{"id":1693,"date":"2011-11-23T10:32:28","date_gmt":"2011-11-23T09:32:28","guid":{"rendered":"http:\/\/proyectos.elcomercio.es\/blogs\/campoyplayu\/?p=1693"},"modified":"2011-11-23T10:32:28","modified_gmt":"2011-11-23T09:32:28","slug":"camino-de-boston","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2011\/11\/23\/camino-de-boston\/","title":{"rendered":"Camino de Boston"},"content":{"rendered":"<p>(Quince d\u00edas en Nueva Inglaterra-USA) 6<\/p>\n<p><strong>Entre las White Mountains y Boston quedaban dos d\u00edas de colch\u00f3n. Consultada la gu\u00eda, parec\u00eda una buena opci\u00f3n un viaje tranquilo con paradas rumbo a varios pueblos costeros pr\u00f3ximos a la gran city. El lago Winnipesaukee, el mayor de Nueva Inglaterra, impresiona al irrumpir a un lado de la carretera. Es como un peque\u00f1o mar, rodeado de grupos de casas de madera\u00a0y embarcaderos. Estamos en noviembre. Muchos barcos est\u00e1n forrados con un pl\u00e1stico azul para protegerse de las inminentes nevadas. Un yanqui atraca junto a un pantal\u00e1n una gran motora, monta en un pick up descomunal y se va. Todo es grande: la motora, el pick-up y el propio yanqui. Reina la calma en el Winnipesaukee. De estar atestado en verano, con gente tomando el sol, lanchas, piraguas y ba\u00f1istas, pasa ahora a una bonita dormidera, antes de que la nieve invada sus orillas. <\/strong><\/p>\n<p><strong><!--more-->Con el Winnipesaukee en el retrovisor, la siguiente escala es un tanto m\u00e1s mundana: un out-let, esas peque\u00f1as ciudades de carretera donde tienes ropa de marca a precios alejad\u00edsimos de la UE. A veces, la mitad. A veces, un tercio. Ralph Lauren, Tommy, Calvin Klein&#8230; Hace dos a\u00f1os arras\u00e9 hasta tal punto que deb\u00ed comprar un malet\u00f3n nuevo. Esta vez el chollo no es tan grande y se impone la moderaci\u00f3n. Tres pantalones y tres camisas. Como suele ocurrir, cuando te quieres dar cuenta es la hora de comer y te pilla montando en el coche a cierta distancia del destino.\u00a0Newburyport tiene una ubicaci\u00f3n privilegiada, en la desembocadura de un gran r\u00edo, el Merrimarck, junto al mar. El paseo mar\u00edtimo es muy relajante. Al fondo se divisa una casa acristalada con grandes vistas. \u00bfSer\u00e1 un restaurante? Lo es. El chiringo se llama Black Cow (la vaca negra). Una rica ensalada, fish and chips, postre y caf\u00e9 te dejan como nuevo.\u00a0Toca ver Newburyport. El toque british impregna sus calles, con edificios de ladrillo rojo de dos o tres plantas, comercios originales, con escaparates muy trabajados y pubs\u00a0estilo anglosaj\u00f3n.\u00a0Los primeros colonos ingleses desembarcaron\u00a0por estos pagos\u00a0en el siglo XVII y dejaron su huella en toda la franja costera entre Nueva York y Canad\u00e1; de ah\u00ed lo de New England.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Toca buscar el hotel, reservado por internet d\u00edas atr\u00e1s para dos noches. Es de la cadena Days Inn y est\u00e1 a las afueras de Salem, la ciudad de las brujas. La pregunta a un polic\u00eda en una gasolinera\u00a0para dar con el sitio tiene por respuesta una bofetada en la cara: &#8216;No vay\u00e1is all\u00ed. Est\u00e1 lleno de &#8216;homeless&#8217;. Es un lugar horrible&#8217;. \u00bfY eso? El polic\u00eda explica que en Estados Unidos cuando un sin techo cambia de estado tiene derecho a habitaci\u00f3n y el Gobierno los instala en moteles no s\u00e9 cu\u00e1ntos d\u00edas. Insiste en que no vayamos y, en caso de ir, nos recomienda vaciar el coche y no dejar nada de valor en la habitaci\u00f3n. Vamos. El hotel est\u00e1 ya pagado y quiz\u00e1 no sea para tanto. Son dos bloques alargados, de planta baja y primero. La recepci\u00f3n est\u00e1 en medio. El coche queda aparcado al lado, bien iluminado, a la vista de la habitaci\u00f3n, que est\u00e1 en el primer piso justo enfrente. La moqueta es cutre, lo dem\u00e1s bastante normal. De todas formas, las im\u00e1genes de internet eran falsas: todo reluc\u00eda. Hay poca gente, pero hay gente humilde. Una obesa negra con dos churumbeles camino de hacer la colada no se sabe d\u00f3nde. Tres tipos en torno a una cama, con la luz encendida y los visillos abiertos. Mala pinta.\u00a0Otro malencarado\u00a0en ch\u00e1ndal fumando junto a su puerta. En fin. Un letrero advierte que no se hacen cargo de robos para dar \u00e1nimo. Al final, dormimos y no pasa nada. A las siete de la ma\u00f1ana, al abrir las cortinas, un coche escolar se est\u00e1 llevando a los hijos de los sin techo alojados en el Days Inn. Huimos a la costa.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Rockport mira al mar coqueto. Tiene mucho encanto. Al pasar junto al cementerio, hay una brigada de gamberretes limpiando las malas hierbas. Hacen trabajos sociales por alguna picia. Gloucester tambi\u00e9n es bonito. Un paseo mar\u00edtimo prolonga el pueblo hasta un gran parque. A la ida hay un vagabundo en un banco claramente borracho. Me dice algo al pasar pero, obviusly, no le entiendo. A la vuelta, dos polic\u00edas le est\u00e1n pidiendo la documentaci\u00f3n, huelen el contenido de su botella y le preguntan por su domicilio. Es una zona de juego de ni\u00f1os y esto en USA son palabras mayores. Al finalizar el d\u00eda, tras visitar un gran supermercado y comprobar el predomio de la comida basura en sus estanter\u00edas, toca volver al Days Inn. Pero el coche parece no querer ir. Perdidos en las cuadr\u00edculas tan sim\u00e9tricas del mapa de carreteras de la zona,\u00a0procede\u00a0volver a preguntar en una gasolinera. La respuesta era de esperar: &#8216;No vay\u00e1is all\u00ed. Es horrible&#8217;. Vamos. La segunda noche, al igual que la primera, transcurre sin incidentes. Ning\u00fan contratiempo mayor que pasar de la suite de las White Mountains a un habit\u00e1culo ra\u00eddo rodeado de un vecindario bajo sospecha. Qui\u00e9n dijo miedo. Amanece el 9 de noviembre. Vuelve a pasar el autob\u00fas escolar por el hotel. Los sin techo, probinos, no han gurgutado. Cargamos los b\u00e1rtulos y ponemos rumbo a Boston.<\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Quince d\u00edas en Nueva Inglaterra-USA) 6 Entre las White Mountains y Boston quedaban dos d\u00edas de colch\u00f3n. Consultada la gu\u00eda, parec\u00eda una buena opci\u00f3n un viaje tranquilo con paradas rumbo a varios pueblos costeros pr\u00f3ximos a la gran city. 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