{"id":10766,"date":"2018-12-14T09:28:35","date_gmt":"2018-12-14T08:28:35","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=10766"},"modified":"2018-12-14T09:28:35","modified_gmt":"2018-12-14T08:28:35","slug":"san-petersburgo-poderio-ruso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2018\/12\/14\/san-petersburgo-poderio-ruso\/","title":{"rendered":"San Petersburgo, poder\u00edo ruso"},"content":{"rendered":"<p>Viaje b\u00e1ltico y 4<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-89.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-10772\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-89.jpg\" alt=\"5-san-petersburgo-89\" width=\"909\" height=\"511\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-89.jpg 909w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-89-300x169.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-89-768x432.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 909px) 100vw, 909px\" \/><\/a>La grandeza de San Petersburgo ser\u00eda completa sin coches. Pero eso de la peatonalizaci\u00f3n no ha llegado a\u00fan a Nueva York ni tampoco a la elegante, noble y palaciega excapital rusa. En su avenida principal, eje de todo, Nevsky, hay ocho carriles, cuatro en cada sentido, infestados a todas horas de coches escupiendo ruido y contaminaci\u00f3n, una mancha negra\u00a0perpetua en el expediente de esta gran ciudad donde la\u00a0emperatriz\u00a0Isabel lleg\u00f3 a construir 400 palacios. Qu\u00e9 pena de tr\u00e1fico, como en El Cairo, llen\u00e1ndolo todo de tubos de escape malolientes. Si Gij\u00f3n pide a gritos un alcalde con personalidad que peatonalice todo desde Los Campos hasta El Carmen; San Petersburgo no digamos. Este crimen sin castigo impide ponerle un diez a la\u00a0urbe fundada por Pedro I El Grande, aquel gigante de dos metros que busc\u00f3 una salida al mar para Rusia justo donde los suecos ten\u00edan un peque\u00f1o asentamiento\u00a0en una \u00ednsula del caudaloso r\u00edo Neva, pr\u00f3ximo a su desembocadura. Lo conquist\u00f3, construy\u00f3 la primera flota rusa y levant\u00f3 una\u00a0metr\u00f3poli al estilo europeo que convirti\u00f3 r\u00e1pidamente en capital, pues Mosc\u00fa no era plato de su gusto.<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-66.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-10773\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-66.jpg\" alt=\"5-san-petersburgo-66\" width=\"867\" height=\"488\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-66.jpg 867w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-66-300x169.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-66-768x432.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 867px) 100vw, 867px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Llegas en bus a San Petersburgo. Sin rublos. Preguntas al primer taxi por tu hotel. Pide 20 euros. Le dices que ni de co\u00f1a. \u00bf15? Tampoco. \u00bfCu\u00e1nto? Pagas 10. Y pagas de m\u00e1s. El hotel boutique 1852 carece de ascensor; es un viejo edificio rehabilitado con gusto, presidido por una amplia escalera de piedra,\u00a0est\u00e1 a diez minutos de la avenida Nevsky y apenas zampa 65 euros la noche, desayuno sabroso incluido. Buen lugar para las cuatro pr\u00f3ximas noches. Es martes, 20 de noviembre. Hay -1 grado y no nieva. Otros a\u00f1os, a estas alturas, est\u00e1 normalmente cubierto por una capa de nieve y el Neva est\u00e1 ya helado.\u00a0Horadan los cl\u00e1sicos c\u00edrculos y los &#8216;morsas&#8217;, as\u00ed los llaman, se ba\u00f1an en plena invernada. Tres inmersiones y pa casa (o pal cementerio). La sensaci\u00f3n es fr\u00eda en la calle, conviene tapar las orejas. Pero tampoco es un fr\u00edo polar. No es Siberia, vamos. Pero hay m\u00e1s escalas, al parecer la cosa llega tranquilamente a -15. De forma que afortunado quien pasar\u00e1 cuatro d\u00edas con apenas unas gotas de aguanieve que permiten patearlo todo a gusto, aunque falte la &#8216;postal&#8217; blanca de despedida, que tambi\u00e9n ser\u00eda de agradecer.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-34.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-10775\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-34.jpg\" alt=\"5-san-petersburgo-34\" width=\"488\" height=\"867\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-34.jpg 488w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-34-169x300.jpg 169w\" sizes=\"(max-width: 488px) 100vw, 488px\" \/><\/a>Todos los museos cierran a las seis de la tarde y el primer d\u00eda, al llegar pasadas las dos, hay tiempo solo\u00a0para una incursi\u00f3n. Por proximidad, eliges la iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada,\u00a0edificada en el lugar donde\u00a0fue asesinado de un bombazo el zar Alejandro II en 1881. \u00c9l, que aboli\u00f3 la servidumbre, no anduvo listo para dar tierras al pueblo y \u00e9ste, hambriento, se revolvi\u00f3. Alejandro III\u00a0 le dedic\u00f3 el templo y, en vez de avanzar en las reformas, recul\u00f3. La coronan los cl\u00e1sicos cucuruchos bizantinos, una intencionada vuelta al pasado, y su interior resulta impactante. Cerca est\u00e1 un restaurante de corte moderno recomendado por la Lonely: Gras. Y la apuesta resulta interesante. Dise\u00f1o discreto, cocina ingeniosa y buen trato. <\/strong><\/p>\n<p><strong>La segunda jornada dar\u00eda para escribir un libro. Un minuto ante cada obra de arte del Hermitage sumar\u00eda ocho a\u00f1os. El primigenio palacio real de invierno levantado frente aquella fortaleza que conquist\u00f3 Pedro El Grande, al otro lado del Neva, se uni\u00f3 con los a\u00f1os a otros cuatro edificios donde los zares fueron acumulando sus colecciones de arte. Ver el Hermitage solo ser\u00eda irresponsable, lento y poco nutritivo. Contratas una gu\u00eda en espa\u00f1ol la v\u00edspera en una p\u00e1gina web y ser\u00e1 el sablazo mejor rentabilizado del viaje, pues las tres horas con una chica llamada Nadia, sin m\u00e1s viajeros que los dos cil\u00farnigos, son una clase de hist<a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-52.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-10774\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-52-300x169.jpg\" alt=\"5-san-petersburgo-52\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-52-300x169.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-52-768x432.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-52.jpg 867w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>oria que se alimenta, a cada minuto, de un sinf\u00edn de datos de sumo inter\u00e9s. De un lado, el arte, todo forastero, europeo, no ruso, seleccionado a conciencia (dos Leonardos, Rafael&#8230;). De otro, el palacio, majestuoso, con sus ventanales asom\u00e1ndose al poderoso Neva. En tercer lugar, los zares, con sus intrigas, quehaceres y an\u00e9cdotas. Y, por \u00faltimo, chascarrillos como el ej\u00e9rcito de gatos que viven en el s\u00f3tano para tener a raya a los roedores, cada cual con placa <a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-49.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-10776\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-49.jpg\" alt=\"5-san-petersburgo-49\" width=\"488\" height=\"867\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-49.jpg 488w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-49-169x300.jpg 169w\" sizes=\"(max-width: 488px) 100vw, 488px\" \/><\/a>identificativa e historial. Se va Nadia, dejando aturdidos a sus oyentes, que hacen un par\u00e9ntesis a las tres horas con un sabros\u00edsimo vetegal y una ensalada en la cafeter\u00eda, cogiendo fuerzas para la segunda entrega: la entrada separada al tesoro real con gu\u00eda espec\u00edfica y una colecci\u00f3n infinita de joyas. En total, cinco horas en este palacio que mand\u00f3 construir la emperatriz Isabel I en 1754 y fue hogar imperial hasta 1917, cuando los \u00faltimos Romanov fueron apresados, trasladados y finalmente asesinados. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Ser\u00eda\u00a0insano ver m\u00e1s museos el d\u00eda del Hermitage. Toca patear un poco, admirando la monumentalidad de cada calle, pues en San Petersburgo el Palacio Revillagigedo ser\u00eda la caseta del perro, por ilustrar de alguna manera el asunto. El Gagol, un restaurante presovi\u00e9tico, supone un acierto total. Desde la calle uno siente hasta miedo. Cortinonas, muebles viejos, espejones, mesas vestidas a la antigua usanza&#8230; Solo falta el capo de &#8216;Promesas del Este&#8217; sentado en un rinc\u00f3n. Pero la gu\u00eda lo pone por las nubles. Y pa&#8217;dentro. El Gagol se divide en habitaciones. Apetece llevar zapatillas, pues sientes que est\u00e1s en una vieja casa. Sin embargo, pronto comprobar\u00e1s que la cocina es refinada. Una cosa no quita la otra. San Petersburgo tiene muchas influencias gastron\u00f3micas (germana, francesa&#8230;). As\u00ed, una simp\u00e1tica camarera rebate el pez pedido por <a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-60.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-10777\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-60-169x300.jpg\" alt=\"5-san-petersburgo-60\" width=\"169\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-60-169x300.jpg 169w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-60.jpg 488w\" sizes=\"(max-width: 169px) 100vw, 169px\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-86.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-10778\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-86-169x300.jpg\" alt=\"5-san-petersburgo-86\" width=\"169\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-86-169x300.jpg 169w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-86.jpg 488w\" sizes=\"(max-width: 169px) 100vw, 169px\" \/><\/a>la esposa casi al azar y sugiere otro: una mezcla de dos pescados envueltos dentro de una gran &#8216;croqueta&#8217; con una rica salsa de complemento; mientras aplaude la crema de coliflor (&#8220;umm, mi favorita&#8221;, dice) y el pollo al Kiev del home. Est\u00e1 todo rico y el postre, una tarta de manzana con helado, espectacular. <\/strong><\/p>\n<p><strong>El d\u00eda tres sale tambi\u00e9n redondo. Primero, metro, curioso\u00a0y profundo, para acercarte al otro lado del Neva, a un gran islote poco visitado por el turismo donde destaca el Museo de Arte Contempor\u00e1neo &#8216;Erarta&#8217;. En cinco plantas, uno va subiendo poco a poco hasta el &#8216;Valhalla&#8217; de los horrores. Los cuadros van a m\u00e1s. De forma progresiva, seg\u00fan asciendes, cada vez se retrata de forma m\u00e1s descarnada el horror, la angustia, la opresi\u00f3n del r\u00e9gimen sovi\u00e9tico hasta llegar a esa \u00faltima planta donde las met\u00e1foras llegan al culmen en una larga mesa preparada para el almuerzo donde los cubiertos son una hoz y un martillo. \u00bfSe expondr\u00eda esto en \u00e9poca de Stalin? Seguro que no. A unos metros del museo, hay un animado restaurante con &#8216;men\u00fa ejecutivo&#8217; habitado solo por rusos. Dif\u00edcil entenderse, pero al final tomas una sopa y un pur\u00e9 de patata con ri\u00f1ones por 4,90. La catedral de San Isaac, siguiente parada, es imponente, visita obligada, con espectaculares frescos y m\u00e1rmoles en su interior,\u00a0y una\u00a0subida adicional a\u00a0la c\u00fapula para dominar la ciudad.\u00a0El Severyanin ser\u00e1 asimismo otro restaurante anclado en el pasado, \u00e9ste con un amplio sal\u00f3n y tan buena carta como el Gagol. Dif\u00edcil elegir entre ambos.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-10.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-10779\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-10-300x169.jpg\" alt=\"5-san-petersburgo-10\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-10-300x169.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-10-768x432.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-10.jpg 867w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>El d\u00eda cuatro toca ir al Teatro Mariinsky, uno de los grandes. Hay ballet. El cil\u00farnigo no es ducho en estas artes, pero a la parte contratante le encanta el asunto.\u00a0La cita tendr\u00e1 mucha miga, pues el espect\u00e1culo estar\u00e1 en el escenario, con mucho disfraz y mucha pantomima y la verdad sin grandes cabriolas, y tambi\u00e9n en las bancadas, donde rusos y rusas escenifican su\u00a0estatus con vestidos de espalda descubierta y emperifolles varios (ellas) y b\u00e1sicamente traje y corbata (ellos). Las rusas est\u00e1n de buen ver y tienen una cara de rusa inconfundible; ellos son m\u00e1s variados y hay un tercer colectivo integrado por turistas. Antes de empezar y en los dos intermedios se estila ir a los bares de la primera y la segunda planta a tomar una copa de champ\u00e1n y una tapa de caviar rojo. El cil\u00farnigo amaga con estirarse, pero la copa cuesta 25 euros y casi prefiere un blanco franchute, que vale un tercio. Hay frenes\u00ed en los pasillos, escotes, sonrisas, taconadas y, evidentemente, ex\u00f3ticas conversaciones en ruso, como procede en San Petersburgo. Y el cil\u00farnigo, con sus vinos blancos, uno antes y otro durante, y tapina de caviar para que no se diga, y una copa con unas arom\u00e1ticas fresas para rematar la faena rodeado de rusos y rusas, con gesto de naturalidad y, evidentemente, sin traje. Pero curios\u00edn. De todo el barullu de bailarines del escenario, disfruta especialmente con un lote de cosacos barbudos que lo atraviesan a la carrera como podr\u00eda haber hecho cualquier hijo de vecino, sin necesidad de tomar una sola clase de ballet. Salen dos veces. Y le apetece ponerse en pie y gritar \u00a1\u00a1\u00a1bravo!!! para dejar la impronta asturchale en pleno Mariinsky. Pero la esposa lo asesinar\u00eda a rengl\u00f3n seguido y contiene sus ansias. El d\u00eda arranc\u00f3 por la ma\u00f1ana en la fortaleza de San Pedro y San Pablo, frente al Hermitage, ah\u00ed donde empez\u00f3 todo. En la iglesia est\u00e1n enterrados todos los Romanov. Tumbas sim\u00e9tricas de m\u00e1rmol. Curioso. Hay tambi\u00e9n una c\u00e1rcel, donde estuvieron presos Dostoyevski y el hermano de Lenin, cuya muerte radicalizar\u00eda al gran protagonista de la revoluci\u00f3n de 1917.<\/strong><\/p>\n<p><strong>A\u00fan queda la ma\u00f1ana del quinto d\u00eda. Se apurar\u00e1 al m\u00e1ximo ese s\u00e1bado. Paseo temprano, con pocos coches, por la plaza de Pushkin, el Campo de Marte y las veredas del r\u00edo Moyki hasta llegar al palacio Yusukov, donde mataron, con grandes dificultades, a Rasput\u00edn, pues no ni el cianuro ni los primeros disparos acabaron con \u00e9l. Era duru. Como si fuese de la Cuenca. En el palacio hay un precios\u00edsimo teatro particular de Yusukov, que lleg\u00f3 a ser el hombre m\u00e1s rico de Rusia. Y, para re\u00edr hasta doblarse, una audiogu\u00eda en espa\u00f1ol, en realidad en cubano, donde uno escucha decir (imaginal el tono) que &#8220;este edificio roc\u00f3co (acentuado en la segunda) fue construido por Pierre (pronunciando las erres)&#8230; y el corredol&#8230;.&#8221;. As\u00ed de principio a fin. Casi se pasa mejor con la audiogu\u00eda que con lo visto. Queda a\u00fan tiempo para admirar el Museo Fabergu\u00e9, de los joyeros huevos kinder en versi\u00f3n palaciega. \u00a1Espectacular! Una colecci\u00f3n de &#8216;huevos&#8217; y de joyas de quitar el hipo. Y una cafeter\u00eda de dise\u00f1o &#8216;Agata Ruiz de la Prada&#8217; y comida rica y barata ideal para rematar San Petersburgo. <\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-68.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-10780\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-68.jpg\" alt=\"5-san-petersburgo-68\" width=\"488\" height=\"867\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-68.jpg 488w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2018\/12\/5-San-Petersburgo-68-169x300.jpg 169w\" sizes=\"(max-width: 488px) 100vw, 488px\" \/><\/a>En el taxi al aeropuerto echas en falta dos visitas. Una simb\u00f3lica, a la casa de Dostoyevski, donde vivi\u00f3 los tres \u00faltimos a\u00f1os de su vida. Y otra que iba en los planes: al palacio Peterhof, ese de las precios\u00edsimas fuentes que sale en muchos documentales. Lo ideal era ir de San Petersburgo hasta all\u00ed en barco por el Neva (salen cerca del Hermitage). Pero en noviembre se suspende el servicio y quiz\u00e1 tambi\u00e9n\u00a0 apaguen las fuentes. Habr\u00eda por tanto que recorrer unos 30 kil\u00f3metros primero en metro y luego en bus. Y la muyer nun quier.\u00a0Dice que estar\u00eda deslucido. El home se resigna y acepta el veredicto, majo \u00e9l, para centrarse en otros mil y un atractivos. <\/strong><\/p>\n<p><strong>El taxista se\u00f1ala, satisfecho, a la izquierda a una colosal estatua de Lenin. Lo pronuncia: &#8220;Lennn&#8221;. Y sonr\u00ede. Miras entonces el salpicadero y ah\u00ed tiene a Lenin\u00a0 presente en un peque\u00f1o im\u00e1n. Ay que se joder. Tiene una cara de ruso de la KGB que no se aguanta. P\u00e1lido, lleno de arrugas y con la cara chupada. Sonr\u00ede y pone a sus viajeros espa\u00f1oles una canci\u00f3n de Enrique Iglesias a modo de gui\u00f1o. Tras la Perestroika, esta gran ciudad de 5,3 millones de habitantes vot\u00f3 si segu\u00eda llam\u00e1ndose Leningrado o volv\u00eda al primigenio San Petersburgo. Gan\u00f3 el segundo por el 54% frente al 46%, que apost\u00f3 por el nombre del l\u00edder de la revoluci\u00f3n. Curioso. Un barrio de San Petersburgo se sigue llamando Petrogrado (su tercer nombre) y la provincia mantiene el de Leningrado. Fantasmas del pasado. Y del presente, pues el presidente Vladimir Putin tal parece cada vez m\u00e1s\u00a0el nuevo zar\u00a0de este gran pa\u00eds y su rostro inunda todo el merchandising: tazas, llaveros, camisetas, hasta matrioskas. Unas veces, con mirada acero azul. Otras, incluso, a pecho descubierto. El cil\u00farnigo piensa entonces en el submarino que se encontr\u00f3 atracado en el Neva y concluye que el imperio ruso\u00a0acaso no haya\u00a0dicho su \u00faltima palabra. La grandeza de San Petersburgo quiere dejar claro al mundo que Rusia es mucha Rusia.\u00a0<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Viaje b\u00e1ltico y 4 La grandeza de San Petersburgo ser\u00eda completa sin coches. Pero eso de la peatonalizaci\u00f3n no ha llegado a\u00fan a Nueva York ni tampoco a la elegante, noble y palaciega excapital rusa. En su avenida principal, eje de todo, Nevsky, hay ocho carriles, cuatro en cada sentido, infestados a todas horas de [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[16],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10766"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10766"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10766\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10788,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10766\/revisions\/10788"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10766"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10766"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10766"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}