A veces hay días buenos, otras veces malos y otras veces…… peores. Hoy no ha sido un día de estos últimos, pero casi. La Antártida es un sitio implacable. Si algo puede ir mal, muy probablemente lo hará. Es por eso que hace unos meses envié equipos por triplicado o cuadriplicado, especialmente aquellos que van a pasar varios días en el agua.
La experiencia del año pasado me demostró que toda precaución es poca si vas a pasar dos meses aquí y no quieres perder oportunidades. Hoy un equipo se echó a perder por culpa de los hielos (ver foto) y casi perdemos el otro, pero al final lo pudimos rescatar y por eso el día “sólo” ha sido malo y no peor. Hoy he bajado algún que otro miembro del santoral antes de que varios sapos y culebras salieran por mi boca para asombro y diversión de mis colegas chilenos. Al final he decidido minimizar pérdidas y retirar los equipos del agua, uno por inutilizado y el otro por las elevadas posibilidades de perderlo. Mañana toca reagruparse en el cuartel, malos vientos nos acechan de nuevo, para el sábado presentar una larga batalla. Esperemos que no cambie el parte meteorológico de nuevo, porque con el plan de trabajo actual, creo que voy por el G esta semana, el sábado tenemos mucho trabajo que hacer para no “perder” esta semana. Todo había empezado muy bien. Parecía que saboreamos la victoria ya, pero aquí nada es fácil y si lo fuese; probablemente lo disfrutaría menos.
Suena de fondo ¨Relax¨ de Frankie goes to Hollywood.