{"id":103,"date":"2021-01-02T19:17:01","date_gmt":"2021-01-02T18:17:01","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/alguien-tiene-que-decirlo\/?p=103"},"modified":"2021-03-22T19:17:37","modified_gmt":"2021-03-22T18:17:37","slug":"la-ciencia-y-los-lobos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/alguien-tiene-que-decirlo\/2021\/01\/02\/la-ciencia-y-los-lobos\/","title":{"rendered":"La ciencia y los lobos"},"content":{"rendered":"<p><strong>La mayor\u00eda de los trabajos sobre cascadas tr\u00f3ficas se han realizado en Norteam\u00e9rica, tres de cada cuatro en parques nacionales, sin ganado, mientras en Europa la recuperaci\u00f3n ha tenido lugar fuera de los espacios protegidos<\/strong><\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los bi\u00f3logos elegimos nuestra profesi\u00f3n porque amamos la naturaleza, por eso tendemos a defender y proteger aquello que nos parece natural frente a las injerencias humanas. Adem\u00e1s, los investigadores sabemos que el m\u00e9todo cient\u00edfico, siendo uno de los procedimientos m\u00e1s fiables para generar conocimiento, no es infalible. Funciona bien porque es revisable, porque la revisi\u00f3n permite dar un nuevo paso m\u00e1s seguro que el anterior. As\u00ed, paso a paso, la ciencia ha conseguido sus logros. Pero no olvidemos que las ciencias naturales carecen del poder demostrativo de las matem\u00e1ticas, as\u00ed que en la mayor\u00eda de los casos la demostraci\u00f3n se limita a rechazar la soluci\u00f3n menos probable en el contexto en el que se ha hecho el estudio.<\/p>\n<p>Suele decirse que hay consenso cient\u00edfico para proteger al lobo, pero no es cierto. Hay una diferencia sutil entre proteger y conservar. No hay un acuerdo generalizado entre los estudiosos del lobo para defenderlo a toda costa. En Espa\u00f1a especialistas internacionalmente reconocidos por sus trabajos han sido crucificados en las redes sociales desde hace a\u00f1os por contradecir el pensamiento dominante sobre las bondades lobunas. Ir contra la corriente tiene su precio.<\/p>\n<p>Para no se\u00f1alar nombres cercanos y redoblar la inquina sobre ellos apelar\u00e9 a la figura se\u00f1era de David Mech. A sus 83 a\u00f1os es el patriarca de la moderna investigaci\u00f3n sobre el lobo en el mundo y, desde 1966, autor de algunos de los m\u00e1s relevantes trabajos sobre la especie. Sus libros cl\u00e1sicos han inspirado a todos los investigadores que se han dedicado a esto, comenzando por F\u00e9lix Rodr\u00edguez de la Fuente.<\/p>\n<p>Hace tiempo, en 2012, public\u00f3 un revelador ensayo titulado: &#8216;\u00bfCorre la ciencia el riesgo de santificar al lobo?&#8217; Un acto de contrici\u00f3n sobre las consecuencias de su legado cient\u00edfico que incluye una buena dosis de autocr\u00edtica. Reflexionaba sobre la extrapolaci\u00f3n a los medios humanizados de conclusiones obtenidas en los medios pr\u00edstinos de los parques nacionales estadounidenses. Se\u00f1al\u00f3 que trabajos antiguos &#8216;elevaron su ic\u00f3nico cach\u00e9&#8217;, sugiriendo que el lobo hab\u00eda mejorado los ecosistemas al desencadenar cascadas tr\u00f3ficas, de manera que al reducir la poblaci\u00f3n de ciervo, su presa natural, aument\u00f3 la biodiversidad por la recuperaci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n que facilit\u00f3 el incremento de aves, peces, anfibios, castores y alces, funcionando como un regulador hidrol\u00f3gico y de calidad del agua; control\u00f3 a otros carn\u00edvoros, redujo enfermedades, incluso se le atribuy\u00f3 ser un atemperador del cambio clim\u00e1tico. Esta capacidad omn\u00edmoda est\u00e1 hoy cuestionada. Reconoce que los efectos de cascada tr\u00f3fica tienen poca relevancia ante el conjunto de las influencias antropog\u00e9nicas como controladoras del intrincado y sutil entramado de las redes tr\u00f3ficas. El mundo est\u00e1 fuera de Yellowstone y es muy grande. Concluye diciendo que el lobo no es un santo ni un pecador, excepto para aquellos que se empe\u00f1en en verlo as\u00ed. Record\u00f3 que en los 80 y 90 &#8216;impulsado por los medios de comunicaci\u00f3n populares e internet, un fuerte sentimiento pro-lobo empez\u00f3 a desarrollarse. Algunos de estos sentimientos pudieron incluso haber influido en los cient\u00edficos&#8217;. Los defensores del lobo citan muchos trabajos, pero suelen olvidar este. Este ejemplo ilustra la opini\u00f3n de Mech: Aunque en Yellowstone se redujesen los sauces y los \u00e1lamos tras desaparecer los lobos no implica que en Espa\u00f1a estos \u00e1rboles no abunden donde no hay lobos.<\/p>\n<p>Otro colega suyo, Mattew Kauffman, ha dado otra clave de esta deriva: a causa del revuelo provocado por la reintroducci\u00f3n de los lobos en Yellowstone hab\u00eda mucho inter\u00e9s por demostrar efectos positivos de los lobos y eso pudo hacer que los brillantes resultados iniciales no contasen con todas las garant\u00edas para ser debidamente contrastados y replicados.<\/p>\n<p>Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s siete cient\u00edficos de cinco pa\u00edses europeos tambi\u00e9n criticaron las extrapolaciones demasiado fr\u00edvolas. En casi toda Europa los grandes carn\u00edvoros se han recuperado en ecosistemas profundamente modificados por el hombre, donde las relaciones predador-presa dependen de las acciones humanas, que aten\u00faan sus efectos ecol\u00f3gicos. El problema puede resumirse as\u00ed: mientras que en los grandes parques norteamericanos el predador apical es el lobo (con permiso del puma y de los osos), en Europa el controlador apical desde hace milenios es el hombre, mediante la roturaci\u00f3n, silvicultura, agricultura, ganader\u00eda o caza. Este paisaje humanizado, m\u00e1s variado y complejo que el natural, hace que sea muy dif\u00edcil poder predecir el efecto de los predadores sobre sus presas. Recuerdan que la mayor\u00eda de los trabajos sobre cascadas tr\u00f3ficas se han realizado en Norteam\u00e9rica y que tres de cada cuatro se han realizado en los medios poco transformados de los parques nacionales, de propiedad federal y sin ganado, mientras que en Europa la recuperaci\u00f3n ha tenido lugar principalmente fuera de los espacios protegidos. Por eso debemos desarrollar nuestros propios modelos alternativos de coexistencia y sostenibilidad de los carn\u00edvoros, porque no debemos depender de un modelo americano inaplicable aqu\u00ed. Recuerdo haber o\u00eddo decir hace a\u00f1os a un famoso investigador osero croata y luego a un ec\u00f3logo canadiense que en Somiedo, seg\u00fan su propia experiencia, era imposible que hubiese osos.<\/p>\n<p>Una cosa son los supuestos formulados desde la teor\u00eda ecol\u00f3gica y otra muy distinta que tales supuestos siempre se cumplan. Algunos cient\u00edficos hacen interpretaciones muy laxas de sus datos mientras exigen a los dem\u00e1s pruebas pr\u00e1cticamente imposibles de obtener y as\u00ed alcanzan conclusiones desatinadas pero bien acogidas en algunos c\u00edrculos. Tal vez anteponen sus ideales a su ciencia o prefieren tener siempre raz\u00f3n en vez de investigar lo que realmente sucede. No es infrecuente percibir cierto aire de superioridad entre los que se amparan bajo el manto de la ciencia para predicar rom\u00e1nticas doctrinas, confundiendo lo que dice la ciencia con lo que opinan los cient\u00edficos.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La mayor\u00eda de los trabajos sobre cascadas tr\u00f3ficas se han realizado en Norteam\u00e9rica, tres de cada cuatro en parques nacionales, sin ganado, mientras en Europa la recuperaci\u00f3n ha tenido lugar fuera de los espacios protegidos La mayor\u00eda de los bi\u00f3logos elegimos nuestra profesi\u00f3n porque amamos la naturaleza, por eso tendemos a defender y proteger aquello [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":19247,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/alguien-tiene-que-decirlo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/103"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/alguien-tiene-que-decirlo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/alguien-tiene-que-decirlo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/alguien-tiene-que-decirlo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19247"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/alguien-tiene-que-decirlo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=103"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/alguien-tiene-que-decirlo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/103\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":104,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/alguien-tiene-que-decirlo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/103\/revisions\/104"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/alguien-tiene-que-decirlo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=103"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/alguien-tiene-que-decirlo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=103"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/alguien-tiene-que-decirlo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=103"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}