El Comercio
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Plan de transición.
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Jose Manuel Balbuena | 24-02-2016 | 07:13

El nuevo Plan General de Ordenación (PGO) es conservador: no introduce grandes novedades porque tampoco quiere abrir debates. Más bien, está pensado para todo lo contrario: restañar las heridas ya existentes. Tiende a evitar conflictos y soluciona los problemas sin asumir grandes riesgos. Que en el antiguo solar de Naval Gijón podría plantearse permitir un uso residencial, se deja como suelo terciario para oficinas. Que en el polémico plan parcial de Cabueñes se pensaba hacer una carretera de cuatro carriles, se deja en dos y con una importante rebaja de la edificabilidad anterior. Que la zona de El Rinconín podría albergar algún tipo de desarrollo, queda como la gran playa verde de Gijón con 33.000 metros cuadrados sin edificios. La gran virtud del nuevo PGO, sin duda, es que no debería de levantar ampollas. Por lo menos, en su aprobación inicial entre los grupos políticos parece haber bastante consenso. Todos se han posicionado a favor excepto el PSOE que introduce matices. Quizá los socialistas, con sus reparos sin mucho calado, quieran expiar con ello una cierta mala conciencia urbanística. Dos planes anulados durante su mandato son demasiados. Yo creo que este es el PGO adecuado para el momento que vivimos. Con seis grupos políticos en el Consistorio chocando entre sí como si de moléculas se tratase, otro tipo de planeamiento más arriesgado sería prácticamente imposible. Además, parte con la ventaja de sacarnos del pozo en el que estamos inmersos: llevamos ya casi tres años –a los que hay sumar la tramitación que ahora se pone en marcha- sin ordenamiento. Por tanto, es un plan que logra consensos y eso hay que valorarlo. Ahora bien, entiendo que no es el PGO que diseñará un Gijón para el futuro. Me refiero a que lo que hace prácticamente es remendar cosas –los urbanizables de Granda, Castiello, etcétera- que se hicieron mal y punto. Tampoco prevé grandes bolsas de suelo porque considera que no es necesario. Y no sabemos si hasta 2028 –presunto periodo de vigencia del nuevo PGO- las cosas van a cambiar. Si una construcción ahora mismo mortecina, volverá a resurgir y demandar zonas de expansión de la ciudad. Si una población actualmente en declive, cambiará su tendencia y necesitará más Monteviles, Roces o similar. Tal y como lo veo, repito, vamos a tener un PGO de  transición. Sin grandes inventos ni diseños urbanísticos. Salir del paso es su filosofía primordial y la podemos dar por buena.

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kika47_1390494074313 31-03-2017 | 21:30 en:
Nos la cuelan.
kika47_1390494074313 26-03-2017 | 09:43 en:
¡Vaya semanita!

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