{"id":1875,"date":"2011-12-27T09:39:11","date_gmt":"2011-12-27T08:39:11","guid":{"rendered":"http:\/\/proyectos.elcomercio.es\/blogs\/campoyplayu\/?p=1875"},"modified":"2011-12-27T09:39:11","modified_gmt":"2011-12-27T08:39:11","slug":"la-radial-y-el-hombre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2011\/12\/27\/la-radial-y-el-hombre\/","title":{"rendered":"La radial y el hombre"},"content":{"rendered":"<p><strong>(solo para hombres)<\/strong><\/p>\n<p><strong>Tener en tu mano una radial, trocear tubos, partir cer\u00e1mica, agrietar paredes&#8230; es una experiencia religiosa que te pone duros los brazos, multiplica las hormonas masculinas\u00a0y eleva tu ego a los altares. La radial es al hombre lo que el ba\u00f1o (ese templo de cremas y potingues) a la mujer. Con una radial bien agarrada con las dos manos puedes llegar a creerte Lobezno dando zarpazos a su alrededor, sentirte un marine americano en plena jungla del Vietnam <!--more-->o incluso animarte a dar un golpe en la mejor joyer\u00eda de Gij\u00f3n\u00a0con tan poderosa arma: &#8220;D\u00e9melo todo&#8221;, espetas a la vendedora radial en mano. Da igual que no vaya enchufada, seguro que no se percata de que llevas la pistola descargada. Basta ver la radial para que a una mujer le de un respingo por todo el cuerpo y se derrita como un flan. Un hombre con su herramienta, pensar\u00e1. Y saldr\u00e1 corriendo con una risita floja presa de una cierta turbaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfPodr\u00edas lijarme la puerta del port\u00f3n? La petici\u00f3n de mi hermano, hace dos d\u00edas, me pill\u00f3 a mis anchas por el prau. Vete subiendo el alargador, que\u00a0voy en diez minutos, le dije. Puse la mec\u00e1nica en marcha y me hice de paso el interesante. Entonces le cambi\u00e9 a la radial la pieza de cortar por la de lijar, le a\u00f1ad\u00ed un velcro y sub\u00ed en\u00e9rgico al prau vecino, con mis gafas de protecci\u00f3n y paso decidido. Arranqu\u00e9 la herramienta, que accion\u00f3 en\u00e9rgica su cabezal, y lij\u00e9 el lateral de la puerta. Cuando me fui con los deberes hechos sent\u00eda todo mi cuerpo vigorizado, con la sangre fluyendo por las venas e incluso formando peque\u00f1os oleajes en las arterias. Mir\u00e9 a mi alrededor en busca de aplauso, pero no hab\u00eda ning\u00fan reba\u00f1o de gacelas Thompson para rendirme honores. Enroll\u00e9 el cable de la radial sobre su lomo, la guard\u00e9 de nuevo en el carro de herramientas y lo cerr\u00e9 con un toque displicente. Volv\u00ed a salir al prau, mir\u00e9 al cielo y respir\u00e9 hondo. Hombre y herramienta hab\u00edan vuelvo a actuar sin darse un pijo de importancia.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(solo para hombres) Tener en tu mano una radial, trocear tubos, partir cer\u00e1mica, agrietar paredes&#8230; es una experiencia religiosa que te pone duros los brazos, multiplica las hormonas masculinas\u00a0y eleva tu ego a los altares. La radial es al hombre lo que el ba\u00f1o (ese templo de cremas y potingues) a la mujer. Con una [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1875"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1875"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1875\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1875"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1875"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1875"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}