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Jose Manuel Balbuena

RETORCIDA REALIDAD

El ser o no ser del Natahoyo.

downloadPronto sabremos si la decisión ha sido acertada. Me refiero a la de mantener el suelo de Naval Gijón como no residencial en el nuevo Plan General de Ordenación (PGO). La parcela propiedad del Puerto ha salido a subasta el pasado día seis de enero. Los casi 40.000 metros cuadrados tiene un precio de salida de 5.408.149 euros. Eso sí, con cláusula incluida por la cual, en el caso de cambie su calificación urbanística, dicho valor se vería incrementado después de la venta. Algo así como que la Autoridad Portuaria pretende nadar y guardar la ropa. Esto es, vende ahora porque necesita el dinero y, si el comprador logra cambiar las condiciones, también se beneficia después. La banca siempre gana. Digo que pronto sabremos si el desarrollo de esta trama urbana del Natahoyo va a ser rápido o no, porque los interesados tienen hasta el cinco de febrero para presentar las ofertas. Y tampoco hay que ser muy listo para saber cuál será el resultado: lo más probable es que quede desierta. No creo que nadie vaya a comprar una parcela con calificación difusa de parque empresarial. Lo hemos dicho muchas veces: en los terrenos del antiguo astillero, si se quiere compactar una zona que lo necesita a gritos, tiene que permitirse la construcción de pisos. Lo demás, son proyectos de futuro incierto que pueden salir o no. Recordemos que el único motivo para que no sea así es de índole ideológico. Es decir, conservar la memoria histórica de la lucha obrera que allí tuvo lugar. Lo normal, lo que pide el entorno, es que la urbanización de Poniente tenga continuidad hacia el oeste. Esto es, que los llamados «edificios barco» de la playa se extiendan todavía más allá formando una primera línea. Sin embargo, en aras al consenso político, el PGO cercenó dicha posibilidad y quiere que se implante una suerte de industria limpia. Justo en el momento en el que el Parque Científico y Tecnológico se va a ampliar en 90.000 metros cuadrados, mediante la adquisición de la finca La Formigosa a la Tesorería de la Seguridad Social. Ya me dirán quién va a apostar por Naval teniendo como oferta semejante suelo consolidado. Seguramente, escucharemos voces que de nuevo demanden la compra por parte del Ayuntamiento. Fue propuesto en su día por el PSOE gijonés. A lo que tendríamos que añadir también el tanteo que se realizó desde instancias municipales, por las antiguas oficinas de la Autoridad Portuaria en Claudio Alvargonzález para sede de varias concejalías. Con lo cual, si nos dejamos llevar por estas tentaciones inmobiliarias, El Musel no tiene nada que temer. Para liquidar su fondo de armario de activos ociosos ya está nuestro Consistorio. Tomen como ejemplo si no la Quinta la Vega, adquirida por 1,3 millones de euros para no se sabe qué.

@balbuenajm

Temas

Natahoyo, naval gijón, PGO, Poniente

Por JOSE MANUEL BALBUENA

Sobre el autor

Economista y empresario. Colaborador de EL COMERCIO desde hace ya muchos años. Vamos, un currante en toda regla

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