{"id":2128,"date":"2012-02-13T08:21:40","date_gmt":"2012-02-13T08:21:40","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=2128"},"modified":"2012-02-13T08:21:40","modified_gmt":"2012-02-13T08:21:40","slug":"historias-de-viejos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2012\/02\/13\/historias-de-viejos\/","title":{"rendered":"Historias de viejos"},"content":{"rendered":"<p><strong>A esa edad provecta en la que la vida se ve diferente pasan cosas muy curiosas.\u00a0Voy al Hospital de Cabue\u00f1es a visitar a un singular hombre de 93 a\u00f1os, a la saz\u00f3n mi tioabuelo. Se cay\u00f3 y tiene al parecer una v\u00e9rtebra aplastada. Gran putada. El caso es que hago una parada en el quisoco del hospital para comprarle &#8216;El pa\u00eds&#8217;, su peri\u00f3dico de cabecera en los \u00faltimos treinta a\u00f1os m\u00e1s o menos. Me acerco a \u00e9l para que me oiga bien y le grito: Te traje &#8216;El pa\u00eds&#8217; para que leas un poco. \u00bf&#8217;El pa\u00eds&#8217;? A m\u00ed me gusta el &#8216;Abc&#8217;. Su r\u00e9plica me descoloca y, entre risas, le llamo traidor. Como se entere Rubalcaba, te <!--more-->expedienta. \u00c9l sonr\u00ede y se justifica: El &#8216;Abc&#8217; tiene una portada muy colorida, comenta aireando una mano. Ese es todo su argumento, asociado quiz\u00e1s a la p\u00e9rdida progresiva de la visi\u00f3n y la dificultad progresiva para leer. \u00c9l, que tras irse con la Divisi\u00f3n Azul a invadir\u00a0la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica\u00a0hace 70 a\u00f1os se volvi\u00f3 un hombre de izquierdas, ahora lee el &#8216;Abc&#8217;. En su larga vida han tenido cabida las tropas franquistas, las socialistas y ahora el peri\u00f3dico de la grapa, con una motivaci\u00f3n tristemente senil. Despu\u00e9s de vieyu, gaiteru. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Como dicen que no hay mal que por bien no venga, este se\u00f1or de los 93 a\u00f1os, a la saz\u00f3n mi\u00a0tioabuelo, quiere volver a la residencia. Ahora la echa de menos, pese a que en los nueve meses que lleva en ella solo le hemos escuchado lamentos. La ca\u00edda le ha hecho caer en la cuenta de que quiz\u00e1s est\u00e9 m\u00e1s aclimatado de lo que cre\u00eda. Algo es algo. Incluso ha mencionado el nombre de su compa\u00f1ero de habitaci\u00f3n, un tipo hosco y maleducado que no le dirige la palabra. <\/strong><strong>Llega la hora de comer y me despido. Tengo invitado en casa. Cuando le hablo de mi tioabuelo y de la partida de ajedrez que echamos en el sal\u00f3n de mi casa hace unos meses (segu\u00eda moviendo las piezas con gran criterio), mi colega me replica con otro nonagenario, un farmac\u00e9utico a\u00fan ejerciente casado con su t\u00eda. Una vez cumplidos los 90, este buen hombre le mostr\u00f3 una gran inquietud. &#8220;S\u00f3lo me quedan diez a\u00f1os de alquiler de la botica y si no me lo renuevan&#8230; \u00a1Puedo quedar en la calle!&#8221;. Incre\u00edble, pero cierto. El farmac\u00e9utico tem\u00eda tener que buscarse local a los cien a\u00f1os. Y encima lo contaba.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El pasado enero, unos clientes de un restaurante de La Providenica llamaron a la polic\u00eda indignados por el espect\u00e1culo que contemplaban: un hombre de 95 a\u00f1os bajaba al s\u00f3tano por una escalera, sub\u00eda, bajaba, sub\u00eda y bajaba. Cuando llegaron los agentes, el se\u00f1or, llamado Rufino, les dijo que estaba en su casa y que hac\u00eda lo que le daba la gana. Los polis tuvieron que irse porque Rufino jam\u00e1s par\u00f3 quieto un segundo en su vida; en el bar, en el merendero, en la cocina, en la huerta, hasta que falleci\u00f3, pocos d\u00edas despu\u00e9s de aquel incidente policial, tras un repentino bajonazo en su salud. Muri\u00f3 con las botas puestas, como tiene que ser. A mi tioabuelo parece que le est\u00e1 abandonando la lucidez, pero cuando march\u00e9 de su habitaci\u00f3n le lanc\u00e9 un \u00f3rdago a sus ganas de vivir,\u00a0un reto\u00a0para mi siguiente visita: &#8220;Jano, pe\u00f3n cuatro rey&#8221;. <\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A esa edad provecta en la que la vida se ve diferente pasan cosas muy curiosas.\u00a0Voy al Hospital de Cabue\u00f1es a visitar a un singular hombre de 93 a\u00f1os, a la saz\u00f3n mi tioabuelo. 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