El Comercio
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El «puestín».
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Jose Manuel Balbuena | 25-11-2017 | 17:32

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Resulta curioso cómo las reivindicaciones de un colectivo pueden condicionar la vida municipal. Si me apuran, hasta dejar a esta ciudad sin presupuestos. Me refiero a la remunicipalizción del servicio de ayuda a domicilio, algo de lo que Xixón Sí Puede (XSP) ha hecho bandera. Es más, lo ha puesto como condición «sine qua non» para poder llegar a un acuerdo de cara a aprobar las cuentas del año que viene. Y pese a que la Alcaldesa, Carmen Moriyón, ha presentado hasta cinco informes en contra, la formación morada sigue erre que erre queriendo que la plantilla de doscientas trabajadoras pase a formar parte del Ayuntamiento. Ya sea por la vía directa, o bien, creando una nueva empresa «ad hoc» para ello. Sí, porque la última propuesta de XSP es eso: diseñar un nuevo ente de ayuda a domicilio. Organizado de arriba abajo para este propósito y sin reparar en nada. Incluidos sueldos, coches eléctricos, ordenadores, etcétera. Todo ello, según la concejala Nuria Rodríguez que hizo las veces de presentadora del proyecto, supondría un coste de 4,3 millones de euros. Más barato en teoría, por supuesto, que los 4,5 millones que cuesta realizar de manera indirecta el servicio a través de la iniciativa privada. Pues bien, ante esto hay varias consideraciones. La primera, sin duda, que el papel todo lo aguanta. Es muy sencillo sentarse delante de un ordenador y empezar a calcular costes que nunca se cumplirán. Por ejemplo, el de los salarios de las trabajadoras que, seguro, al siguiente año pedirán equipararse con los convenios vigentes del resto de funcionarios. También, claro, que no es política de recibo crear nuevas empresas municipales cada vez que algún colectivo laboral se ponga a reivindicar mejoras. Por esa regla de tres, tendríamos que hacer lo mismo con los trabajadores del aparcamiento regulado, los que llevan el mantenimiento lumínico o semafórico, los de conservación vial y así sucesivamente. Acabando, en resumen, con un Ayuntamiento mastodóntico y con tantas empresas a su cargo que sería completamente inabarcable. Una especie de Titanic local que iría directo hacia el iceberg. Por eso, porque crear una especie de ejército de semifuncionarios no es la solución, desde esta columna vemos muy acertada la rotunda negativa del equipo de gobierno a iniciar tan tortuoso camino. Una cosa es mejorar las condiciones de las auxiliares de ayuda a domicilio, vía pliego de condiciones cuando se renueve la concesión, y otra muy distinta integrarlas en la nómina municipal por la puerta de atrás. Algo, sin duda, que acabaría sucediendo tarde o temprano. No olviden que éste es el sueño laboral de todo buen asturiano: un «puestín» en la Administración.

Últimos Comentarios

albertoperez 10-12-2017 | 10:17 en:
Vértigo me da.

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