{"id":1330,"date":"2012-10-30T08:02:43","date_gmt":"2012-10-30T07:02:43","guid":{"rendered":"http:\/\/proyectos.elcomercio.es\/blogs\/campoyplayu\/?p=1330"},"modified":"2012-10-30T08:02:43","modified_gmt":"2012-10-30T07:02:43","slug":"el-escocia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2012\/10\/30\/el-escocia\/","title":{"rendered":"El Escocia"},"content":{"rendered":"<p><strong>Cu\u00e1ntas noches en tu puerta. Cu\u00e1ntas partidas de futbol\u00edn. Cu\u00e1ntas subidas y bajadas. Cu\u00e1nta tertulia. Cu\u00e1nta risa derramada. Cu\u00e1ntas cervezas. Cu\u00e1nta vida destilada, Escocia. Durante a\u00f1os y a\u00f1os, los pies no necesitaban \u00f3rdenes concretas en la noche gijonesa. Acabada la cena, o acabado el curro a altas horas, tu cuerpo entero <!--more-->tomaba una sola ruta, una sola direcci\u00f3n, un solo camino. De cualquier sitio al Escocia, a su media cuesta, a sus tres rincones, a su buena m\u00fasica, a su ambiente eterno. Acompa\u00f1ado o solo. Daba igual. Poner los pies en el Escocia, pedir una Mahou y apoyarte en la puerta mirando a trav\u00e9s de la noche a los barcos del puerto deportivo era m\u00e1s que un h\u00e1bito, una religi\u00f3n que apenas se practicaba sola unos instantes. Antes de cinco minutos, ten\u00edas ya compa\u00f1\u00eda. Hab\u00eda llegado un amigo, un conocido, o te pon\u00edas a dar palique a uno de sus inolvidables camareros; primero, Nieves y Geles; despu\u00e9s, Chanca (\u00bfuna Mahou?), Andr\u00e9s,\u00a0las Lorenas, la Mar\u00eda, la Monse&#8230; Una larga lista de grandes gentes con la que platicabas en aquel rinc\u00f3n de la entrada a la izquierda, o con la que te pon\u00edas ciego a golpes para ir calentando la noche as\u00ed de repente por iniciativa del Chancleto.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Cerr\u00f3 el Escocia hace dos a\u00f1os, aunque parezca una eternidad. Cerr\u00f3 antes el Varsovia y poco despu\u00e9s el Caf\u00e9 Caracol de Barqu\u00edn. Tres persianazos que, sumados a la cuarentena personal, conducen mis pasos invariablemente hacia casa cuando acabas la jornada laboral al filo de la medianoche. Tiempo atr\u00e1s, daba igual el d\u00eda de la semana, lunes, martes, jueves ni te cuento, el Escocia era tu destino natural, esa segunda casa que se convert\u00eda en primera demasiados d\u00edas y demasiadas noches. Hace un par de semanas, realizando ese paseo matinal que empieza en el puente del Piles, sigue por el Cerro, baja por la Cuesta del Cholo (espero que no la cierren) y remata la vuelta por la Plaza Mayor divis\u00e9 un cristal roto en las ruinas del Escocia. Me acerqu\u00e9 y mir\u00e9. All\u00ed estaban apilados los recuerdos, recubiertos de una gran capa de polvo, sujetos por una sucesi\u00f3n de puntales, para que no se venga abajo el edificio, dispersos entre la barra del bar, el banco que se sacaba a la calle y alg\u00fan taburete plenamente reconocibles. La vista hiere. Es la imagen de un anciano o de la propia muerte all\u00ed donde siempre hubo vida y alegr\u00eda, donde una generaci\u00f3n, o m\u00e1s bien varias, inici\u00f3 sus noches en un enclave m\u00e1gico a caballo entre la entrada a Cimadevilla, los barcos del puerto deportivo, el bullicio cercano de la plaza del Marqu\u00e9s y el aroma del mar. De repente, un d\u00eda el edificio se resquebraj\u00f3, los due\u00f1os quisieron declarar la ruina total y el pub m\u00e1s gijon\u00e9s de Gij\u00f3n ech\u00f3 el cierre para siempre.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Mirabas adentro hace un par de semanas sin poder evitar que la mente rebobinase cinco, diez, quince o veinte a\u00f1os atr\u00e1s. Chanca echando una cerveza, Cipri hablando sin parar, tejiendo su tela de ara\u00f1a nocturna, Pablo de ac\u00e1 para all\u00e1, Gustavo y Miguel Mor\u00e1n en una esquina, Miguel Mart\u00edn con Fernando y Joaqu\u00edn\u00a0en otra, las Az\u00facar Moreno entrando por la puerta, Javier Pa\u00f1eda destilando simpat\u00eda, el Chispa aprovechando la recogida de vasos por todos los rincones para dar palique al personal, Alfredo con sus m\u00fasicas, el f\u00fabol\u00edn resonando en el piso de arriba, el ba\u00f1o con sus eternas colas, las escaleras gastadas de tanto usarlas, aromas medicinales del reservado de arriba, gacelas thompson por todas partes, bandas enteras de amigos esparramadas aqu\u00ed y all\u00e1, tramos de conversaciones en cada piso, en cada banco, picoteos de risas de ac\u00e1 para all\u00e1 hasta que cerca de las cuatro de la ma\u00f1ana se empezaba a cerrar el chiringuito, primero de la puerta para afuera, aunque fuera el mism\u00edsimo <a href=\"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/2011\/09\/13\/aquella-noche-en-la-que-sabina-no-entro-al-escocia\/\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">Sabina<\/a> o la mism\u00edsima <a href=\"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/2012\/03\/12\/mi-semana-con-marilyn-acabo-con-tarita\/\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">Marilyn Monroe <\/a>quien llamase, luego de la puerta para dentro. Si hab\u00eda carrete, te ibas al (viejo) Varsovia, donde quiz\u00e1 ver\u00edas amanecer a trav\u00e9s de los ventanales. De la ch\u00e1chara tranquila del Escocia mirando al Muelle pasabas al desfase del Varsovia mirando a San Lorenzo. De un mar gijon\u00e9s al otro en cinco minutos&#8230; Pero eso&#8230;. Es agua pasada.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Miras adentro del Escocia sin poder evitar, como si a\u00fan estuviera all\u00ed congelada aquella imagen, aquel d\u00eda que entr\u00f3 una gacela thompson con sus amigas y decidiste pasar a la acci\u00f3n de una vez por todas. All\u00ed cayeron cacharros, cervezas y golpes, para continuar despu\u00e9s en La Sal y, m\u00e1s tarde, bailando salsa en Fomento. No bail\u00e9 tan bien en mi vida, Escocia. T\u00fa me inspiraste, tambi\u00e9n, aquel d\u00eda que me llevar\u00eda dos a\u00f1os despu\u00e9s\u00a0al altar municipal. Pero luego, ya talludo, cerraste la puerta de repente para dejarnos a todos con el gesto g\u00e9lido propio de cuando lees una esquela conocida. Miras adentro del Escocia, del viejo Escocia, como quien bucease por los pasillos de un barco naufragado. Sin el Escocia, sin el Caracol, sin el viejo Varsovia\u00a0mi vida se ha vuelto diurna, la noche es ya demasiado extra\u00f1a. Ahora que van a rehabilitar el edificio, seg\u00fan public\u00f3 Marcos Moro en <a href=\"http:\/\/www.elcomercio.es\/v\/20121022\/gijon\/edificio-escocia-sale-ruina-20121022.html\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">EL COMERCIO<\/a>,\u00a0quedar\u00e1 un local de veinte metros cuadrados disponible, el de la entrada, sin futbol\u00edn ni fumadero. \u00bfAbrir\u00e1 un microEscocia? Quiz\u00e1 s\u00ed, quiz\u00e1 no. Aunque ya nada ser\u00eda igual. \u00a1Salud, viejo Escocia! Guardemos tus recuerdos como oro en pa\u00f1o.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2011\/09\/B8-5041745392.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-3286\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2011\/09\/B8-5041745392.jpg\" alt=\"\" width=\"180\" height=\"120\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p><strong><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p><strong><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p><strong><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p><strong><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p><strong><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p><strong><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p><strong><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p><strong><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cu\u00e1ntas noches en tu puerta. 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