El Comercio
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La (no) negociación.
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Jose Manuel Balbuena | 23-12-2017 | 07:01

ayuntamiento-u40940275289o4f-624x385el-comercio-elcomercioSeamos claros: nunca hubo por parte de la oposición la más mínima intención de negociar unos presupuestos para Gijón. Prácticamente, la decisión de una prórroga –entre los partidos que podían impedirla, a la postre, Xixón Sí Puede (XSP) o PSOE- estaba tomada casi de antemano. Si me apuran, desde el minuto uno y sin dar ninguna concesión al rival político. Recordemos: XSP exigió por activa y pasiva la remunicipalización del servicio de ayuda a domicilio. Esto es, hizo suyas las reivindicaciones de un colectivo laboral –las 200 trabajadoras que realizan este servicio- y las puso como condición «sine qua non» para que esta ciudad no entrase en prórroga. Todo ello, pese que había hasta cinco informes en contra –ojo, desde Intervención- diciendo que era imposible por razones económicas y legales. De haberlo hecho, aparte de los 3 millones de euros más que costaría con respecto a la situación actual, o sea, prestado de forma externa desde una empresa privada, se hubiera incluido a dicho colectivo en la función pública por la puerta de atrás. Para ello, llegó incluso a proponer la creación de una nueva empresa municipal «ad hoc» con ese mismo objetivo. Y oigan, como el papel todo lo aguanta, hasta salía más barato. ¡Qué casualidad! Por su parte, el PSOE ya entró de mala gana en una presunta negociación, puesto que se veía como segundo plato en la mesa. Foro sólo acudió a él cuando vio la negativa rotunda de XSP y su asamblea. Los socialistas se descolgaron entonces con unas propuestas de máximos que resultaban alucinantes. La primera, mover más del 20% del presupuesto a su antojo. En concreto, 50,2 millones de euros. Con lo cual, de aceptarlo, para nada serían unas cuentas del equipo de Gobierno, sino las suyas refrendadas por Foro. También, destituir al director general de Empleo, Pelayo Barcia, y de paso a algún concejal al que le tenían ganas. Ejemplo: Ana Braña y Eva Illán. Por último, el portavoz socialista, José María Pérez, ha acabado pidiéndole a Carmen Moriyón que se someta a una moción de confianza. Mecanismo por el cual se aprobarían los presupuestos de forma automática, en el caso de obtenerla. Trampa saducea donde las haya puesto que, sin lugar a dudas, reviviría en la izquierda la idea de formar ese deseado tripartito. Además, como habría que presentar un candidato alternativo a la alcaldía, adivinen quién sería. Sí, el propio Pérez. Digamos, pues, que el proceso de esta (no) negociación ha sido un puro camelo. Bien claro se ha visto que ningún grupo de la oposición estaba por la labor de dotar a Gijón de unas cuentas para 2018. Y si no lo tenemos este año próximo, olvídense el siguiente que es electoral.

Feliz Navidad.

Últimos Comentarios

albertoperez 30-12-2017 | 18:44 en:
La gloria del empeño.
albertoperez 10-12-2017 | 10:17 en:
Vértigo me da.

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