{"id":12330,"date":"2026-04-23T20:34:58","date_gmt":"2026-04-23T18:34:58","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=12330"},"modified":"2026-04-23T20:34:58","modified_gmt":"2026-04-23T18:34:58","slug":"arroz-bomba-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2026\/04\/23\/arroz-bomba-2\/","title":{"rendered":"Arroz bomba"},"content":{"rendered":"\n<p>Nac\u00ed en la Albufera. Disfrut\u00e9 all\u00ed, en una espiga, de una vida pl\u00e1cida. Una c\u00e1lida ma\u00f1ana de septiembre me fue arrebatada. Avanz\u00f3 ruidosa una m\u00e1quina gigante, me engull\u00f3 y pas\u00e9 veloz por sus tripas hasta ser escupido al remolque de un cami\u00f3n. Luego me descargaron sobre una gran pila de grano, me procesaron y acab\u00e9 metido en un paquete con una singular etiqueta: \u2018Arroz Bomba\u2019. Viaj\u00e9 de Valencia a Getafe y permanec\u00ed una semana en la estanter\u00eda de un veinticuatro horas. As\u00ed lleg\u00f3 la tarde de autos. Un hombre desgarbado entr\u00f3 al negocio, avanz\u00f3 directo hacia la cajera, una joven hermosa, y la apunt\u00f3 con su pistola. Solo dijo dos palabras: \u00abLa pasta\u00bb. Ella mir\u00f3 nerviosa y obedeci\u00f3. Puso sobre el mostrador un pu\u00f1ado de billetes, que \u00e9l guard\u00f3 r\u00e1pido. Luego, oh terror, vino directo hacia m\u00ed. Ley\u00f3 en alto mi nombre, sonri\u00f3 y me guard\u00f3 en una bandolera que cruzaba su torso. Me acompa\u00f1aron un bote de salsa de tomate, un cart\u00f3n de seis huevos y un paquete de salchichas. No pude ver qu\u00e9 hizo la joven, pero el caso es que \u00e9l se gir\u00f3 brusco hacia ella y dispar\u00f3. Sent\u00ed su cuerpo caer desplomado. Sent\u00ed luego unos pasos acelerados, las bisagras oxidadas de la salida y el motor de un coche con un rugiente sonido de tubo de escape. Sent\u00ed, tambi\u00e9n, la muerte de la guapa cajera mientras mi vida iba a toda velocidad hacia un lugar indeterminado. \u00abMira que ir a acabar en el est\u00f3mago de este hijo de la gran puta\u00bb, pens\u00e9.<br>El coche aparc\u00f3 sobre un suelo embarrado. Escuch\u00e9 un guirigay de gallinas y unos ladridos amortiguados. Despu\u00e9s m\u00e1s bisagras, unos fogones y el inconfundible eco de una botella de vino reci\u00e9n descorchada. Cuando me quise dar cuenta, salt\u00e9 al vac\u00edo junto a un pu\u00f1ado de compa\u00f1eros. Ca\u00edmos sobre un lecho aceitoso, donde crepitaban ya dos ajos y un par de salchichas. Fuimos lanzados con violencia unos contra otros impulsados por una paleta de madera y cuando cre\u00edamos que \u00edbamos a vomitar nos cay\u00f3 un chorro de agua caliente encima. Entonces aporrearon la puerta al grito de \u00ab\u00a1Polic\u00eda!\u00bb.<br>El atracador no se inmut\u00f3. Tom\u00f3 su rev\u00f3lver, avanz\u00f3 unos pasos y dispar\u00f3. Seis detonaciones, a trav\u00e9s del aglomerado, que dejaron al instante dos muertos m\u00e1s. As\u00ed de f\u00e1cil. Me hirvi\u00f3 el almid\u00f3n. Hay que parar a este malnacido. Si no, \u00bfcu\u00e1ntas muertes inocentes m\u00e1s provocar\u00e1? Mi vida, a su vez, agonizaba. La de mis colegas, tambi\u00e9n. Habl\u00e9 con ellos. Habl\u00e9 con las salchichas. Habl\u00e9 con los ajos. A los primeros, mis semejantes, les record\u00e9 su nombre de guerra, ese que reza en nuestro envoltorio. A los otros les detall\u00e9 mi plan. Todos aplaudieron. Mejor morir matando que nutrir el est\u00f3mago de un indeseable. Solo ten\u00edamos que concentrarnos al m\u00e1ximo y aguardar el punto de ebullici\u00f3n. As\u00ed fue. Cuando el asesino aproxim\u00f3 su tiznado rostro al cazo provocamos, unidos, la gran explosi\u00f3n. Fue una muerte bomba.\u0007<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nac\u00ed en la Albufera. Disfrut\u00e9 all\u00ed, en una espiga, de una vida pl\u00e1cida. Una c\u00e1lida ma\u00f1ana de septiembre me fue arrebatada. Avanz\u00f3 ruidosa una m\u00e1quina gigante, me engull\u00f3 y pas\u00e9 veloz por sus tripas hasta ser escupido al remolque de un cami\u00f3n. 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