{"id":10575,"date":"2018-06-02T10:31:10","date_gmt":"2018-06-02T08:31:10","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=10575"},"modified":"2018-06-02T10:31:10","modified_gmt":"2018-06-02T08:31:10","slug":"gallinas-en-la-avenida-del-llano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2018\/06\/02\/gallinas-en-la-avenida-del-llano\/","title":{"rendered":"Gallinas en la avenida del Llano"},"content":{"rendered":"<p><strong>Las visitas del raposo en los dos \u00faltimos meses han mermado el gallinero de Oliva, que ha sufrido ya seis bajas. La \u00faltima, hace quince d\u00edas. A las cinco de la ma\u00f1ana, su perra, Linda, comenz\u00f3 a ladrar y cuando sali\u00f3 de casa pudo distinguir entre las sombras c\u00f3mo \u00e9ste abandonaba la finca a la carrera con una nueva v\u00edctima en sus fauces rumbo a la avenida del Llano (a esa hora sin coches), que atraves\u00f3 hacia los Pericones. En la ocasi\u00f3n anterior, huy\u00f3 justo en direcci\u00f3n contraria.<br \/>\n<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/05\/gallinas-redux-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-10577\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/05\/gallinas-redux-1.jpg\" alt=\"gallinas-redux-1\" width=\"1363\" height=\"767\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/05\/gallinas-redux-1.jpg 1363w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/05\/gallinas-redux-1-300x169.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/05\/gallinas-redux-1-768x432.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/05\/gallinas-redux-1-1024x576.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 1363px) 100vw, 1363px\" \/><\/a><strong>Oliva vive con su marido y su hija ah\u00ed donde la ciudad pierde su nombre para fusionarse con el campo. El muro de su vivienda linda con la \u00faltima pradera que dejan los coches a su derecha antes de salir hacia la ronda Sur y son muchos los conductores que han visto \u2018pastar\u2019 a sus gallinas por el prao en alguna ocasi\u00f3n. \u00abAntes sal\u00edan a todas horas. En la tienda me dec\u00edan: \u2018Vaya bien ense\u00f1adas las tienes. Llegan hasta el borde de la carretera y dan la vuelta para arriba\u2019. Pero ahora, desde lo del raposo, salen menos\u00bb, explica. Tambi\u00e9n son menos. Esta mujer, ya jubilada, nacida en Cangas del Narcea lleg\u00f3 a tener docena y media. Pero en este momento la tropa se reduce a un gallo y cuatro gallinas. Esta semana, por ejemplo, han hecho el pase\u00edllo solo por las tardes. Y, como manda la tradici\u00f3n, con pleno respeto a las normas de tr\u00e1fico:\u0010una vuelta por la amplia zona verde, con el gallo siempre al frente, un poco de tertulia ante la marabunta de coches, motos, buses y camiones, con las moles urbanas al fondo, unos picotazos por el suelo y vuelta para casa, donde en la \u00faltima ocasi\u00f3n se quedaron un par de ellas quiz\u00e1 con el susto a\u00fan en el cuerpo por las apariciones del raposo.<br \/>\n<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/05\/gallinas-redux-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-10578\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/05\/gallinas-redux-2-300x169.jpg\" alt=\"gallinas-redux-2\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/05\/gallinas-redux-2-300x169.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/05\/gallinas-redux-2-768x432.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/05\/gallinas-redux-2-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/05\/gallinas-redux-2.jpg 1363w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><strong>A Oliva las gallinas le dan unos sabrosos huevos la mitad del a\u00f1o, \u00absin comparaci\u00f3n\u00bb con los de la tienda. Y, tambi\u00e9n, compa\u00f1\u00eda. Le gusta tanto verlas como escucharlas alrededor de la casa. Tampoco tiene precio, afirma, despertarse al amanecer con el canto del gallo como si estuviera en plena aldea. En su d\u00eda lleg\u00f3 a criar conejos, pero lo dej\u00f3. Demasiado l\u00edo. Con las gallinas y con Linda tiene m\u00e1s que suficiente. Tras los ataques del zorro en abril y mayo, est\u00e1 preocupada por la supervivencia del grupo. Espera que alguna gallina se ponga clueca para ampliar la familia r\u00e1pidamente y muestra incluso inquietud por la diversidad gen\u00e9tica del grupo, que controla con esmero. Cuando se da la situaci\u00f3n id\u00f3nea, deja unas cajas de cart\u00f3n con paja, e incluso huevos, y ellas, agradecidas, se ponen a incubar durante tres semanas.<br \/>\n<\/strong><br \/>\n<strong>Si todo se da bien, la alegre imagen de un gallo, varias gallinas y unos polluelos correteando en plena avenida del Llano volver\u00e1 enseguida a su tradicional rutina. Tan acu\u00f1ada est\u00e1 la estampa que ha quedado inmortalizada incluso en Google Maps. Desciende el internauta con el \u2018se\u00f1or\u00edn\u2019 hasta el prao colindante de la casa de Oliva y ah\u00ed est\u00e1n sus gallinas campando a sus anchas en plena ciudad. Qui-qui-ri-qu\u00ed.<\/strong><\/p>\n<p>(Publicado en EL COMERCIO el viernes 1 de junio de 2018)<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las visitas del raposo en los dos \u00faltimos meses han mermado el gallinero de Oliva, que ha sufrido ya seis bajas. La \u00faltima, hace quince d\u00edas. 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