En la situación que se encuentra Asturias, con su balanza comercial deficitaria, con una España que tiene 5 millones de desocupados, y novecientos cincuenta mil millones de euros de deuda interna, con una deuda estatal que se acrecienta ante la ilusión de potenciar el mercado inyectando dinero a través de la obra pública, con una caterva de políticos y gurues económicos que alientan sin bozal, la recesión como solución propuesta por todos y llevada a cabo en este momento por el PSOE de Tierno Galván que preconizó históricamente lo contrario, aduciendo los conflictos sociales que la recesión genera,
En esta situación de España y como español, expongo humildemente mi pensamiento.
Es innegable que hay que motorizar la economía, como dicen por ahí, es innegable que tenemos hipotecado 15 años o mas de nuestro trabajo futuro, como negarlo, pero antes de decidirnos por la recesión, o cualquier otra propuesta económica para dar respuesta a la actual coyuntura, creo que primero debemos tener una respuesta a la pregunta, que me surge natural. ¿Porque la economía o el mercado como quieran llamarlo tubo que funcionar a base de crédito?, (en el caso de España para la industria del ladrillo).
Para intentar una respuesta a la causa de esta crisis, a mi entender existe una arista a analizar, que hemos tratado de desconocer, porque ella muestran con toda crudeza los intereses contrapuestos que existen entre la producción y el asalariado.
No quiero ser yo el poseedor de la verdad, pero teniendo en cuenta los cambios sociales que produjo la llegada, del vapor en la economía, (después de indeseables enfrentamientos con exclusión y muertes) se llegó a la jornada laboral de 8 horas, sin que se resintiera ni el sistema ni los beneficios empresariales.
Se me ocurre como legítimo suponer que estamos en una situación similar. La presente disponibilidad de energía, y automatización de la producción, algo tendrán que ver en la relación, con el tiempo laboral, la cantidad de productos elaborados y el costo de los mismos.
Para responder a los intereses contrapuestos de producción y trabajo se han creado teorías filosóficas y económicas con distintos matices de éxito y fracaso, si las desechamos y consideramos viable el capitalismo e intentamos la solución de la crisis actual en este sistema económico debemos considerar necesaria la reducción de las horas laborales, propuesta que circula en foros y reuniones, reducción que tímida e insuficiente se realiza en occidente, quedando la economía europea y americana a merced de la competencia que produce el trabajo esclavo que existe en Asia.
¿Cuanto tiempo mas soportará la sociedad europea las tensiones sociales, producto (entre otras cosas) del indiscriminado ingreso de productos realizados en regímenes esclavistas, antes que nuestros gobiernos se decidan a defender nuestra estabilidad social a través de la reducción de las horas de trabajo para distribuir el circulante en toda la sociedad con el pleno empleo, y la protección arancelaria de nuestra producción agrícola e industrial?.
Ese tiempo dependerá de cuanto seamos capaces de indignarnos.

