Cilurnigutatis Boulevard 8 (interestelar) | Campo y playu - Blogs elcomercio.es

Blogs

Adrián Ausín

Campo y playu

Cilurnigutatis Boulevard 8 (interestelar)

8.

Chang había muerto muchos años atrás. Prematuramente. En cuestión de tres semanas. Una pulmonía se lo había llevado en plena juventud. Tuvo el funeral más concurrido que se recuerda en Gijón. Pero se resistía a irse del todo. La tecnología había avanzado tanto que permitía ya conexiones interestalares en las cuales mostraba siempre estar al tanto de todo. Para Cílur y Ziprus era casi como si no se hubiera ido; solo había cambiado de dimensión. Juntos veían todas las semanas un capítulo de ‘Isabel’, serie sobre los Reyes Católicos que les fascinaba, y a su término la comentaban haciendo uso del castellano viejo escuchado, que gustaban practicar y añadir en sus conversaciones y en los apellidos utilizados, situaciones en las que combinaban ficción y realidad. Acababan de ver aquel capítulo de la temporada 2 en el cual una criada de Isabel está a punto de cargársela, envenenándola poco a poco, pues está enamorada de Fernando; de hecho, se está acostando con él aprovechando la convalecencia de la reina de Castilla, que acaba de tener su tercer hijo, y la cosa está a punto de acabar en tragedia.
-Pero de qué va esti Fernando con la pedazo muyer que tien.
-Verdad decís, amigo, no sabe si la tiene o la sueña.
-Bueno, mejor será tener dos que una.
-Teneos, Ziprus, que la avaricia rompe el saco.
-Nun se puede estar en misa y repicando. Si quier tener fíos no puede estar a todas.
-La coyunda real requiere un real descanso una vez procreado.
-Ya lo dijo el químico, que ta estudiau (risas).
-Y ya lo dijo Fernando para justificarse: ¡¡¡Soy un hombre!!!
-Y ella una muyer, no te jode.
-¡Apaciguaos! Que la chanza no nos impida ver el bosque.
-O el matorral (jajajaja).
-Ya no se lleven… (jajajaja).

Así podían estar horas. Chang interrogaba a sus viejos colegas, preguntaba por esto y aquello y se lamentaba siempre de no poder estar de cuerpo presente en todas las correrías del Gijón de 2029, ese que no reconocía no la madre que lo parió.
-Ay, si estuviera yo ahí. Sería la estrella. Lo más de lo más. Con este cuerpo serrano y esta gracia que tengo.
-Amigo Rodricson, pese a sus cabellos rubios y su donaire, acaso no fuera bien recibido en aquestos tiempos ese tono rosáceo de sus meninges que le confieren atributos de cochinillo asiático.
-¡Cochinillo asiático! Cómo osáis, cómo os atrevéis; pura envidia lo vuestro. ¡¡¡Me salgo!!!
-Conteneos (terció Ziprus). Que no llegue la sangre al río. El cochinillo está además delicioso (risas)
-Pero no se hizo la miel para boca del asno.
-Ni para la de tu puta madre. (jajaja)

Con el insulto, sonó un gong de fondo. Era la llamada de atención del sistema de megafonía del Infierno, donde se trataban de mantener las formas en estas conferencias con la Tierra por mor de que el guirigay no resultara excesivo.
-Por cierto, esos cuerninos y el rabo que te pusieron quédente preciosos (provocó Cílur)
-Mira quién habló, aldeano de los cojones (gong, gong, gong)

Templada la gresca, pasaron a relatarle a Chang con pelos y señales todo lo ocurrido la noche anterior. La llegada de Tarantino al Escocia con Marilyn Monroe y Audrey Herpburn, la pedazo moña de Quentin y cómo aprovecharon para llevarse a las damas al Varsovia, donde había aparecido la Tarita gijonesa con Brad Pitt.
-Eso ye lo que te jode a ti. ¿Rabiaste mucho?
-Rabié, julandrón mío. ¿Y tú por qué no viniste? (provocó)
-Eso quisiera saber yo, a ver por qué no me funciona el ‘modo holograma’.
-¿No será un problema de aceite? (jajaja)
-Cagontuputamadre, como te pille…
-Teneos (terció Ziprus). Que la amistad no nuble la cortesía que nos debemos.
-Cierto amigo Chang, disculpad mis soeces palabras. ¡Y ayudadme!
-Al platu vendrás.
-Al platu voy. Necesito una estrategia para acabar con Brad Pitt. Ahí es nada.
-Con esi acababa yo… pero de otra manera.
-Bueno, no me vendría mal (jajaja).
-¿Qué quies?
-Parroches.
-¿Ser más guapo que Brad Pitt?
-No exactamente. Ahí la cosa está perdida. Quiero explorar sus puntos flacos para intentar tener alguna posibilidad.
-Tas jodido.
-Estoy jodido, pero la toalla no he de tirar, pardiez. Haced unas consultas, rumiad algo, amigo Chang, y hablamos el próximo sábado después del capítulo de ‘Isabel’.
-¿Probaste a disfrazarte de Fernando?

Chang fue llamado a capítulo. En el Infierno se cenaba pronto. Y luego tenía, dijo, una fiesta bacaladera que organizaba Mulero, procedente del reino de los vivos. No se la perdería por nada. Además, en su condición actual podía hacer dobletes y tripletes sin el menor esfuerzo. Botaba en la pista a su antojo sin un solo red-bull ni aditamento alguno. El contacto interestelar se desactivó. Cílur y Ziprus se quedaron un rato pensativos y el mediador de la disputa apostilló a modo de epitafio del día: “Jodido Chang”. 

Temas

Gijón y otras hierbas

Sobre el autor

Adrián Ausín (Gijón, 1967) es periodista. Trabaja en el diario EL COMERCIO desde 1995. Antes, se inició en la profesión en Bilbao, Sevilla y Granada. Sus aficiones apuntan en muchas direcciones: naturaleza, bricolaje, viajes, fotografía, cine y literatura. Todo ello con epicentro en Gijón.


octubre 2019
MTWTFSS
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031