img
Los (no) Fuegos.
img
Jose Manuel Balbuena | 20-08-2016 | 08:33| 1

No hay mejor manera de formar un juicio que ponerse en la piel de otro. ¿Qué hubiesen hecho ustedes la noche de los Fuegos de Begoña? Imagínese la situación. El Muro y la ciudad a rebosar. Cientos de miles de personas –siempre se ha dicho que sobre medio millón- esperando por un espectáculo pirotécnico anunciado a bombo y platillo. Y, de repente, se escucha por los altavoces de la playa lo siguiente: «Señoras y señores, debido a que no se ve una mierda los Fuegos quedan suspendidos». ¡A ver quién es el guapo que aguanta los abucheos que se hubiesen producido! ¡A ver quién contenta a una multitud que no puede ver ni siquiera unas luces entre la niebla! Pregunto, ¿qué hubiera sido peor: el remedio o la enfermedad? Por tanto, a mí la decisión que tomó el Ayuntamiento hace casi una semana me pareció la correcta. No había otra. Más si cabe, teniendo en cuenta que existía un parte meteorológico favorable y ningún riesgo para los asistentes. Miren ustedes, no es la primera vez que los Fuegos acaban en fiasco. Recuerdo años con  borrina pertinaz, donde el viento no soplaba y el humo propio de los cohetes los impedía ver, o donde resultaron ser catastróficos porque el espectáculo contratado era un auténtico desastre. Daba igual, se celebraban y punto. Jamás, que yo sepa, nadie se planteó nunca suspenderlos. Nos marchábamos luego tan contentos y a disfrutar del día de Begoña. Sin embargo, ya ven, este año tal parece que fue el fin del mundo. Algo así como si a un niño no le vienen a ver los Reyes Magos. Los comentarios de algunos en estas mismas páginas eran desoladores. Seguro que después de los (no) Fuegos se fueron directamente a la cama. La noche del quince de agosto, para los gijoneses y quienes nos quieran acompañar, es mágica. Mucho más que unos simples artificios sobre el cielo. Representa la fiesta de Gijón y eso tendría que estar por encima de todo. Ahora bien, faltó tiempo para que la política apareciese donde no debería. Que si el contrato de la empresa que se encarga del montaje (por cierto, asturiana y que lo hace muy bien), informes, exigencia de responsabilidades, discusión sobre si asegurar o no… ¿Qué pasó? ¿Hubo alguna catástrofe? No, simplemente, que fue imposible verlos todo lo bien que quisiéramos por culpa de una molesta y repentina bruma. El año que viene, si llueve, también nos planteamos el suspenderlos. O si hace viento, o si la gente tiene frío, o si hay marea alta y no se puede bajar a la arena para practicar «botellón». Por favor…

Ver Post >
Dos minutos.
img
Jose Manuel Balbuena | 18-08-2016 | 09:05| 0

En dos minutos se puede saludar a un vecino, hablar del tiempo con un conocido, o tener una atención con cualquiera. En dos minutos, también, es posible leer las seis condiciones que Ciudadanos le puso al PP y tomar una decisión. Sin embargo, Mariano Rajoy se dio una semana para consultarlos con su Ejecutiva y, fíjense, ni siquiera lo han abordado. En el Comité Ejecutivo Nacional, tal y como reconoció el propio Rajoy, no se habló en ningún momento de los famosos puntos de la formación naranja. Entonces, pregunto, ¿a qué demonios estuvimos esperando? El presidente popular, según su versión, había convocado a la plana mayor «Sólo para que le autorizasen negociar». Salida absurda, ya que, a todas luces, lo que nos dijo hace siete días fue todo lo contrario: que tenía que someter a debate las condiciones de Ciudadanos. Otra vez Mariano vuelve a jugar con los tiempos y el doble lenguaje a su antojo, otra vez estamos dando vueltas en círculo. Nos cuenta que el Comité Ejecutivo le ha dado esa luz verde que ahora tanto necesita para negociar, cuando sabe de sobra que tiene el semáforo abierto desde el principio. ¡A ver quién en un partido tan vertical como el PP se atreve a decirle que no! Según parece, quiere volver a reunirse con Pedro Sánchez y Albert Rivera. El primero convocó a su Ejecutiva permanente y el grupo parlamentario, para repetir lo que ya casi es un mantra: «No es no». Dice que Rajoy está «tomando el pelo a  los españoles», y piensa presentar una moción en el Congreso instando a fijar la fecha de la investidura. Tampoco es que en el PSOE hayan avanzado mucho. Su postura sigue siendo la misma –firme como el hierro- desde el 26-J. Por su parte, a los de Rivera la rueda de prensa de Rajoy les ha dejado estupefactos. Esperaban más –y nosotros, claro- de la reunión de ayer y no ocultan su decepción. Dicen que no se van a sentar a negociar con los populares, en tanto no acepten las condiciones previas y pongan fecha a la sesión de investidura. Se mantienen en sus trece de que sin ello no darán el paso hacia el «sí», volviendo a su posición inicial de la abstención. En resumen, nuestro panorama político para intentar formar Gobierno se mueve en el enredo permanente. Se convocan reuniones para nada, se alargan plazos con el objeto  de meter presión al rival y, en general, la sensación de embrollo que tenemos es morrocotuda. Seguramente, usted y yo hubiésemos llegado a un acuerdo en menos de esos dos minutos de los que antes hablaba. Nuestros políticos lo hacen todo mucho más difícil.

Ver Post >
Entre la bruma.
img
Jose Manuel Balbuena | 16-08-2016 | 08:25| 0

¿Cuándo volveremos a ver de nuevo la autopista del mar? Nadie lo sabe con certeza. Su situación está inmersa en una especie de bruma, similar a la que en estos días invadió la costa asturiana. Según las últimas noticias, se estima que podría haber barco hacia finales de 2017. La verdad, demasiado lejos. Queda mucho tiempo por delante, cuando, en principio, se habló de que estaría disponible este mismo año. El naviero, Rafael Riva, aseguraba que iba a entrar en funcionamiento sobre enero. Sin embargo, ya ven, estamos pasando el verano y ni se atisba. Cualquier posibilidad de explotación turística –aunque no sea su principal objetivo- se desvanece. La buena noticia, no obstante, es que la Comisión Europea ha concedido subvenciones para su puesta en marcha. Más concretamente, para la mejora en ambos puertos (Gijón y Nantes) junto con la adaptación del barco correspondiente. La mala es que no se ve ni por asomo intención de que esto sea así. La naviera de Riva, después de un comienzo demasiado impetuoso, parece haber perdido fuerza. Es como si ya no le interesase tanto y no sabemos cuáles son sus verdaderos planes para la autopista. Vamos, que no dice ni mu. Lo único palpable es que El Musel dispone de fondos para la compra de una rampa ro-ro (mecanismo necesario para el embarque en este tipo de buques) y poca cosa más. A esto hay que añadir las sorprendentes declaraciones de la conseja de Fomento, Belén Fernández. «El que la sigue la consigue», dijo en la Feria Internacional de Muestras. Pues bien, no sabemos exactamente a qué se refería, ya que, a la vista está, no se ha conseguido nada. La anterior compañía, LD Lines, también dispuso de fondos púbicos a su antojo (más de 30 millones de euros); y en septiembre de 2014 se fue para no volver jamás. Por tanto, el que haya subvenciones europeas no garantiza en absoluto que se ponga en marcha la autopista del mar. Más bien, la condición «sine qua non» es que exista un proyecto serio para su explotación. ¿Y lo hay? ¿Es la naviera de Riva fiable en este sentido? Por otra parte, cuando la consejera se refiere a «El que la sigue» tampoco la entendemos. Aquí nadie siguió nada: ni el Ministerio de Fomento, ni el Principado, ni la propia Autoridad Portuaria. Al revés, todos se quedaron a verlas venir. Dando vueltas cuando el anterior proyecto fracasó, mientras que en otro lado (Vigo, claro está) se ponían en funcionamiento de manera inmediata. Captando los tráficos y aprovechándose de las miserias de nuestra fallida autopista del mar.

Ver Post >
Lo que hay.
img
Jose Manuel Balbuena | 13-08-2016 | 08:03| 0

Les cuento lo que le ocurrió a un famoso músico. Estaba ante el concierto de su vida. El teatro lleno a rebosar, los críticos en primera fila y la mejor orquesta del mundo a su disposición. Nada más empezar se rompió una cuerda de su violín. El público suspiró al ver cómo toda la interpretación se iba a ir al traste. Sin embargo, el violinista continúo como si nada hubiera pasado. Ejecutó las piezas con una maestría excepcional y su concierto fue un rotundo éxito. Preguntado al final sobre por qué no decidió parar, respondió lo siguiente: «Uno siempre tiene que arreglarse con lo que hay». Pues bien, la anécdota refleja perfectamente cuál es mi pensamiento acerca de los terrenos liberados por el plan de vías. Me refiero, claro está, al conocido como el «solarón». Hay un runrún por ahí que viene a decir que se debería dejar como parque –el uso que tiene actualmente- y no venderse para financiar las actuaciones pendientes de nuestro eterno levantamiento de la barrera ferroviaria. A algunos, entiendo, les puede parecer que este espacio recientemente acondicionado es la leche, el no va más. Sin embargo, en el fondo no deja de ser una zona verde vulgar, tres pasos nuevos de interconexión entre barrios y quince bancos (que los conté). Es decir, muy poco para lo que debería ser un parque como Dios manda. Y si no pregúntese, ¿dónde está la zona de juegos infantiles? ¿Dónde una fuente? ¿Dónde los árboles o las flores? El problema es que este área «low-cost» nos parece mucho en comparación con lo que teníamos antes: suciedad e incluso hasta ratas. Ahora bien, si tengo que elegir entre una escueta pradera –eso sí, muy bien situada- y la posibilidad de tener por fin una estación intermodal en Gijón; en fin, prefiero lo segundo. Entre poner en marcha el túnel del metrotrén –ignominia colectiva de esta ciudad- o que el parque del Tren de la Libertad continúe, ¡qué quieren que les diga!, me quedo con lo primero. Sí, ya sé que lo bueno sería poder gozar de las dos cosas a la vez: la zona verde y una estación a pleno funcionamiento. Ahora bien, seamos sensatos. Ningún Gobierno central va a renunciar al dinero de las plusvalías que generan esos terrenos. Ninguno se va a rascar el bolsillo para pagar la totalidad de las obras que faltan. El equipo de gobierno municipal, en cambio, piensa que es posible y así lo ha dicho esta semana. La verdad, no sé cómo. Saben de sobra que el Ministerio de Fomento cuenta con la venta de los solares como piedra angular del todo el proyecto. Sin ello, no va a haber plan de vías que valga. Es lo que hay.

Ver Post >
Te toca, Pedro.
img
Jose Manuel Balbuena | 11-08-2016 | 11:43| 0

Albert Rivera ya encontró el camino. El que va desde la «abstención técnica» al «sí» a Mariano Rajoy. Son seis condiciones –más la de poner fecha a la sesión de investidura- que en absoluto tienen por qué sorprender al PP. Más bien, deberían de estar en sintonía con su pensamiento. Incluso lo de la comisión parlamentaria sobre el «caso Bárcenas», tendría que resultarle perfectamente asumible. Sí, porque, al final, las comisiones parlamentarias suelen quedarse en nada. Juegos artificiales para disfrute de los medios que tienen material con el que recrearse durante un tiempo. En un asunto tan judicializado como el del ex tesorero del PP, ¿acaso puede aportar algo nuevo una comisión parlamentaria? ¿Qué van a investigar sus señorías que no lo hayan hecho ya los magistrados de la Audiencia Nacional? Sin embargo, Ciudadanos quiere que se haga –quizá también para justificar su cambio de postura- y eso no debe ser un obstáculo para el acuerdo. Es más, tal parece que a Rajoy en la reunión de ayer no le asustó. Con todo ello, los populares se podrían quedar a sólo seis diputados (con Coalición Canaria) de investir a su candidato. Ahora, claro, le toca a Pedro Sánchez. Tiene que, al igual que Rivera, ver la luz. Transformar su «no» en una «abstención técnica» principalmente por dos razones. Primera, porque este país necesita salir del bloqueo en el que estamos inmersos. ¡Oigan, que ni siquiera se ponen de acuerdo para elegir el sitio donde deben sentarse en el Congreso! Y segunda, porque el PSOE lo necesita. Su partido está siendo vapuleado, como un barco sin timón, desde dentro y desde fuera. Felipe González, sin ir más lejos, volvió a repetir en su diario de cabecera que la decisión de Ciudadanos «es el primer acto de responsabilidad política desde las elecciones». Nuevo varapalo para Sánchez. Podemos, en esa especie de depresión colectiva en la que se encuentra desde el 26-J, también trata de meter presión a los socialistas con su famoso «Gobierno alternativo». Esa amalgama de partidos que propugna sin mucho entusiasmo. Por tanto, Sánchez tiene a la fuerza que reaccionar y tomar la iniciativa. Convocar a su Comité Federal y trasladarle la propuesta de que es necesario dar el paso. Seguir enrocado sin  moverse un ápice significa un desgaste enorme. Si el PSOE no quiere quedar como el malo de la película –el que nos llevó a las terceras elecciones- deberá cambiar la estrategia. Y eso, estoy seguro, lo hará. Buscará, al igual que hizo Ciudadanos, unas condiciones asumibles para justificar su abstención y, Mariano Rajoy, será nombrado Presidente. Por fin…

Ver Post >
La cartita.
img
Jose Manuel Balbuena | 09-08-2016 | 09:22| 0

Cristóbal Montoro, el ministro en funciones de Hacienda, no cae simpático. Es más, ni lo intenta. Una vez le escuché en una entrevista despreciar a los políticos que así se conducen. Para él, el arte de gobernar consiste en hacer lo que hay que hacer y punto. O sea, sin zarandajas ni tonos melifluos. Sólo bajo esta perspectiva -en resumen, que le da igual caer como una patada- podemos entender la carta que envió a numerosos ayuntamientos de toda España. El famoso certificado donde recordaba la necesidad de cumplir con la Ley Reguladora de las Bases de Régimen Local, que contempla la disolución de aquellas entidades municipales que se encuentren en situación de desequilibrio financiero. Dicho de otra forma: cerrar todas las empresas que tengan desfases patrimoniales graves. Pues bien, al Ayuntamiento de Mieres le faltó tiempo para sacar a la gente a la calle. Entendieron que representaba un ataque directo a su empresa de autobuses, manifestándose, tanto usuarios como trabajadores, en defensa del servicio. En Gijón, en cambio, la cosa no fue para tanto. Pese a que son cuatro las entidades señaladas por el dedo acusador, todas ellas acaban siempre cuadrándose con las aportaciones que realiza el propio Ayuntamiento. Aquí, simplemente, se han limitado a hacer las alegaciones correspondientes, puesto que no consideran que exista riesgo de liquidación. La pregunta que me hago es si era necesario todo esto. Es decir, si el Ministerio de Hacienda –y su titular, por supuesto- no podían haber escogido otro momento para hacer cartitas con tintes terroristas. Si estamos en un proceso infinito de negociación para formar Gobierno en este país, si es pleno mes de agosto con la mitad de la plantilla de vacaciones en los consistorios, ¿de verdad hacía falta cabrear de esta manera? ¿No podía haber esperado a que hubiese un nuevo Ejecutivo para recordarles sus deberes? Sin embargo, Montoro es así. En 2012, cuando no le gustó el Gobierno que formó su ex compañero, Francisco Álvarez-Cascos, amenazó con intervenir nuestra comunidad autónoma. Fue dejar Cascos el poder y ya no ha habido ningún problema más. Por tanto, una de sus peculiaridades es que siempre ha utilizado el cargo en función de los intereses que más le convenían. Algo que incluso le ha traído problemas con sus propios colegas (por ejemplo, el episodio de tributación irregular con José María Aznar). Pero, a Cristóbal Montoro, le da exactamente igual. No está en política para hacer amigos y eso se nota.

Ver Post >
Jorobarnos a todos.
img
Jose Manuel Balbuena | 06-08-2016 | 08:07| 0

A mí me sorprende la posición del PSOE gijonés respecto al nuevo Plan General de Ordenación (PGO). La cuestión no es ya que en su día fue el único partido que no lo apoyó, sino que la cosa va a más. Esta misma semana denunció en el Pleno unos presuntos tratos de favor –sin mucha chica, la verdad- a la hora de elegir a la empresa que tiene el encargo para su redacción. En fin, como si los problemas internos de la UTE que la  está llevando a cabo –recuerden: de un plumazo se cargaron a casi todo el equipo, dejando al Ayuntamiento hiperventilando- no fuese suficiente. Digo más, veo a los socialistas locales instalados en la crítica destructiva respecto a este tema. En otras palabras: como deseando que -al igual que le pasó a ellos por dos veces consecutivas- el nuevo PGO acabe anulado y así quitarse, no sé, un cierto complejo de culpa. Me vienen a la mente, al ver cómo se buscan las cosquillas a la norma urbanística, unos versos de Leonardo Castellani: «El jorobado se queja de su joroba/ y yo no sé si quieren que se la quiten/ o jorobarnos a todos». Sí, porque esta ciudad no se puede permitir quedarse otra vez sin PGO. Vamos, sería la ruina total para el urbanismo gijonés. Si algo tuvo de bueno hasta ahora esta  legislatura es  este  cierto consenso que hubo a la hora de aprobarlo. Del cual, repito, en ningún momento el PSOE quiso participar. Su postura fue la de una abstención sin argumentos –es un modelo basado en «chalecitos», decían- y  defendiendo lo que en aquel momento era un suicidio: seguir con un PGO completamente achicharrado por varias sentencias y que, al final, como todos sabemos, acabó tumbado por los tribunales. Resulta especialmente llamativo, pues, que un partido tan importante no muestre esa altura de miras necesaria en algo que tendría que ser política con mayúsculas. Es decir, que todo el mundo debería arrimar el hombro para que la vida urbanística gijonesa se normalice. Sin embargo, ese deseo de que todo fracase, de que se vaya a la mierda y haya que volver a empezar, no creo que le esté haciendo ningún favor. Tal parece que se está quedando completamente solo en su estrategia, mientras el resto de grupos muestran una actitud mucho más constructiva. No sólo cuando en su día hicieron las aportaciones correspondientes, sino que además, aunque no fuese su plan, acabaron aprobándolo. Mal vamos si se quiere realizar una oposición a Foro a través del PGO. Sería, al igual que en los versos de Castellani, jorobarnos a todos.

Ver Post >
Juego de zorros.
img
Jose Manuel Balbuena | 04-08-2016 | 11:44| 0

Las presuntas negociaciones para la formación de Gobierno se mueven en un tacticismo insoportable. Cada uno va con la lección aprendida de antemano y no se abre ni una sola oportunidad al verdadero diálogo. Pedro Sánchez acudió a la reunión con Mariano Rajoy con el «no es no» por delante. Ni siquiera hizo el más mínimo gesto para negociar algún tipo de acuerdo con Rajoy. Sánchez, lo que quiere son dos cosas. Primera, una corrida con picadores. Esto es, que Mariano vaya a la sesión de investidura para que él –y en general, toda la oposición- le clave sus pullas. Y segunda, que ésta fracase para tener su oportunidad. Es decir, una alianza imposible de partidos que tendría como único fin formar un Gobierno con 85 diputados. Desde cualquier punto de vista, totalmente descabellado. Con argumentos como «Si las derechas dicen no al PP, ¿por qué la izquierda va a apoyar a la derecha?», el líder del PSOE desvela claramente cuál es su visión del tema. Una guerra entre supuestas «izquierdas» y «derechas» con un país llamado España de por medio. Una especie de conflicto ideológico donde todos somos meros rehenes de los intereses partidistas. Ahora bien, se olvida Sánchez de que hace muy poco pactó con esas «derechas» sin ningún pudor. Cuando le convino firmó un acuerdo con Ciudadanos después del 20-D, sin mostrar en ningún momento esas posiciones maximalistas de las que ahora tanto presume. La postura de Sánchez condicionó, obviamente, el resultado de la reunión entre Rajoy y Albert Rivera. Un solo gesto del secretario general del PSOE hubiese abierto la posibilidad de un «sí» de Ciudadanos al PP. Sin embargo, Rivera endosó la presión a los socialistas –aceptando negociar la estabilidad de un futuro Ejecutivo-  pero siempre enrocado en su «abstención técnica» para la investidura. Quiere que el PSOE cambie a toda costa de planteamiento para hacer valer el suyo. ¡Seguimos dando vueltas a la noria! Mientras tanto, los políticos que tanto presumen de venerar la Constitución, no paran de retorcerla. Rajoy no tiene ni la más mínima intención de presentarse en el Parlamento, en tanto no tenga atado (y bien) un acuerdo. Aceptó el encargo del Rey y punto pelota. A día de hoy nadie sabe cuál es el plazo que se da para ir al Congreso. Otra vez, se vuelve a violar el espíritu constitucional en función del interés de cada uno. Aquí de lo que estamos hablando, no es de la necesidad imperativa de un país sin Gobierno desde hace siete meses, sino de que cada partido salga lo mejor parado posible de cara a su electorado. No vaya a ser que, Dios no lo quiera, volvamos a tener unas nuevas elecciones.

Ver Post >
Continente y contenido.
img
Jose Manuel Balbuena | 02-08-2016 | 11:39| 0

El conde de Revillagigedo, Álvaro Armada y Barcáiztegui, se ha mostrado en estas mismas páginas «sorprendido y disgustado». Dice que los actuales gestores del Palacio de Revillagigedo, propiedad en su día familiar, han pervertido los usos que se le tenían que dar. Esto es, que está albergando mercadillos y ferias, cuando, bien es cierto, fue concebido para otros fines muy distintos. Es decir, como centro cultural y galería de exposiciones. Es más, hasta se plantea revertir una presunta donación encubierta –por el precio de 25 millones de pesetas de los años 70- debido a la gestión de espacios del complejo arquitectónico que se está llevando a cabo. Cosa que, la verdad, veo bastante difícil. Más que nada, por dos motivos. Primero, el Palacio llevó consigo una importante rehabilitación y consiguiente desembolso público (a ver quién lo paga) y segundo, el sagrado principio de Santa Rita. Ya saben: lo que se  da no se quita. Digamos que la explotación de tan destacado edificio empezó a torcerse cuando Cajastur –nuestra antigua Caja de Ahorros- fue transformada en Liberbank por mor de la crisis financiera. De ser un centro cultural internacional gracias al dinero recibido por la Obra Social, pasó a ser lo que hoy en día es: un inmueble en arrendamiento que puede albergar cualquier tipo de evento. Digamos que su continente –un emblema- sigue intacto, ahora bien, su contenido deja mucho que desear. Y desde que cesó el mecenazgo cultural de Cajastur, la fundación bancaria que rige sus destinos no ha hecho lo más mínimo por seguir con dicha labor. Mal, por cierto, que también aqueja a otros muchos edificios nobles. En nuestra ciudad, el número de estos inmuebles se ha multiplicado por doquier. Ahí tienen, por ejemplo, la antigua Escuela de Comercio que está siendo objeto de una obra muy importante. Se gastará el Ayuntamiento sobre 3,7 millones de euros para dedicarlo a archivo municipal y sede de distintas entidades de carácter cultural. Al edificio de Tabacalera, ya ven, todavía se le está dotando de un plan de usos. Tenemos el impresionante inmueble de la antigua Fábrica de Tabacos, pero el reto consiste en rellenarlo con algo interesante. Darle un contenido que lo dote de vida y no acabe convirtiéndose en un espacio muerto. A esto se suma el interés del Ayuntamiento, más o menos palpable, por los antiguos juzgados de la calle Prendes Pando, la Casa Sindical en Sanz Crespo o la Quinta la Vega en venta por la Autoridad Portuaria. Edificios todos muy notables cuya cuestión ya no es sólo hacerse con su propiedad, sino también tener claro a qué se van dedicar.

Ver Post >
Hartos.
img
Jose Manuel Balbuena | 30-07-2016 | 07:08| 0

Nuestro Gijón del alma está varado como un barco en la arena. Atrancado en mitad de una ciénaga que le impide avanzar. Sus grandes proyectos –dependientes todos del Estado- se encuentran parados y sin visos de ponerse en marcha. Me refiero, sin ir más lejos, al plan de vías. El que Ana Pastor, la ex ministra de Fomento, haya pasado a ser la flamante Presidenta del Congreso; representa una dificultad añadida más. Ahora, el bendito día en el que tengamos Gobierno, habrá un nuevo ministro del ramo. Tendrá que enterarse dónde está Gijón y que allí, desde hace la friolera de ocho años, están esperando a que se ejecute un proyecto de levantamiento de la barrera ferroviaria. Que hay un metrotrén –un túnel que costó 138 millones de euros- que jamás se uso, una estación intermodal que no se ve por ningún lado y un parque que camufla unos solares que no se venden. Por lo menos, con Pastor algo teníamos ganado: visitó «el solarón» en más de una ocasión, eso sí, siempre en época preelectoral. El nuevo titular de la cartera ya veremos cuánta prioridad –me temo que poca- nos va a dar. Decía nuestra Alcaldesa, Carmen Moriyón, está misma semana lo siguiente: «Mis cartas al Ministerio de Fomento se almacenan en un cajón si no las tiran directamente». O sea, que pasan de ella olímpicamente. De la misma manera, todo lo que tiene que ver con Madrid en el tema de El Musel está muerto. Ni tenemos la planta regasificadora (380 millones de euros) en funcionamiento, ni parece que lo del hotel cinco estrellas o lo de la rula vaya a ser fácil, ni la autopista del mar se va a reanudar. Sí, esa conexión con Nantes que se perdió en septiembre de hace dos años y que nunca volvió a reaparecer. Recuerden: iba a ser algo temporal, se estaba negociado con otras navieras, era cuestión de pocos meses… Sin embargo, la realidad fue que a la línea de Vigo se la dio prioridad. Se inauguró con todos los parabienes gubernamentales y ahí sigue: viento en popa captando todo el tráfico que la autopista del mar gijonesa dejó tirado. Por último, seguimos sin tener una solución para la depuradora Este. Esta vez, la magnífica gestión del ministerio de Medio Ambiente dejó en la ciudad una Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) ilegal. Y aunque el tema está pendiente de una resolución judicial, no parece que haya un plan B. Esto es, una estrategia que se ponga en lo peor: que la EDAR nunca va a entrar en funcionamiento. Total, veinticinco años esperando para completar un saneamiento no son nada.

Ver Post >

Últimos Comentarios

kika47_1390494074313 07-01-2017 | 14:48 en:
Yo pregunto.
susanalopez212 07-01-2017 | 09:52 en:
Yo pregunto.
kika47_1390494074313 05-01-2017 | 15:26 en:
Como siempre.

Otros Blogs de Autor