{"id":10944,"date":"2019-10-07T18:53:46","date_gmt":"2019-10-07T16:53:46","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=10944"},"modified":"2019-11-14T10:19:24","modified_gmt":"2019-11-14T09:19:24","slug":"cilurnigutatis-boulevard-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2019\/10\/07\/cilurnigutatis-boulevard-3\/","title":{"rendered":"Cilurnigutatis Boulevard 3 (Aguar\u00f3n)"},"content":{"rendered":"<p><strong>3.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Mientras Alfredo pinchaba la banda sonora de &#8216;Pulp Fiction&#8217;, todo un detalle, Quentin hab\u00eda apoyado ahora su espalda en la barra y desplegaba sus brazos a izquierda y derecha dando una maravillosa teatralidad al conjunto de su cuerpo. A veces cog\u00eda sus Ray-Ban con una mano y las estiraba hacia la escalera que sub\u00eda al altillo, otras avanzaba con ellas hacia la otra escalera, la de los ba\u00f1os y la habitaci\u00f3n del futbol\u00edn; y en ocasiones remachaba su historia con un &#8216;efecto especial&#8217; de barrido que le llevaba a deslizarlas a c\u00e1mara lenta hacia la puerta. Si hubiese una c\u00e1mara grabando, habr\u00eda enloquecido yendo de la mano izquierda a la gesticulante boca de Tarantino y de \u00e9sta a las reacciones que su historia iba produciendo en Marilyn, que se llevaba un ramillete de dedos a la boca mientras Audrey dibujaba el impacto en sus ojos y sus cejas. La parroquia del Escocia bull\u00eda por sus tres habit\u00e1culos y su animada zona exterior dejando a su libre albedr\u00edo tanto a ese singular tr\u00edo como a los afamados raperos que tertuliaban al calor de unos petas en el fumadero de arriba o los hist\u00f3ricos sportinguistas que se acaloraban en torno al futbol\u00edn; Ferrero, Joaqu\u00edn y Cundi; con un invitado especial llamado Sergio Ramos que, tras colgar las botas a los 36 a\u00f1os, hab\u00eda abierto una cadena de discotecas por toda Espa\u00f1a, tres de ellas en Gij\u00f3n, llamadas &#8216;Abanico Estelar I, II y III&#8217;. Aquel giro le hab\u00eda hecho m\u00e1s multimillonario a\u00fan, lo cual le decidi\u00f3 a vestir trajes de lentejuelas plateadas y botas de tac\u00f3n blancas esmaltadas que permit\u00edan divisarlo a varios kil\u00f3metros de distancia. <\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2019\/10\/molinon-redux.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-10956\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2019\/10\/molinon-redux.jpg\" alt=\"\" width=\"620\" height=\"349\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2019\/10\/molinon-redux.jpg 620w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2019\/10\/molinon-redux-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>En aquella glamurosa noche se relat\u00f3, una vez m\u00e1s, aquella historia que primero aterroriz\u00f3 al mundo, despu\u00e9s Spielberg llev\u00f3 al cine y, finalmente, puso a Gij\u00f3n en el firmamento de la fama. Se jugaba un Sporting-Oviedo en El Molin\u00f3n, con un apretado empate a uno en el marcador, cuando de repente, tras lograr el empate los azules por medio de Ortu\u00f1o, se empez\u00f3 a abrir un boquete en el c\u00edrculo central. En cuesti\u00f3n de segundos del agujero, del que se escup\u00eda tierra hacia afuera, asomaron las fauces en un inmenso roedor emitiendo un aullido desgarrador. Cuando sali\u00f3 al campo al completo los jugadores parec\u00edan a su lado de juguete. Tendr\u00eda m\u00e1s de cinco metros de largo y, para perplejidad de la grada, vest\u00eda una camiseta sportinguista de \u00e9poca, una preciosa el\u00e1stica de gruesas rayas rojas y blancas rematada por unos cordones abiertos a la altura del pecho. El bicho se puso en pie, bram\u00f3 un n\u00edtido &#8220;\u00a1Fern\u00e1ndez vete ya!&#8221; y se lanz\u00f3 como un poseso hacia el palco, donde el m\u00e1ximo accionista del Sporting fumaba un habano oculto por unas gruesas gafas negras. Los espectadores se echaron a los lados y el descomunal roedor, de un certero bocado, puso fin a cuarenta a\u00f1os de reinado en la sombra; mir\u00f3 luego de reojo al f\u00edu, imp\u00e1vido, le lanz\u00f3 un amago, dud\u00f3 y finalmente tambi\u00e9n lo degluti\u00f3, para abandonar el estadio por el tejado, que galop\u00f3 primero en sentido inverso, como la ni\u00f1a del &#8216;Exorcista&#8217;, luego por toda la preciosa malla exterior que lo recubr\u00eda, dise\u00f1o de Joaqu\u00edn Vaquero Turcios, hasta lanzarse al estanque de Isabel la Cat\u00f3lica, una vez derribada su vaya electrificada, recibir apenas un chispazo; y desaparecer bajo las aguas. Con aquella r\u00e1pida acci\u00f3n hab\u00eda puesto fin de un plumazo a toda una dinast\u00eda rojiblanca.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2019\/10\/brown-rat.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-10957\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2019\/10\/brown-rat.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"357\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2019\/10\/brown-rat.jpg 400w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2019\/10\/brown-rat-300x268.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a>Muchas fueron las especulaciones. La m\u00e1s aplaudida achac\u00f3 este fen\u00f3meno de la naturaleza a la paralizaci\u00f3n de la depuradora este que lanz\u00f3 al mar sin tratamiento durante a\u00f1os los detritos de 150.000 gijoneses. Las tuber\u00edas arrojaban este descomunal torrente de mierda unos siete kil\u00f3metros mar adentro. Pero, a decir de los expertos, muchas estaban rotas y esto produc\u00eda filtraciones desde el mism\u00edsimo r\u00edo Piles. Un pasto que fue alimentando al aguar\u00f3n para el cual, luego se supo, trabajaba tambi\u00e9n la nutria de Isabel la Cat\u00f3lica. Esta rata evolucionada, con numeroso personal a su cargo, l\u00edder del SOMA, sindicato que llegar\u00eda a dirigir en Gij\u00f3n, hab\u00eda creado toda una red clientelar de la que se nutri\u00f3 (obs\u00e9rvese la oportunidad del verbo, no vaya a caer en saco roto, anot\u00f3 Quentin girando sus dedos y riendo) y esto deriv\u00f3 en un crecimiento desmesurado en los submundos de la ciudad. El Sporting, por cierto, hab\u00eda aprovechado la confusi\u00f3n reinante y el revent\u00f3n del VAR, que el aguar\u00f3n hab\u00eda echo mil pedazos con su poderoso rabo cuando inici\u00f3 la ascensi\u00f3n al palco, para anotar el 2-1 en el minuto 95, obra del pillo Bert\u00edn a pase del sudoroso Unai Medina. La prensa internacional abr\u00eda los tabloides al d\u00eda siguiente con el caso gijon\u00e9s a gran tipograf\u00eda. &#8216;Un aguar\u00f3n de cinco metros devora los Fern\u00e1ndez&#8217;. Hasta en Hong Kong se comentaban los hechos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En aquel palco de los luctuosos sucesos estaba tambi\u00e9n, casualidades, Spielberg, que fue testigo mudo de ambas degluticiones. La caza del aguar\u00f3n result\u00f3 ardua. Algunas pe\u00f1as sportinguistas abogaban por el indulto, pero las autoridades se pusieron manos a la obra. Lo primero que hicieron result\u00f3 providencial. La depuradora este, paralizada judicialmente durante a\u00f1os, ech\u00f3 a andar de nuevo y las tuber\u00edas comenzaron a renovarse. Un tratamiento de choque para evitar que proliferaran aguarones XXL. Lo segundo era dar con el monstruoso roedor para calmar a la poblaci\u00f3n, que se divid\u00eda no obstante entre los aterrorizados y los que mostraban una cierta simpat\u00eda por el monstruoso animal dado el giro que hab\u00eda propiciado en el club rojiblanco. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Una unidad de \u00e9lite del Ej\u00e9rcito pein\u00f3 las cloacas de la ciudad con el miedo en el cuerpo. Pero no daban con \u00e9l. Al final, agotados, tir\u00f3 la toalla. Fue entonces cuando un playu apellidado<\/strong><strong>\u00a0Mingotes<\/strong><strong>\u00a0plante\u00f3 una h\u00e1bil celada. Colg\u00f3 una noche un Gamon\u00e9u de cinco kilos del &#8216;Elogio del horizonte&#8217; y a las seis de la ma\u00f1ana un poderoso bramido despert\u00f3 a todos los gijoneses. El aguar\u00f3n estaba atrapado de medio cuerpo atravesando la escult\u00f3rica pieza, que se hab\u00eda cerrado por debajo con unos oportunos dientes de sierra. Expir\u00f3 mirando al mar al grito de &#8220;Puxa Sporting&#8221;. Noble muerte, en pleno cerro Santa Catalina, para un roedor que sinti\u00f3 los colores como nadie; y a la que tambi\u00e9n asisti\u00f3 el propio Steven Spielberg como testigo de excepci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>La pel\u00edcula abund\u00f3 no solo la irrupci\u00f3n del roedor en El Molin\u00f3n, sino en los tejemanejes sindicales de los submundos astures y la podredumbre pol\u00edtica, el tr\u00e1fico de influencias y la corrupci\u00f3n. Algunos la compararon con &#8216;El Padrino&#8217; y clamaron por un &#8216;Aguar\u00f3n II&#8217; y &#8216;Aguar\u00f3n III&#8217;. Pero Spielberg, cauto y setent\u00f3n, prefiri\u00f3 dejar al p\u00fablico mundial con la miel en los labios y tener una vida tranquila en aquel pis\u00edn comprado en El Coto al que acud\u00eda cada vez con m\u00e1s frecuencia. Nada le agradaba m\u00e1s que echar la partida en los sencillos bares de la calle General Su\u00e1rez Vald\u00e9s, palillo incluido, haci\u00e9ndose pasar por un aut\u00e9ntico playu jubileta e incluso ensayar cada vez mejor hablares locales como &#8220;voy decite una cosa&#8221; o &#8220;vas decime t\u00fa a m\u00ed&#8221;, si bien los pronunciaba a\u00fan con un tono pastoso que le delataba.\u00a0<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>3. 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