El Comercio
img
Categoría: vivir
RETIRARSE A TIEMPO

 

La escala de necesidades de Maslow señala en la parte superior de su pirámide la necesidad de reconocimiento o de éxito.

Cuando hablamos de esto estamos hablando también de necesidad de ejercicio del poder o del dominio. Bien, pues esta necesidad cuando es satisfactoriamente satisfecha se produce un gran cantidad de endorfinas del placer que lleva consigo el logro, el poder, el éxito.

Por ello es altamente adictiva  y por eso ya sea el éxito profesional, político, artístico o económico o  mediático el individuo experimenta una alta resistencia a retirarse a tiempo, dimitir o cambiar.

No encuentra justificación o momento para hacerlo ¿Por qué? Porque la adicción les impide ver y sentir las razones para dar el paso. Prefieren exponerse a dar un pobre espectáculo, a inspirar compasión o pena, con tal de no padecer en sus carnes los efectos del olvido,  la ignorancia o el ninguneo.

Y se aferran al cargo, al puesto, al trabajo, aunque su proyecto esté ya exahusto.

Se convencen a si mismos de que pueden seguir. No aciertan a distanciarse de si mismos para tener una visión en perspectiva que les ayude a pasar página, a dedicarse bien asi mismos o a cultivar otros huertos.

Viene bien consultar a personas sensatas, informadas y dotadas de sentido común, además de cariño hacia el protagonista para que les ayuden a ver lo que ellos no alcanzan a ver, porque su percepción se ha ido estrechando.

En el caso de los pequeños o medianos empresarios a los que les cuesta delegar no solo produce una pobre imagen exterior sino una pérdida de competitividad en su empresa e incluso graves perjuicios económicos porque no están en condiciones de leer y entender las tendencias del mercado o de la realidad empresarial de su tiempo. Además de no haber preparado a sus suplentes, lo que conduce a luchas de poder intestinas, que muchas veces acaban por arruinar la institución.

No han sido suficientemente sabios para tomar la decisión más apropiada.

Hay que retirarse cuando, como decía Cicerón, “uno ha escrito lo que tenía que escribir”.

 

Ver Post >
UNA FORMA DE VER LA VIDA

 

 

Los acontecimientos que nos toca vivir en nuestra existencia cobran mejor significado a la vista de la perspectiva que tengamos de vida o de la visión de la misma. Para quien esto escribe la vida es como un préstamos que al nacer nos da la madre naturaleza (los que son religiosos lo verán de otra forma) siendo nosotros los responsables del uso que hagamos de tal préstamo temporal, que nunca sabremos cuándo terminará ni cómo.

Habrá en ese trayecto vital momentos excelentes  (escasos), momentos agradables (abundantes), momentos y etapas sin gran relieve emocional (abundantisimos), momentos insatisfactorios (abundantìsimos), momentos desagradables (numerosos) y momentos vitales perturbadores y muy adversos (escasos o muy escasos en general).

Ante ese suceder de eventos de toda esa gama lo interesante es saber administrar el préstamo o  nuestra gestión de los acontecimientos que se irán sucediendo. Decidirse a aprender a aceptarlos será un buen principio de sabiduría personal en lugar de resistirse sistemáticamente a los que son adversos. Pero la gestión va más allá de la mera aceptación. Requerirá muchas veces un disfrute, a veces una actitud de aprendizaje y de entendimiento de su ocurrencia y causalidad. Requerirá también saber compartirlos con otras gentes así como saber afrontarlos sin ayuda en otros muchos momentos. Requerirá proyectar ante el futuro y revisar y evaluar o analizar los que han pasado. Requerirá examinar la calidad del uso que vamos haciendo de los mismos y la forma adecuada o inadecuada de afrontarlos. Requerirá una actitud de intención de disfrute a pesar de etapas adversas que podamos atravesar.

Ante el mismo periodo del préstamo y de sus altibajos, aunque es imposible que coincidan dos casos iguales, la actitud y la forma de la gestión de los dos individuos determinará el aprovechamiento mejor o peor de tal periodo.

El asunto esencial estará en que al llegar al final, sea cual sea la duración que nos haya tocado,  tengamos la sensación de que ha merecido la pena y hemos aprovechado el tiempo, para marchar con buen sabor de boca al otro lado.

Si centramos la vista solamente en el acontecimiento meramente, sin ponerlo en contexto o en perspectiva, podemos perder la referencia y angustiarnos o alegrarnos sin calibrarlo bien.

La forma que escojamos de ver la vida influirá en la forma de vivir con mayor i menor calidad. Esta no es la única, pero puede servir. O no.   Dependerá de los lectores.

Ver Post >
¡NO ERA PARA TANTO!

 

En cuanto nos enfrentamos a un problema tendemos a pensar lo duro que nos resultará resolverlo. Tendemos a magnificar su importancia hasta el punto de que, en algunos casos, la preocupación se apodera de nosotros, sobre todo en temas de salud, del porvenir de nuestros hijos o del nuestro propio. En determinadas circunstancias tendemos a pensar no solo que nos será difícil superarlo sino imposible. La imposibilidad y la dificultad se magnifican pudiendo frenarnos por completo, bloquearnos y dejarnos con el alma encogida. Sucede también cuando nos enfrentamos a experiencias que no hayamos tenido y cuya vivencia se nos antoja insuperable o casi. Anticipamos los resultados negativos y no nos vemos capaces de afrontarlos. De esa forma la ansiedad o la angustia dominan nuestra acción empujándonos a evitarlo en lo posible. Que se lo pregunten sobre todo a los hipocondríacos, tendentes a imaginarse ante cualquier dolor que el peor mal les acecha. Pero no sólo en temas de salud. La negatividad tiende a apoderarse de los débiles, inseguros y poco confiados en si mismos y en sus capacidades. El miedo, en fin, hace acto de presencia y tienden o tendemos a cruzar los puentes antes de que lleguemos a ellos. Seneca, nuestro sabio español, lo tiene claro y voy a citarle porque sus palabras describen mejor que yo podría hacerlo el mecanismo psicológico que se activa en cuanto nos enfrentamos a lo desconocido o dificultoso. “El camino no es tan abrupto como algunos se imaginan. Solo la primera parte tiene rocas y peñascos y aspecto de ser  impracticable, tal como mucho parajes, vistos de lejos, suelen parecer abruptos y macizos, puesto que la lejanía engaña a la vista. Luego, a  medida que se van acercando, aquellos mismos lugares que la confusión visual había amontonado,  poco a poco se separan. Entonces, lo que por la lejanía les parecía un despeñadero, se torna ligera pendiente.”  Maravillosa descripción y símil.

 

Ver Post >
ADIÓS Y BIENVENIDO

Parecía que no iba a llegar el año 2000, ¿os acordais?, ese año en que parecía que el mundo se iba a terminar o poco menos y no solo ya pasó sino que estamos finalizando el 2015. Cómo pasa el tiempo, a qué velocidad y qué pronto se nos escurre entre las manos!. Henos aquí ante un nuevo año que en cuanto nos demos cuenta habrá pasado y así sucesivamente. El caso es aprovecharlo de tal modo que no nos quede cierto sabor de amargo de quien ha perdido ya algo que no recuperará. Es ahora el momento de recordar todo lo bueno que nos ha deparado el que ahora se despide y aprovechar para establecer algún plan, algún propósito, algún proyecto o algún cambio que veamos necesario. Si, estemos en el punto que estemos de la vida, aún nos queda viaje por delante, vamos a aprovecharlo, para evitar la sensación de que hemos fracasado. Bienvenido el nuevo año que en gran parte será lo que queramos. Se impone una visión de optimismo realista para no sucumbir  a los mensajes negativos que de cualquier rincón nos llegan. Más que quedarnos atrapados en la nostalgia del que marcha o del que acaba nos viene bien dirigir la atención y los deseos en una buena línea. No está nada perdido y mucho por ganar, pero cambiando de actitud y de postura ante el tiempo que huye. Bienvenido 2016 y que sea para bien, amigos mios. Se abre un tiempo nuevo, nuevas oportunidades esperan a quien busca y desea superarse, nuevos retos esperan a la vuelta. Fuera los agoreros. Mientras hay esperanza hay vida, como nos decía Seneca. Viva el nuevo periodo que ya entra por la puerta. Brindo por vosotros, los que me leeis y agradezco vuestra compañía cada semana.

Ver Post >
DAR SENTIDO A LA VIDA

 

Perdí la fe hace ya muchísimos años pero no por ello perdí la esperanza ni se apoderó de mi la oscuridad y el sinsentido de la vida, antes muy al contrario, luché por encontrarlo de nuevo en otros caladeros, más propios de la filosofía y la psicología. Y lo encontré. Creo que lo que da sentido a nuestra vida es la esperanza de que podemos superarnos a nosotros mismos desde la posición que en cualquier momento ocupemos. Pero a esto le podemos añadir la dimension social. La vida cobra también sentido si no hacemos mal a los demás y colaboramos, cada cual a su modo y estilo y   desde las circunstancias y momentos en que esté, para mejorar el mundo y hacer la vida más agradable a los demás, en cuanto sea posible.

El refrán de mientras hay vida hay esperanza ha sido transformado por Emilio Lledó, alterando los términos y el lo formula diciendo “mientras hay esperanza hay vida”. No puedo estar más de acuerdo porque en efecto si siembra uno la esperanza en si mismo en mejorar y mejorar el mundo en la parte que le toca, eso da sentido de ilusión a su vida y a su proceder cotidiano,  a pesar de los pesares. Se observa a nuestro alrededor un ambiente de cansancio vital, de tedio y de desgaste emocional que es preciso restaurar para mejorar la salud mental de nuestros ciudadanos. Por mi profesión tengo que atender con frecuencia a ciudadanos cada vez más jóvenes  que dicen que no encuentran a la vida sentido y se encuentran deprimidos, sin fuelle, sin chispa y arrastrándose psicológicamente según pasan los dias, las semanas y meses. Duele contemplar ese panorama en jóvenes mucho más que en adultos, aunque sea doloroso verlo en cualquier ser humano. Suelo trabajar con ellos de  forma que tomen bien conciencia de que no están a expensas de que la sociedad y los demás siembren en ellos la esperanza sino que deben sembrar en si mismos la esperanza de superarse siempre, cambiando y cambiando el mundo para mejor en la medida de sus posibilidades. Y he de reconocer que en cuanto sintonizan con este planteamiento comienzan a reverdecer. Comienzan a alejarse de su escepticismo y desgana y se ponen a funcionar y a crecer. Es pues muy conveniente trascender el espacio y el momento presente y ganar perspectiva, poniendo por delante esos dos objetivos: superarse siempre en todos los niveles y cambiar el mundo para mejor. Y cualquiera puede aportar su granito de arena. No hace falta ser Einstein o Newton ni ningún premio Nobel ni profesar fe religiosa. Cada cual puede hacer algo cada dia antes de irse a dormir para colaborar  a que el cansancio moral y vital existente se reduzca en ellos y en los demás, sin esperar a que sean otros quienes tomen la iniciativa y la responsabilidad. Puedo ser yo, puedes ser tú. No vale tirar balones fuera.

 

Ver Post >
ANTÍDOTO CONTRA LA ANSIEDAD

Puedes tener la tentación de emplear mucho tiempo y energía en pensar en lo que pudiste hacer pero no hiciste, en lo que hiciste mal en el pasado y en sentirte culpable, pero lo que de verdad importa es el presente, es lo que estás haciendo, aquello en lo que empleas tus mayores esfuerzos. Puede ser que tu mente te lleve a preocuparte de lo que en un futuro próximo o lejano te pueda suceder, pero lo realmente importante es lo que te está sucediendo. Puede ser que emplees demasiado tiempo en lamentar lo que no tienes, pero lo que realmente importa es lo que tienes aquí y ahora. Pudiera suceder que pienses con frecuencia en lo que pudiste ser o podrás ser, pero lo que realmente te importa es lo que eres en el tiempo presente, aunque lo que eres no te satisfaga del todo o casi nada. Puede ser que tu mente te lleve a centrarte en otros escenarios, pero el escenario que importa es en el que estás subido o estás viendo. Puede ser que tu mente te lleve a considerar demasiado los errores cometidos cuando lo que realmente cuenta es tratar de  cometer los menos posibles y acertar lo más que puedas en el tiempo presente. Puede ser que estés viviendo demasiado a caballo entre el pasado que no existe y el futuro, que aún no ha llegado. Si es así puede ser que te sientas algo desubicado, descoyuntado,  dislocado, desajustado o descentrado, lo que no deja de ser una importante fuente de ansiedad, malestar y desasosiego. Centrar sobre manera nuestra atención en lo que somos, tenemos, podemos es una actuación práctica e  inteligente y es fuente de salud mental y de equilibrio. No impide, sino muy al contrario, que podamos aspirar a mejorar nuestro estado y que en algunos momentos repasemos el pasado bueno o malo, pero dejar escapar entre las manos el presente, hagamos lo que hagamos, es un error y un desacierto. Vivir con intensidad el aquí y ahora, haciendo que nos guste lo que hacemos y hacerlo bien es de lo más correcto. Es la mejor manera de aprovechar la vida y la mejor medida contra el dislocamiento. Exprimir el presente es una buena forma de combatir la ansiedad, uno de los mayores corrosivos que podemos sentir. Hic et nunc, aquí y ahora.

Ver Post >
Sobre el autor Miguel Silveira
Psicólogo clínico, experto en ansiedad y estrés C/ Carlos Marx,1 - 6º D Gijón (Asturias) http://www.miguelsilveira.com http://www.estresyansiedadonline.com

Últimos Comentarios

Carmen Maria Otero 24-02-2016 | 19:14 en:
RECIÉN SEPARADA
leandro1995_885 27-01-2016 | 23:34 en:
ESTUDIAR EN EXCESO

Etiquetas

Otros Blogs de Autor