El Comercio
img
Autor: Silveira
INDICADORES DEL DEFICIT DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD
img
Miguel Silveira | 17-10-2017 | 1:27| 0

 

Dada la prevalencia y aumento de los niños con déficit de atención e hiperactividad en nuestro hábitat actual y como habrá sin duda lectores que estén interesados en descubrir si alguno de sus hijos va caminando por esa senda, voy a dar unas pistas o señales, que pueden ayudar a los lectores, sin que esto signifique que se pueda considerar como un test completo para diagnosticar ese estado. Sirve  como orientación bastante aproximada, pero hay que completar la información con el profesional adecuado.

 

1.- No presta atención a los detalles

2.- En sus tareas escolares comete errores por descuido

3.- No para de removerse en su asiento o jugar con los dedos y manos

4.- Muestra dificultad en mantener la atención en sus tareas y actividades

5.- No se sienta como se le manda

6.- Falla en acabar sus tareas

7.- No sigue bien las instrucciones

8.- Muestra comportamientos inadecuados a las situaciones (se sube a los sillones o cosas o coge cosas cuando no es apropiado hacerlo)

9.- Habla constantemente

10.- Muestra dificultad en jugar tranquilo

11.- Tiene importantes dificultades para organizar sus tareas o sus actividades

12.- Está constantemente en movimiento

13.- Evita las tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido

14.- Pierde constantemente cosas que necesita para sus actividades

15.- Se distrae fácilmente

16.- No es capaz de esperar su turno

17.- No espera a su turno para hablar e interrumpe constantemente

18.- Se le olvidan las cosas en sus tareas habituales

19.- Interrumpe mucho a los demás

20.- Parece que está constantemente en movimiento

21.- Responde antes de que se termine la pregunta.

 

Insisto en que ha de ser el profesional quien certifique que ese niño/a padece ese estado, aunque estos comportamientos ayuden a entender que se está en el camino. Y para estar en el camino con probabilidad es necesario que se cumpla la MAYORIA de los síntomas.

 

Ver Post >
EL PODER DE LA ACTITUD POSITIVA
img
Miguel Silveira | 08-10-2017 | 7:12| 0

Mucho se ha escrito y se seguirá escribiendo sobre el poder del pensamiento o actitud positiva y negativa. Quien esté acostumbrado a leer sobre esto quizás no descubra nada nuevo al volver a leer sobre ello pero sirve de recordatorio, toda ve<, que abrumados por los contratiempos que nos visitan, tendemos fácilmente a ver el lado negativo y olvidarnos de la fuerza y conveniencia de mantener una actitud positiva. El que alimenta una actitud positiva tiende a esperar resultados positivos incluso en situaciones problemáticas, mientras que quien cultiva una actitud negativa tiende no solo a esperar resultados negativos sino que los busca en cierto modo o los atrae, es lo que se conoce como profecía autocumplida.

Para los que tienden a tener una actitud negativa voy a dar unas pistas que nunca vienen mal.

 

1.- Hay que cambiar los pensamientos negativos por los positivos y esto se hace , primero, teniendo conciencia, de que se tienen, por lo que hacer una lista de ellos ayuda. Una vez identificados conviene identificar cuales son los opuestos y hacer un importante esfuerzo por sustituirlos. Hay también que monitorizar los esfuerzos y el progreso y se nota este si ves que catastrofizas o te preocupas menos que antes.

 

2.- Ser activo y llevar a cabo actividades placenteras sabiendo que este ejercicio conlleva más bienestar y por tanto disminuye la depresión y la ansiedad.

 

3.- Vivir el momento o el dia a dia que es tanto como decir no dejarse llevar de la anticipación o futuros males que incluso no se producirán en un altísimo porcentaje.

 

4.- Recordarse uno a si mismo que la depresión no dura siempre, que termina, que tiene su tiempo limitado, que es temporal en una palabra. Que nunca llovió que no parase, como dice el refrán. Esto es verdad si uno no se abandona al desaliento sino que trata de responsabilizarse de llevar a cabo conductas de autocuidado y de promover el bienestar físico y emocional.

 

5.- Echar a la papelera el sentimiento de culpa que el lo que más energía emocional consume e impide que la persona avance.

 

6.- Hay que aceptar que podemos aprender siempre, incluso de los errores y por tanto no flagelarse si los cometemos.

 

En fin, son estas algunas formas y pistas para abandonar el transitado camino de la actitud negativa y aprender a cambiar el registro. La mente es la facultad más potente que tenemos y por ello hay que ponerla a trabajar.

Como cuando esto publico es domingo, a algunos les vendrá bien porque los domingos, sobre todo por la tarde, suele ser momento propicio para dejarse llevar de los pensamientos negativos. Para algunos.

Ver Post >
NADAR Y GUARDAR LA ROPA
img
Miguel Silveira | 28-09-2017 | 6:29| 0

Parece una situación excepcional o no frecuente al menos la que voy a describir pero abunda mucho en estos tiempos.

Me refiero a esas personas que tienen una relación estable e incluso idílica a los ojos ajenos pero están descentradas porque han descubierto que esa relación no les satisface por distintas razones. De pronto o con el tiempo se dan cuenta de que su relación de pareja no les resulta satisfactoria, no disfrutan con ella, no le dedican tiempo y no están lo que se dice desando estar juntos y compartir lo que una pareja comparte normalmente. Desde ese momento ya están pero no están. Están oficialmente pero su mente deambula, sueña o se entretiene con otras relaciones posibles y en cuestión de poco tiempo se ven compartiendo su cuerpos, vivencias y experiencias con otra nueva, eso si, clandestinamente, pero simultanean sus actos con la pareja oficial. Tratan de nadar y guardar la ropa hasta que se descubre su entramado y se ven descubiertos.

Y hay de todo. Hay quien al ser descubierto y surgir el enfrentamiento se ve expulsado o repelido y se va pero no se siente capaz de seguir con el/la amante y queda en terreno de nadie, derrotado/a.

Hay quien se atreve a plantear el divorcio y separarse, eligiendo al extraño a la pareja.

Hay los que son capaces de renunciar a su devaneo por miedo a perder la estabilidad de la que disfrutaban pero sin ser felices después de la elección porque les pudo más el miedo a lo malo conocido…

Hay de todo, pero la peor situación la viven los que no son capaces de optar con todas las consecuencias olvidándose de una de las opciones totalmente y entregándose con ardor a la elegida. Esos que tratan de estar no estando, que se engañan a si mismos de esa forma, que tratan de simultanear, se verán abocados, condenados se puede decir, a vivir disfuncionalmente, desgarrados, desubicados, descentrados y eso pasa factura porque la soledad es quien les espera más temprano que tarde.

En consecuencia, no tienen solución y esa es verdaderamente su tragedia. Es una de las paradojas de los seres humanos.

Y aunque lo mejor que harían es o nadar o dedicarse a guardar la ropa, no lo hacen y lo pagan muy caro causándose a si mismos y a los demás enorme sufrimiento, siendo los demás su pareja oficial y otras varias personas.

Ver Post >
PEQUEÑAS METAS
img
Miguel Silveira | 16-09-2017 | 5:40| 0

 

La ansiedad de llegar a la meta, de conseguir el objetivo, sobre todo, cuando atravesamos por adversidades o contratiempos, cuando la desazón nos invade y nos hace sentirnos interiormente urgidos es la tentación que habitualmente más sentimos. Quisiéramos vernos ya! liberados, descansados del agobio y la presión que sentimos. Es una reacción esperable y razonable porque a nadie le gusta nadar en el dolor y la angustia.

Sin embargo una sabia reacción y estrategia consiste en dar pequeños pasos, en ponerse muy pequeñas metas intermedias, cuya suma, cuando te echas de ver te ha llevado al final.

Las pequeñas metas permiten concentrarse en lo inmediato, para evitar que el objetivo final se nos antoje lejano o muy lejano y la desesperación nos atormente. Centrarse en metas pequeñas y cumplirlas sin pensar en otra cosa.

Y así, la suma llevará hasta el destino deseado sin tanto agobio.

Vale para cualquier proceso, para cualquier destino a conseguir, pero sobre todo vale para superar la adversidad y evitar que la ansiedad bloquee nuestro avance.

Se requiere una gran disciplina mental para este ejercicio porque las ansias por llegar a buen puerto final nos atenazan.

Pequeñas metas, una a una, inmediatas, conseguirlas y ver cómo esos logros nos sirven de aliciente. Ver cómo avanzamos y esperar que el destino se convierte en realidad cuando menos lo esperamos.

Es cuestión de determinación y de paciencia, que en estos tiempos de aceleración y prisa se echa más en falta.

Ver Post >
DE SUEGRAS Y NUERAS. OTRA VEZ
img
Miguel Silveira | 01-09-2017 | 6:06| 0

 

Como tengas la mala suerte de haber elegido un marido para el que su madre esperaba otra mujer, prepárate porque te expondrás a sufrir las consecuencias de la crítica, el rechazo, la descalificación o incluso el desprecio de tu suegra. Sobre todo si la suegra es dominante y le gusta intervenir más allá de su propio territorio. Hay madres cuyo sentido de la propiedad es tan acentuado que consideran que sus hijos les pertenecen y tienen que decidir por ellos aunque ya estén emancipados, casados y con hijos. Si el hijo (porque suele (digo suele) ser un hijo el manejado por la madre) no se atreve a frenar a su madre (o a los dos) de las incursiones en su vida de pareja, se expone a arruinarla. La constatación es que estas parejas acaban en desastre. Si la nuera se enfrenta y protesta o se rebela, se constituye en una clara y abierta enemiga y si se calla  se expone a quedar anulada, dominada, coartada en su libertad y manejada y si el hijo calla también frente al intervencionismo de su madre, esta encontrará via libre para seguir minando la relación hasta que muera. Todo porque a esa madre le desagrada la elección que el hijo hizo como pareja o  porque se cree con derecho a seguir manejando sus hilos. Mi experiencia es que suele ser el varón quien no se atreve  a plantar cara  a la madre y hacer que esta respete su elección, su territorio y sus acciones familiares. Esas suegras dominadoras son una amenaza de efectos siempre devastadores. Por tanto como es dificil que ellas se presten a cambiar por si mismas, en parte porque no tienen conciencia de los efectos adversos que tiene su actuación y en parte porque, aunque la tengan, no la quieren cambiar. Quien tendría que intervenir para frenar ese intervencionismo sería preferiblemente el hijo para reducir las tensiones entre suegros y nuera, pero si este no interviene, debe hacerlo la nuera para poner las cosas en su sitio. De no hacerlo, el matrimonio o la pareja acaban en divorcio y hasta entonces en guerra permanente y constante conflicto.  Los hijos tienen legítimo derecho a equivocarse y a su propia independencia frente a la dependencia que esas madres quieren propiciar, a veces, que todo hay que decirlo, porque están aburridas y eso les entretiene. Digamos en justicia que esas madres no tienen el total de la culpa. El hijo es responsable también de alimentar la dependencia de su madres. Hablo de parejas heterosexuales pero  pienso que en las homosexuales no será del todo diferente. Y ya me pongo el casco para protegerme de las pedradas que me lleguen, aunque estoy dispuesto a matizar si me interpelan.

Ver Post >
Sobre el autor Miguel Silveira
Psicólogo clínico, experto en ansiedad y estrés C/ Carlos Marx,1 - 6º D Gijón (Asturias) http://www.miguelsilveira.com http://www.estresyansiedadonline.com

Últimos Comentarios

Carmen Maria Otero 24-02-2016 | 19:14 en:
RECIÉN SEPARADA
leandro1995_885 27-01-2016 | 23:34 en:
ESTUDIAR EN EXCESO

Etiquetas

Otros Blogs de Autor