{"id":131,"date":"2022-01-19T18:33:56","date_gmt":"2022-01-19T17:33:56","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/alguien-tiene-que-decirlo\/?p=131"},"modified":"2022-02-08T18:39:47","modified_gmt":"2022-02-08T17:39:47","slug":"el-extrano-caso-del-virus-patogeno-y-su-variante-mas-infectiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/alguien-tiene-que-decirlo\/2022\/01\/19\/el-extrano-caso-del-virus-patogeno-y-su-variante-mas-infectiva\/","title":{"rendered":"El extra\u00f1o caso del virus pat\u00f3geno y su variante m\u00e1s infectiva"},"content":{"rendered":"<p><strong>Uno de los secretos del SARS-CoV-2 es que solo se manifiesta cuando lleva tiempo infectando a otros hu\u00e9spedes y mata relativamente poco, gracias a lo cual logr\u00f3 expandirse mucho m\u00e1s que sus cong\u00e9neres.<\/strong><\/p>\n<p>Cualquier virus se aprovecha de todo bicho viviente: los hay que solo viven a expensas de las bacterias; otros atacan a los protozoos o a los hongos; algunos a las plantas y tambi\u00e9n explotan a los animales.<\/p>\n<p>Hay decenas de familias de virus de los animales, y como los de cualquier organismo podemos dividirlos en dos grandes grupos seg\u00fan su \u00e1cido nucleico sea ADN o ARN; los dos tipos de mol\u00e9culas capaces de almacenar instrucciones para decir c\u00f3mo hay que hacer las cosas en el interior de las c\u00e9lulas y de producir copias.<\/p>\n<p>Entre las familias de virus que tienen ADN est\u00e1n la del virus del papiloma, el de la peste porcina africana y el de la hepatitis B. Entre las de ARN hay muchos cuyos nombres nos resultan familiares: est\u00e1 el VIH, el de la hepatitis A y C, el de la rabia, el de la gripe, el del catarro, el dengue, el \u00e9bola y otras lindezas cuyo solo nombre asusta; cada uno de una familia diferente: retrovirus, flavovirus, rhabdovirus y tambi\u00e9n, c\u00f3mo no, est\u00e1n los coronavirus.<\/p>\n<p>A estos virus de ARN los llamamos familiarmente ribovirus, para abreviar. Como \u00e1cido nucleico, el ARN desempe\u00f1a en los organismos un papel subsidiario, al abrigo del aut\u00e9ntico protagonista, que es el ADN. El ADN vive el n\u00facleo: la acr\u00f3polis de la c\u00e9lula, el centro de poder, el barrio administrativo. El ARN se limita a trasmitir las \u00f3rdenes del n\u00facleo a los org\u00e1nulos del citoplasma para sintetizar las prote\u00ednas que ejecutan las tareas de la c\u00e9lula. Los adenovirus se cuelan en el ADN nuclear y meten de rond\u00f3n sus \u00f3rdenes entre las de la c\u00e9lula para que trabajen para \u00e9l y se olviden de su tarea original. Pero como para un virus todo lo que no es imprescindible, estorba, los ribovirus atajan, logrando enga\u00f1ar a la c\u00e9lula haci\u00e9ndose pasar por su ARN mensajero, que se pone a replicarlo a toda velocidad y a hacer c\u00e1psidas, las envolturas proteicas imprescindibles para que el virus pueda infectar a nuevos organismos, en vez de las prote\u00ednas que la c\u00e9lula necesita. Igual que hacen los cucos enga\u00f1ando a otros p\u00e1jaros, pero en celular.<\/p>\n<p>Quedamos en que los coronavirus son virus de ARN; se especializan en parasitar (y averiar) el aparato respiratorio, produciendo toses, moqueos, carraspeos y en el peor de los casos neumon\u00eda, que no es m\u00e1s que un pulm\u00f3n estropeado al dejar los alv\u00e9olos, los saquitos que se llenan de aire en cada inspiraci\u00f3n para intercambiar los gases, llenos de pus, l\u00edquido o c\u00e9lulas que mat\u00f3 el virus; en fin, que los deja hechos un desastre. Una buena raz\u00f3n para asfixiarnos si la enfermedad llega a su fase m\u00e1s grave. Otros coronavirus viven de fastidiar el h\u00edgado, el intestino o el ri\u00f1\u00f3n de los animales. Cada uno tiene apetencia por su tipo de c\u00e9lula favorito. Esclavizan a las c\u00e9lulas, lo que acaba matando al cuerpo si no reacciona pronto y bien. Si destruyen muchas c\u00e9lulas se deteriora el tejido que constituyen, as\u00ed el \u00f3rgano acaba por funcionar mal o se colapsa. Estos virus suelen vivir apegados a su especie favorita: un ave o un mam\u00edfero, pero con tantas decenas de miles de copias que hacen, de cuando en cuando se producen cambios y alguna de las nuevas versiones es capaz de infectar otra especie. Pero no podr\u00e1n dar el salto si no se da una buena ocasi\u00f3n, es decir: un \u2018contacto estrecho\u2019 entre la especie de origen y el nuevo destinatario, para que salte un n\u00famero de virus suficiente para iniciar una exitosa carrera en un nuevo h\u00e1bitat o que el experimento acabe en un estrepitoso fracaso. Que, afortunadamente, es lo m\u00e1s frecuente.<\/p>\n<p>Si tiene suerte encontrar\u00e1 un nuevo hospedador desprevenido carente de armas para controlarlo y monta en \u00e9l un estropicio considerable, tan grande que puede llegar a destruir su propia casa, su h\u00e1bitat, es decir, el cuerpo del hu\u00e9sped. Un mal negocio para cualquier par\u00e1sito, porque cuando se pasan varios pueblos, con el estrago, la cosa acaba mal tambi\u00e9n para ellos. Pongamos un ejemplo: si un virus del aparato respiratorio mata r\u00e1pido a su hu\u00e9sped frena su capacidad de trasmisi\u00f3n, porque se trasmiten a trav\u00e9s de la respiraci\u00f3n y los muertos no respiran. Este es uno de los secretos del SARS-CoV-2: solo se manifiesta cuando lleva tiempo infectando a otros hu\u00e9spedes y mata relativamente poco, gracias a lo cual se logr\u00f3 expandir mucho m\u00e1s que sus cong\u00e9neres. De hecho, una de las razones por las que las nuevas variantes son m\u00e1s infectivas es porque producen m\u00e1s contagiados asintom\u00e1ticos, perfectos infiltrados en la retaguardia capaces de pasar desapercibidos mientras sueltan virus a diestro y siniestro.<\/p>\n<p>No se alarmen, pero el 8% del genoma humano est\u00e1 formado por material procedente de 27 familias de antiguos virus, que con el tiempo se amoldaron tan bien a su hu\u00e9sped, que no solo acabaron por no matarnos, sino que nos devolvieron el favor protegi\u00e9ndonos de nuevos virus pat\u00f3genos, convirtiendo as\u00ed el parasitismo en simbiosis. Esto es en lo que se acaba convirtiendo a cualquier par\u00e1sito a largo plazo gracias a la evoluci\u00f3n, en un aliado, pero por el medio, en un proceso que puede durar siglos y a\u00fan milenios, los destrozos provocados por el aprendizaje son la moneda que debemos pagar por la irrupci\u00f3n de un par\u00e1sito nuevo.<\/p>\n<p>Como vemos, en el fondo, hasta al m\u00e1s malvado de los virus le gustar\u00eda tener buen coraz\u00f3n.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los secretos del SARS-CoV-2 es que solo se manifiesta cuando lleva tiempo infectando a otros hu\u00e9spedes y mata relativamente poco, gracias a lo cual logr\u00f3 expandirse mucho m\u00e1s que sus cong\u00e9neres. 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