El Comercio
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Con alfombra roja.
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Jose Manuel Balbuena | 18-11-2017 | 07:04

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Atención ciudadanos: en la Zona de Actividades Logísticas e Industriales de Asturias (ZALIA) han caído del guindo. Se les ha aparecido la virgen, podríamos decir. Acaban de darse cuenta de que, al igual que les ha sucedido a muchos propietarios desde que pinchó la burbuja inmobiliaria, para vender sus parcelas tienen que bajar el precio. No les queda otra. Eso de intentar colocar en el mercado una zona logística sin accesos (aunque estén en marcha), sin estación intermodal (aunque su diseño esté pagado por Bruselas) y con unos terrenos donde crece el plumero de la Pampa (dando una imagen de abandono total) no es nada fácil. Ahora bien, ese primer paso, o sea, adecuar el valor de los terrenos a la nueva realidad inmobiliaria, han tardado en darlo ni más ni menos que diez años. A cualquiera que hubiese estado interesado en adquirir una parcela, ojo, le pedían más del doble del precio real. Comenzaron intentando comercializarlas a entre 130 y 185 euros metro cuadrado en plena crisis. Resultado: ni Dios se interesó por ellas. Luego bajaron a 100 y 125 siendo igualmente muy poco atractivas. Sucedió lo mismo. Y en la actualidad, una sesuda consultora internacional contratada al efecto, les acaba de certificar lo que todo el mundo sabíamos, porque es el abecé del mercado inmobiliario: resulta imposible encontrar clientes con precios de 2006. Proceso, como digo, que miles de propietarios han venido aplicando desde hace una década –cuando comenzó el declive del sector- para poder deshacerse de sus inmuebles. Máxime, cuando en nuestro paraíso natural existe una burbuja de suelo industrial de órdago. Millones de metros cuadrados inactivos –polígono de Bobes en Siero, Lloreda en nuestra ciudad o todos los terrenos liberados de Hunosa, por ejemplo- y que ya han llevado a cabo este ajuste para ser competitivos. Sin embargo, en la ZALIA son así. En absoluto les daba vergüenza mostrar un balance tan magro: sólo cuando se crearon (año 2005) consiguieron vender una única parcela a la patronal del transporte Asetra. A partir de ahí, la nada más absoluta. Ni siquiera el intento de adecuar el producto para hacerlo atractivo. Según parece, existe una importante compañía del metal –Norteña de Comercialización Siderúrgica S.A (Norsider)- que está interesada en adquirir 30.000 metros cuadrados para su implantación. A ver si no la espantan. Si no le vienen con chorradas y al final acaba yéndose a comunidades vecinas donde, por cierto, sí están al día. Los responsables de ZALIA, sin duda, tendrían que ponerle la alfombra roja. Un nuevo fracaso a estas alturas, o sea, seguir viendo cómo crecen los plumeros, sería casi definitivo.

 

Últimos Comentarios

albertoperez 10-12-2017 | 10:17 en:
Vértigo me da.

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