlos Marx,1 - 6º D Gijón (Asturias) http://www.miguelsilveira.com http://www.estresyansiedadonline.com

Últimos Comentarios

Carmen Maria Otero 24-02-2016 | 19:14 en:
RECIÉN SEPARADA
leandro1995_885 27-01-2016 | 23:34 en:
ESTUDIAR EN EXCESO

Etiquetas

Otros Blogs de Autor