{"id":206,"date":"2012-11-15T19:47:03","date_gmt":"2012-11-15T18:47:03","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/al-otro-lado-del-atlantico\/?p=206"},"modified":"2012-11-15T19:47:03","modified_gmt":"2012-11-15T18:47:03","slug":"la-espana-iracunda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/al-otro-lado-del-atlantico\/2012\/11\/15\/la-espana-iracunda\/","title":{"rendered":"La Espa\u00f1a iracunda"},"content":{"rendered":"<p>El pasado mi\u00e9rcoles, a la hora en que empezaban a concluir las manifestaciones por el 14N, decid\u00ed dar una vuelta por la Gran V\u00eda madrile\u00f1a para observar de primera mano el ambiente que se respiraba. La impresi\u00f3n fue triste. En realidad, m\u00e1s que triste, aterradora. No ya por los manifestantes dispersos por la zona con cargas importantes de alcohol en el cuerpo. Sino por los no-manifestantes que estaban siendo amedrentados por ellos.<\/p>\n<p>Todos los derechos deben respetarse. Y entre ellos, c\u00f3mo no, el derecho a la huelga. Pero tambi\u00e9n debe respetarse \u2013y protegerse- el derecho a decidir libremente. Nadie deber\u00eda obligar a una persona a trabajar en d\u00eda de huelga si ella no lo desea. Pero tampoco deber\u00eda obligarla a no hacerlo.<\/p>\n<p>Lo que vi en esa centenaria avenida me hizo darme cuenta de la ira que corre por las venas de nuestra Espa\u00f1a. Vi a j\u00f3venes golpeando cristales de cafeter\u00edas e increpando a sus clientes por estar consumiendo en d\u00eda de paro. Fui testigo de c\u00f3mo un grupo de huelguistas cortaba la calle para tratar de impedir que los actores y el p\u00fablico del musical El Rey Le\u00f3n pudieran acceder al teatro. Algunos les empujaban. Otros, la mayor\u00eda, vociferaban e insultaban. Uno a lo lejos gritaba a los espectadores \u201cverg\u00fcenza, verg\u00fcenza\u201d. Y en eso ten\u00eda raz\u00f3n. Era una aut\u00e9ntica verg\u00fcenza presenciar todo aquello.<\/p>\n<p>La ira de los pol\u00edticos derrotados, de los artistas oportunistas,\u00a0 de los l\u00edderes sindicales (incre\u00edble que la tengan con tres pagas extra) se hab\u00eda contagiado a la calle. Vecinos de un mismo barrio, incluso de un mismo portal, luchaban entre s\u00ed para defender lo que consideraban justo. Unos trataban de llevar su jornada como un d\u00eda normal. Los otros trataban de impedirlo. Pero, lamentablemente, por la fuerza. Sea f\u00edsica o psicol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Es imperdonable que, se tenga la opini\u00f3n que se tenga, se amedrente a los ciudadanos. No podemos seguir llamando \u201cpiquete informativo\u201d a un grupo de personas con actitud agresiva que rodea \u2013literalmente hablando- a un trabajador abuche\u00e1ndole y empuj\u00e1ndole (con suerte solo eso) porque ha decidido ir al trabajo. Ni podemos defender que otro grupo pinche con clavos las furgonetas de reparto para que \u00e9stas no puedan ejercer su funci\u00f3n.<\/p>\n<p>La ira recorre Espa\u00f1a, s\u00ed. Pero sobre todo corre por las venas de aquellos que no aceptan otra verdad que la suya. Y encima, aquellos que deben liderar, echan m\u00e1s le\u00f1a al fuego portando sus Rolex, Maurice Lacroix y Raymond Weil de seis mil euros. Lo peor de todo, es que ah\u00ed siguen. Envenenando a esta Espa\u00f1a, ya de por s\u00ed iracunda.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.miguelangelrodriguez.net\" rel=\"external nofollow\">www.miguelangelrodriguez.net<\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado mi\u00e9rcoles, a la hora en que empezaban a concluir las manifestaciones por el 14N, decid\u00ed dar una vuelta por la Gran V\u00eda madrile\u00f1a para observar de primera mano el ambiente que se respiraba. La impresi\u00f3n fue triste. En realidad, m\u00e1s que triste, aterradora. 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