El Comercio
img
LOS OTROS NO EXISTEN
img
Miguel Silveira | 24-11-2017 | 11:09

 

Era sábado por la noche y decidí entrar a “picar” algo con mi mujer en un local de vinos de Gijón. Al entrar tres señoras nos dejaban una mesa y se marchaban. Nos sorprendió que al lado había tres niños de seis a diez años ocupando una mesa y jugando con su tablet, solos y sin consumir nada. Pasaban los minutos y allí seguían los tres. Los padres al parecer, “desaparecidos”. Estaban en la calle sentados en animada charla sin preocuparse de si sus hijos dejaban de ganar al dueño del local e impedían sentarse a consumir a otros clientes. Pasados quince minutos los tres padres entraron a invitar a sus hijos a marcharse ante lo que estos protestaron porque les faltaba algún tiempo para terminar la partida. Creen ustedes que les obligaron a levantarse? Por supuesto que no. Cedieron unos minutos. Esperaron a que sus hijos terminasen para levantarlos de la mesa. Me pregunto: ¿qué educación es esa que esos padres han dado a esos tres hijos? ¿Cómo puede ser que no pensasen en las demás personas que había dentro del local y debían consumir de pie pudiendo estar sentados cuatro de ellos porque cuatro eran las sillas? ¿Donde está la actitud de empatía y comprensión, de ponerse en el lugar de los demás y de no molestarles? ¿Cómo unos padres se pueden olvidar de esos niños y centrarse en si mismos y su animada charla sin percatarse de la molestia que sus hijos estaban produciendo, siendo los niños, por supuesto inconscientes de ese fallo? ¿Qué refleja por extensión esa actitud? Que el nihilismo respecto a los demás va creciendo y ganando adeptos. El otro  no existe. Miento. El otro sólo existe si puedo aprovecharme de él, si me da beneficios o ventajas. Si no,  ignoro su existencia. No existe para mí. Por eso la actitud de empatía y comprensión va en franco retroceso en esta sociedad, aunque no en todo el mundo afortunadamente. Basta reflexionar un poco para observar esa deriva. Así vamos muy mal. Lo peor no es que esos tres niños estuviesen ocupando una mesa improductiva a una hora punta para los que regentan el negocio y viven de eso. Lo peor es que sus padres, que son los responsables de educar a sus hijos en ese y otros valores no se hayan dado cuenta del hecho o si se lo han dado se hayan desentendido. No hay que pensar sobre todo en el otro, en los demás, no, pero hacer como que no existen si no nos son de utilidad es una actitud inadecuada para humanizar nuestros comportamientos sociales. Esta laguna del nihilismo debería estar seca. Digo yo.

 

Sobre el autor Miguel Silveira
Psicólogo clínico, experto en ansiedad y estrés C/ Carlos Marx,1 - 6º D Gijón (Asturias) http://www.miguelsilveira.com http://www.estresyansiedadonline.com

Últimos Comentarios

Carmen Maria Otero 24-02-2016 | 19:14 en:
RECIÉN SEPARADA
leandro1995_885 27-01-2016 | 23:34 en:
ESTUDIAR EN EXCESO

Etiquetas

Otros Blogs de Autor