{"id":10710,"date":"2018-11-09T17:30:59","date_gmt":"2018-11-09T16:30:59","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=10710"},"modified":"2018-11-09T17:30:59","modified_gmt":"2018-11-09T16:30:59","slug":"el-ejercito-rojo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2018\/11\/09\/el-ejercito-rojo\/","title":{"rendered":"El ej\u00e9rcito rojo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Hace cosa de tres semanas, en una acci\u00f3n premonitoria, el cil\u00farnigo se desplaz\u00f3 hasta las afueras de Grado para realizar una inversi\u00f3n de futuro. Por 35 euros, adquiri\u00f3 en Asturhumus un ej\u00e9rcito de mil lombrices rojas californianas y someti\u00f3 a un tercer grado al bueno de Laureano con el decidido prop\u00f3sito de forjar una empresa exitosa. El acto fundacional, a la ma\u00f1ana siguiente, result\u00f3 un tanto prosaico. El flamante empresario levant\u00f3 la tapa de la compostadora de su prao (un simple cubo de pl\u00e1stico con agujeros) y ah\u00ed donde tradicionalmente arroja todo tipo de desperdicios vegetales para fabricar tierra virgen lanz\u00f3 sin miramientos su millar de gusanos en una combinaci\u00f3n de adultos, infantes y huevos. La satisfacci\u00f3n fue honda y, sinti\u00e9ndose ya un magnate, empez\u00f3 a dar cuenta aqu\u00ed y all\u00e1 de su nueva condici\u00f3n de emprendedor, con la duda de si ser\u00eda conveniente dar un salto en la escala social y, por qu\u00e9 no, cambiar de amigos. No todo el mundo puede decir que tenga un millar de empleados a su cargo y adem\u00e1s en unas condiciones tan ventajosas. Sin sueldo, sin asegurar y currando noche y d\u00eda. La plantilla solo pide despojos y autom\u00e1ticamente los convierte en humus, un fertilizante de primera calidad id\u00f3neo para flores, plantas, huertos y \u00e1rboles.<br \/>\n<\/strong><br \/>\n<strong>\u00bfPor qu\u00e9 esta lombriz? Las explicaciones de Laureano resultaron concluyentes. La eisenia fetida, as\u00ed se llama la chiquilla, tiene cinco corazones y seis pares de ri\u00f1ones (por dif\u00edcil que resulte de creer) y esto se traduce en una alt\u00edsima capacidad de reciclaje al comer su peso, digamos un gramo, cada d\u00eda. Es hermafrodita incompleta. Esto quiere decir que es macho y hembra a la vez, pero para poner huevos requiere un encontronazo con otra, lo cual al empresario, cuando se suba al estrado para arengar a la tropa, le obligar\u00e1 necesariamente a decir aquello tan manido de \u00abcompa\u00f1eros y compa\u00f1eras&#8230;\u00bb. Y, aqu\u00ed viene lo mejor, duplica su poblaci\u00f3n cada tres meses en condiciones \u00f3ptimas. \u00bfCu\u00e1les son \u00e9stas? Pues las chiquillas no quieren ni mucho calor ni mucho fr\u00edo, necesitan mucha humedad sin producir encharcamientos (o sea, hay que regarlas) y son mucho m\u00e1s amigas del alimento podre que de la peladura reci\u00e9n cortada. Lo comen m\u00e1s f\u00e1cil y evitan el proceso de fermentaci\u00f3n en el cual recelan de calores excesivos y gases. M\u00edralas a ellas&#8230; Concedamos que no son demasiados condicionantes para convertir la basura de casa en oro sin mayor inversi\u00f3n que la del primer d\u00eda.<br \/>\n<\/strong><br \/>\n<strong><a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/11\/lombriz-re.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-large wp-image-10711\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/11\/lombriz-re-576x1024.jpg\" alt=\"lombriz-re\" width=\"576\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/11\/lombriz-re-576x1024.jpg 576w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/11\/lombriz-re-169x300.jpg 169w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/11\/lombriz-re.jpg 581w\" sizes=\"(max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><\/a>En la lista de depredadores no figuran las babosas ni otras lombrices, con las que conviven. S\u00ed salamandras, topos, ratones, sapos o paxarinos, como el mirlo, contra los que habr\u00e1 que velar. Esta semana, sin embargo, ha surgido un adversario nuevo, mucho peor que los anteriores, con un formato muy parecido al inspector de Hacienda. Nuestros amados gobernantes locales han lanzado una amenaza, en formato de ordenanza, contra todo aquel que no recicle bajo pena de 900 euros de multa. El cil\u00farnigo, siempre mirado con la naturaleza, se hace muchas preguntas. Una, c\u00f3mo lo controlar\u00e1n. Otra, c\u00f3mo demostrar\u00e1 por qu\u00e9 solo tira al cubo marr\u00f3n mondas de naranjas y limones, que podr\u00edan alterar el PH de su f\u00e1brica de humus de lombriz. \u00bfY el resto? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n sus pellejos? (inquirir\u00e1 un juez kafkiano). Cuando llegue el caso, solo ve una soluci\u00f3n para la cual ha comenzado a ensayar. Untar\u00e1 el ukelele de cucho, todo un manjar para su ej\u00e9rcito rojo, y cual flautista de Hamel\u00edn lo guiar\u00e1 con una bella balada hasta la plaza Mayor, donde sus obedientes lombrices rojas cantar\u00e1n la verdad a nuestros avaros regidores. Ensayamos gregoriano: \u00abEl detrito es nuestro alimentooo&#8230;. Aaaam\u00e9n\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>(Publicado en EL COMERCIO el 9 de noviembre de 2018)<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace cosa de tres semanas, en una acci\u00f3n premonitoria, el cil\u00farnigo se desplaz\u00f3 hasta las afueras de Grado para realizar una inversi\u00f3n de futuro. 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