{"id":1684,"date":"2011-11-22T10:12:08","date_gmt":"2011-11-22T09:12:08","guid":{"rendered":"http:\/\/proyectos.elcomercio.es\/blogs\/campoyplayu\/?p=1684"},"modified":"2011-11-22T10:12:08","modified_gmt":"2011-11-22T09:12:08","slug":"las-white-mountains","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2011\/11\/22\/las-white-mountains\/","title":{"rendered":"Las White Mountains"},"content":{"rendered":"<p>(Quince d\u00edas en Nueva Inglaterra-USA) (5)<\/p>\n<p><strong>White Mountain National Forest. As\u00ed se llama en el estado de\u00a0New Hampsire\u00a0lo que aqu\u00ed conocemos por parque nacional. Lo corona el monte Washington, el m\u00e1s alto de toda Nueva Inglaterra con apenas 2.000 metros, y tiene se\u00f1alizadas un mont\u00f3n de rutas. Sus pueblos est\u00e1n llenos de viajeros en verano, en el tr\u00e1nsito de los \u00e1rboles a la ca\u00edda de la hoja (un espect\u00e1culo de colores que fascina a los americanos) y en la temporada de esqu\u00ed. Al llegar con <!--more-->los \u00e1rboles casi pelados pero sin nieve suficiente para esquiar, reina la calma e incluso algunos hoteles est\u00e1n cerrados. El plan es hacer cuatro d\u00edas de monte, dormir cuatro noches en el mismo sitio y descansar. Lo primero por tanto es buscar un buen garito. Franconia queda en el exterior del parque, North Woodstock\u00a0parece ser el centro de la vidilla, pero el \u00fanico hotel con buena pinta se sube a la parra. A un kil\u00f3metro, en Lincoln, hay varios. <\/strong><\/p>\n<p><strong>El Confort Inn &#038; Suites tiene buen aspecto: edificio nuevo, cuatro plantas, separado de la carretera, entre \u00e1rboles y con vistas a las monta\u00f1as. Est\u00e1 casi vac\u00edo y\u00a0parece interesante pedir\u00a0habitaci\u00f3n en el \u00faltimo piso para coger mejores vistas. Pero hete aqu\u00ed que la chica, con cara de mu\u00f1eca diab\u00f3lica,\u00a0te da\u00a0en el tercero y mirando para atr\u00e1s, donde s\u00f3lo ves un contenedor y cuatro \u00e1rboles. Bajas a pedir cub\u00edculo in the other side. Y replica algo ininteligible al o\u00eddo hispano. Entonces irrumpe un trabajador del hotel, cubano y te hace subir con \u00e9l a la cuarta planta a ver qu\u00e9 quieres, absurdo viaje, pero le sigues. Quiero una habitaci\u00f3n mirando a las monta\u00f1as, resumes. Al cabo de unos minutos vuelve\u00a0a decirte que bajes, que la mu\u00f1eca diab\u00f3lica tiene\u00a0una propuesta que hacer. Al final, resulta que de repente s\u00ed hay habitaci\u00f3n, vale 20 d\u00f3lares m\u00e1s porque es una suite,\u00a0pero ella rebaja 10. Acepto. El cubano se mete en el ascensor para rentabilizar\u00a0la mediaci\u00f3n y yo le corto en seco por sus trafullas. Ahora bien, la pelea tiene su premio: la suite est\u00e1 de coxones. \u00a1Y se ven las monta\u00f1as!<\/strong><\/p>\n<p><strong>En la oficina de informaci\u00f3n entregan un mapa de la Kancamagus Road, una preciosa carretera que atraviesa de Oeste a Este las White Mountains. El informador, simp\u00e1tico, rechoncho y metido en a\u00f1os, se\u00f1ala con rotulador su favorita y otra m\u00e1s para abrir boca, pues son ya las dos de la tarde y anochece a las cinco. La Kancamagus resulta ser espectacular, con amplias vistas a ambos lados. La oto\u00f1ada reina en el ambiente. El viento arroja a\u00fan algunas hojas amarillentas frente al campo visual del coche, donde suena y resuena &#8216;Im your man&#8217; de Leonard Cohen. Es un momento m\u00e1gico que s\u00f3lo quiebra la mu\u00f1eca diab\u00f3lica del hotel, con sus descomunales papos. La imagino\u00a0 irrumpiendo al final de la recta, como las gemelas de &#8216;El Resplandor&#8217; en aquellos pasillos de alfombra roja. Mira que son majos los yanquilones en el trato, pero esta ne\u00f1ona no me gust\u00f3. La esposa dice que exagero, pero yo erre que erre. El Lincoln Wood resulta ser un paseo rectil\u00edneo que circula paralelo a un r\u00edo de gruesas piedras\u00a0al modo de las\u00a0pel\u00edculas de indios y vaqueros. Relajante, pero acaso demasiado sim\u00e9trico. Al regreso, un panel dar\u00e1 la explicaci\u00f3n. Es el trazado de una antigua l\u00ednea de tren. La ruta, sin apariciones al fondo de cada recta, relaja los \u00e1nimos y el hotel m\u00e1s. De noche, Lincoln est\u00e1 desierto. Y como est\u00e1 bien hacer el gocho de vez en cuando, un pack\u00a0de McDonalds\u00a0hace las veces de\u00a0cena en el hotel.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En los tres d\u00edas siguientes haremos tres preciosas rutas en las White Mountains: una subida entre abetos hasta asomarte a unas grandes rocas frente a frente con el monte Washington, una ascensi\u00f3n a un lago inmaculado, el Lonesome, circunvalado ya por el hielo, y una ascensi\u00f3n paralela a un r\u00edo, a veces por el mismo r\u00edo, con muchos peque\u00f1os saltos de agua. En los d\u00edas tres y cuatro el hielo hace su aparici\u00f3n en las rutas, lo que te obliga a ir agarr\u00e1ndote a las ramas. Unos playeros de decatlon de 13 euros en su cuarta temporada no parecen, la verdad, lo m\u00e1s adecuado, frente a grupos de excursionistas\u00a0equipados como si fueran\u00a0esquiadores, con crampones incluidos. Mi indumentaria hace contraste con tanto armamento. Playeros, pantal\u00f3n corto y chupa por arriba. Ir de esta guisa me provoca oleadas de comentarios: &#8220;You are so brave waring shorts!&#8221;. &#8220;You are a realy man&#8221;. &#8220;You awake in Florida and came here!&#8221;. As\u00ed todo el rato. Yo r\u00edo y a la primera mujer le digo: &#8220;Its hot&#8221; (error, me aclara la esposa, pues eso es decir que est\u00e1s a la moda, no que la temperatura es templada, its warm).\u00a0El pantal\u00f3n corto va conmigo al monte manque nieve y el chiquillo bien que da juego.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Si los d\u00edas\u00a0son monta\u00f1eros, con cielo azul y fr\u00edo; tres noches seguidas\u00a0s0n para el Woodstock Inn, hotel, restaurante, pub, sala de juegos y centro neur\u00e1lgico de Woodstock North. Buenas ensaladas, mi adorada crema de almejas, buena carne, cerveza fabricada por los due\u00f1os (una negra muy ligera) y un ambientazo total. Durante las cenas en horario yanqui, entre las seis y la nueve, pillamos dos actuaciones en directo que lanzan a la gente a la pista de baile, a la vista desde los comedores. Para estos ceremoniales pongo el pantal\u00f3n largo, todo un detalle personal con la parroquia de New Hampsire. En cambio, al desayuno, bajo con el corto y camiseta, pues aunque fuera haya hielo en la luna del coche, dentro del Confort Inn la temperatura es m\u00e1s que veraniega. Pero la gente baja ya a desayunar como si estuviera en el Polo. Y claro el contraste\u00a0resulta extra\u00f1o. Una camarera la toma conmigo, cada ma\u00f1ana me llama algo parecido a machoman. As\u00ed que cuando partimos de las White Mountains llenos de ox\u00edgeno y de vida, mi ego asienta sus reales en la cima del monte Washington.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Quince d\u00edas en Nueva Inglaterra-USA) (5) White Mountain National Forest. As\u00ed se llama en el estado de\u00a0New Hampsire\u00a0lo que aqu\u00ed conocemos por parque nacional. Lo corona el monte Washington, el m\u00e1s alto de toda Nueva Inglaterra con apenas 2.000 metros, y tiene se\u00f1alizadas un mont\u00f3n de rutas. Sus pueblos est\u00e1n llenos de viajeros en verano, [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[16],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1684"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1684"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1684\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1684"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1684"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1684"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}