{"id":252,"date":"2014-10-29T14:31:41","date_gmt":"2014-10-29T13:31:41","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/al-otro-lado-del-atlantico\/?p=252"},"modified":"2014-10-29T14:31:41","modified_gmt":"2014-10-29T13:31:41","slug":"adan-y-eva-o-el-culmen-de-la-bajeza-televisiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/al-otro-lado-del-atlantico\/2014\/10\/29\/adan-y-eva-o-el-culmen-de-la-bajeza-televisiva\/","title":{"rendered":"Ad\u00e1n y Eva o el culmen de la bajeza televisiva"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"font-size: small;\">La nueva apuesta de Cuatro \u201cAd\u00e1n y Eva\u201d va camino de convertirse, por m\u00e9ritos propios, en el espacio m\u00e1s denigrante y vergonzoso que ha ocupado la parrilla televisiva espa\u00f1ola. Algo nada f\u00e1cil teniendo en cuenta que hablamos del mismo pa\u00eds en el que \u201cS\u00e1lvame\u201d sigue siendo uno de los programas de mayor audiencia de la televisi\u00f3n. Y el mismo en el que triunfa \u201cGran Hermano\u201d o se han emitido <\/span><em><span style=\"font-size: small;\">realities<\/span><\/em><span style=\"font-size: small;\"> de dudos\u00edsimo gusto como \u201cConfianza ciega\u201d, por ejemplo. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"font-size: small;\">Ya no es que los concursantes vayan vestidos o desnudos. No es que en un \u00fanico plano se pueda contemplar -al mismo tiempo- una combinaci\u00f3n de m\u00fasculos, tatuajes, penes y pezones alrededor de una mesa en la que, mientras se come con las manos, se intenta seducir al contrario mediante t\u00e9cnicas m\u00e1s propias de un neardental (solamente falta la garrota y la cueva donde llevar a la pareja, tirando por el pelo al modo cavern\u00edcola). Es que, adem\u00e1s de volver a lo m\u00e1s primitivo del ser humano (adulterado por supuesto por las c\u00e1maras), los participantes se desnudan tambi\u00e9n por dentro. Y, la verdad sea dicha, escucharles duele a\u00fan m\u00e1s que contemplarles.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"font-size: small;\">Desde confundir la Alhambra con una alambrada o situarla en C\u00f3rdoba en lugar de en Granada, hasta confundir el r\u00edo Manzanares con una fruta o desconocer qu\u00e9 significa que una persona sea \u201cpolivalente\u201d. El l\u00edmite est\u00e1 all\u00ed donde lo queramos imaginar. Cualquier tema de conversaci\u00f3n es susceptible de ser brutalmente destruido mientras nos muestran las nalgas de los protagonistas en primer plano. Toda una experiencia para vivir desde el sof\u00e1 de casa. Pero mejor si tenemos el ba\u00f1o cerca, por eso de las arcadas.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"font-size: small;\">La Asociaci\u00f3n de Telespectadores y Radioyentes (ATR) ya se ha pronunciado, tildando el espacio de \u201cdegradante\u201d por utilizar el desnudo y el sexo para ganar audiencia. Pero m\u00e1s degradante es que casi tres millones de espectadores est\u00e9n dispuestos a verlo cada semana. Si al final van a tener raz\u00f3n los que dicen que tenemos la televisi\u00f3n que nos merecemos\u2026<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"font-size: small;\">@rodriguezcaveda<br \/>\n<\/span><\/span><a href=\"http:\/\/www.miguelangelrodriguez.net\/\" rel=\"external nofollow\"><span style=\"color: #0000ff; font-family: Calibri; font-size: small;\">www.miguelangelrodriguez.net<\/span><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La nueva apuesta de Cuatro \u201cAd\u00e1n y Eva\u201d va camino de convertirse, por m\u00e9ritos propios, en el espacio m\u00e1s denigrante y vergonzoso que ha ocupado la parrilla televisiva espa\u00f1ola.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2,6,8],"tags":[52,166,423,467,518,614,615,633,653,764,1047,1223,1330,1475,1634],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/al-otro-lado-del-atlantico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/252"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/al-otro-lado-del-atlantico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/al-otro-lado-del-atlantico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/al-otro-lado-del-atlantico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/al-otro-lado-del-atlantico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=252"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/al-otro-lado-del-atlantico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/252\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/al-otro-lado-del-atlantico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=252"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/al-otro-lado-del-atlantico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=252"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/al-otro-lado-del-atlantico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=252"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}