{"id":10623,"date":"2018-07-23T00:41:49","date_gmt":"2018-07-22T22:41:49","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=10623"},"modified":"2018-07-23T00:41:49","modified_gmt":"2018-07-22T22:41:49","slug":"divorcio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2018\/07\/23\/divorcio\/","title":{"rendered":"\u00bfDivorcio?"},"content":{"rendered":"<p><strong>El cil\u00farnigo baja hasta San Lorenzo en el d\u00eda perfecto para darse un ba\u00f1o. Orbaya como en los viejos tiempos y la playa, bien lo sabe, estar\u00e1 desierta de toallas, sin Nordeste y con una mar a veinte grados donde solo chapotear\u00e1n los alumnos de las mil y una escuelas de surf. El d\u00eda perfecto, seg\u00fan su manual de esquivar marabuntas y disfrutar de aguas pl\u00e1cidas, presenta sin embargo un elemento adverso que no podr\u00e1 sortear: la desconfianza. \u00bfHabr\u00e1 mancha? \u00bfSer\u00e1 marr\u00f3n? \u00bfSer\u00e1 blanca? \u00bfSer\u00e1 sincera la bandera amarilla? Las cosas se han puesto demasiado feas este verano como para meterse al agua sin tomar en consideraci\u00f3n el rosario de mareas negras, picores, conjuntivitis, v\u00f3mitos y otras impuezas.<br \/>\n<\/strong><br \/>\n<strong>De modo que, pese a ir con el ba\u00f1ador puesto, el cil\u00farnigo acude en realidad a San Lorenzo a verse de nuevo cara a cara con su playa, otearla, mirarla a los ojos y decirle: \u00abAs\u00ed no\u00bb. Con la retina puesta en las cristalinas aguas del Egeo, donde ha disfrutado como un enano durante casi tres semanas, el reto que plantea la bah\u00eda gijonesa no resiste el an\u00e1lisis, por mucho que pol\u00edticos y mupis quieran mirar hacia otro lado. \u00abLa calidad del agua es excelente&#8230; La calidad del aire es excelente&#8230;\u00bb, afirmaciones hip\u00f3critas ante solo las que solo cabe gritar: \u00ab\u00a1Mierda!\u00bb.<br \/>\n<\/strong><br \/>\n<strong>Mientras no haya una depuradora funcionando como debe, el cil\u00farnigo toma la dolorosa decisi\u00f3n de no volver a meter un pie en el agua de la bah\u00eda de Gij\u00f3n. As\u00ed de simple. Y de duro. Nuestro mayor patrimonio, nuestro gran escaparate tur\u00edstico est\u00e1 infectado, lleva as\u00ed mucho tiempo y no cabe otra medida que pactar con \u00e9l un divorcio temporal que las dos partes conf\u00edan sea breve. Desde luego, no cabe pensar en volver a utilizar nuestra playa este verano por muchas tragaderas que se tengan.<br \/>\n<\/strong><br \/>\n<strong>Ser\u00e1 un verano, sin duda, de piscinas y, monte arriba, fuera ya de las lindes de Gij\u00f3n, de sabrosos r\u00edos trucheros. Se trata de una separaci\u00f3n dolorosa que recuerda una estampa de principios de verano, en pleno paseo del Muro. Dos personas, un hombre y una mujer, unidas por sus espaldas, apoyadas, acomodadas en el pelda\u00f1o que preside la rotonda anterior a la \u2018Lloca\u2019. Dos posturas enfrentadas que bien pod\u00edan inducir a pensar: \u00bfDivorcio? Evidentemente, no. M\u00e1s bien, apoyo mutuo y esta \u2018triple ce\u2019 de la que tanto hablaba el padre del cil\u00farnigo: cari\u00f1o, complicidad, compa\u00f1\u00eda. Disculpen, se\u00f1ores fotografiados, la intromisi\u00f3n. Pero su postura, su oposici\u00f3n c\u00f3mplice, bien ilustra los sentimientos encontrados que suscita estos d\u00edas San Lorenzo a muchos gijoneses. Es la playa de sus ojos. Pero temporalmente deben darle la espalda. Contemplarla como siempre, pero no fundirse en sus olas hasta que los fluidos que la contaminan sean solo un lejano recuerdo.<\/strong><\/p>\n<p>(Publicado en EL COMERCIO el viernes 20 de julio de 2018)<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cil\u00farnigo baja hasta San Lorenzo en el d\u00eda perfecto para darse un ba\u00f1o. Orbaya como en los viejos tiempos y la playa, bien lo sabe, estar\u00e1 desierta de toallas, sin Nordeste y con una mar a veinte grados donde solo chapotear\u00e1n los alumnos de las mil y una escuelas de surf. 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