{"id":2176,"date":"2012-02-20T00:37:19","date_gmt":"2012-02-20T00:37:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=2176"},"modified":"2012-02-20T00:37:19","modified_gmt":"2012-02-20T00:37:19","slug":"paco-un-tipo-singular","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2012\/02\/20\/paco-un-tipo-singular\/","title":{"rendered":"Paco, un tipo singular"},"content":{"rendered":"<p><strong>Voy a contar el caso de Paco. Hace cosa de diez o doce a\u00f1os Paco se separ\u00f3. Esta circunstancia le anim\u00f3 a cambiar de vida radicalmente. Vendi\u00f3 su negocio, se compr\u00f3 una casa en un pueblo que acababa de descubrir y comenz\u00f3 a reformarla. El pueblo era como una postal. Apenas ten\u00eda siete vecinos, con \u00e9l ocho, estaba rodeado de una bella cordillera monta\u00f1osa y all\u00ed encontr\u00f3 la paz que necesitaba. Arregl\u00f3 la casa y abri\u00f3 un negocio de turismo rural. Luego compr\u00f3 otra, que tambi\u00e9n reform\u00f3. Tengo dudas de si hizo lo mismo con una tercera. El caso es que Paco, alejado de la ciudad, <!--more-->hall\u00f3 en el medio rural una singular forma de vida. Trabaj\u00f3 como una mula, pero en paz consigo mismo. Sin embargo, aquella paz acab\u00f3 por resultarle excesiva. Ya se sabe, la insatisfacci\u00f3n humana, quiz\u00e1s nuestro peor enemigo. <\/strong><\/p>\n<p><strong>As\u00ed fue como Paco, en su \u00e1nimo socializador, cambi\u00f3 un verano su condici\u00f3n de empresario tur\u00edstico por la de socorrista de una piscina en un pueblo de cierto tama\u00f1o, con varios bares, tiendas, ambiente y gasolinera. Dej\u00f3 el negocio en buenas manos y se fue dos meses a ejercer de pepito piscinas, ya cincuent\u00f3n, pero con unas ganas de marcha que compensaban todo lo dem\u00e1s. Paco se lo pas\u00f3 bomba aquel verano. Cumpli\u00f3 con sus tareas de d\u00eda y sali\u00f3 todas las noches. Altern\u00f3, conoci\u00f3 a mucha gente nueva, ri\u00f3 lo que quiso y lig\u00f3. Yo\u00a0me topaba con \u00e9l\u00a0algunas noches sin sintonizar demasiado con su exceso de euforia. Hab\u00eda algo que no me cuadraba. Hasta que lleg\u00f3 el d\u00eda, o mejor dicho la noche, en que la cl\u00e1sica cena improvisada de doce personas, de las cuales s\u00f3lo conoces a la mitad, me dej\u00f3 frente a frente con Paco. Antes de acabar la ensalada ya me hab\u00eda contado su vida, con el solomillo de cerdo (exquisito por cierto), le hab\u00eda contado yo la m\u00eda. Y al llegar al caf\u00e9 est\u00e1bamos que nos part\u00edamos el culo de risa. Paco desnudaba sus verg\u00fcenzas ante ti con elegante naturalidad y se re\u00eda de lo divino y de lo humano; de s\u00ed mismo y de los dem\u00e1s; una terapia de lo m\u00e1s saludable.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Me encant\u00f3 c\u00f3mo hab\u00eda resumido su huida de la ciudad, c\u00f3mo se hab\u00eda cobijado en el campo y c\u00f3mo echaba ahora de menos a la humanidad. Estaba atado, adem\u00e1s, pues su negocio, en estos momentos, tiene una mala salida al mercado, lo que le obliga a continuar con \u00e9l hasta una fecha indeterminada que quiz\u00e1s le pille ya sexagenario. Me interes\u00e9 por sus relaciones con el vecindario en ese pueblo remoto. \u00bfQu\u00e9 tal os llev\u00e1is? Entonces me cont\u00f3 c\u00f3mo al estrenarse en aquel para\u00edso envenenado descubri\u00f3 enseguida que dos de los siete habitantes no se hablaban entre s\u00ed. \u00bfProblemas de lindes? Por supuesto. \u00c9l llegaba con hiperactividad a su nueva vida\u00a0y se puso como objetivo prioritario que aquellos dos hombres volvieran a tener trato. No daba yo un duro por esa empresa que me estaba contando. Sin embargo, Paco me revel\u00f3 satisfecho: &#8220;\u00bfQuieres creer que lo logr\u00e9?&#8221;. Cuando no sal\u00eda de mi asombro, apostill\u00f3: &#8220;Ahora soy yo el que no se habla con ellos&#8221;. Y lanz\u00f3 una larga y sonora carcajada que a\u00fan cosquillea en mi mente. Se persigue a veces un sue\u00f1o y a rengl\u00f3n seguido el contrario.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Voy a contar el caso de Paco. Hace cosa de diez o doce a\u00f1os Paco se separ\u00f3. Esta circunstancia le anim\u00f3 a cambiar de vida radicalmente. Vendi\u00f3 su negocio, se compr\u00f3 una casa en un pueblo que acababa de descubrir y comenz\u00f3 a reformarla. El pueblo era como una postal. Apenas ten\u00eda siete vecinos, con [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[16],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2176"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2176"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2176\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2176"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2176"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2176"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}