{"id":2642,"date":"2012-05-15T09:44:36","date_gmt":"2012-05-15T08:44:36","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=2642"},"modified":"2012-05-15T09:44:36","modified_gmt":"2012-05-15T08:44:36","slug":"miguel-rios-en-una-noche-de-verano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2012\/05\/15\/miguel-rios-en-una-noche-de-verano\/","title":{"rendered":"Miguel R\u00edos en una noche de verano"},"content":{"rendered":"<p><strong>Aquella tarde me puse a hacer dedo en Ria\u00f1o. Era domingo. Agosto. Hab\u00eda suspendido cuatro y ten\u00eda que estar de regreso en Gij\u00f3n por la noche para\u00a0no faltar a\u00a0la academia de la Plazuela que me ten\u00eda esclavizado de lunes a viernes. El caso es que puse el dedo en alto frente a la gasolinera de Ria\u00f1o con la esperanza de llegar a destino en cuatro o cinco trayectos. Nunca iba de tir\u00f3n. Me paraba uno que iba al pueblo de al lado, luego otro que sub\u00eda hasta Tarna,\u00a0m\u00e1s tarde\u00a0bajaba el puerto en un tercer <!--more-->coche y acababa llegando a Gij\u00f3n en el cuarto veh\u00edculo cinco o seis horas despu\u00e9s. Aquella aventura semanal amenazaba con repetirse una vez m\u00e1s aquel d\u00eda de finales de\u00a0agosto. Estaba nublado. Amenazaba con caer un chaparr\u00f3n de un momento a otro, as\u00ed que era especialmente conveniente que parase alguien. Con 15 a\u00f1os, no parec\u00eda yo un delincuente ni mucho menos, as\u00ed que, a falta de l\u00ednea directa de bus entre Ria\u00f1o y Gij\u00f3n, recurr\u00eda regularmente a ese &#8216;hacer dedo&#8217; que hoy parece haber pasado a la historia.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Entonces par\u00f3 un coche. Baja la ventanilla un t\u00edo con pinta de enrollao y me pregunta a d\u00f3nde voy. A Gij\u00f3n. Sube. \u00bfVas a Gij\u00f3n? S\u00ed. Me hab\u00eda tocado la loter\u00eda: \u00a1viaje directo! El enrrollao me pregunta si\u00a0conozco el camino, le respondo que s\u00ed y asiente satisfecho. Asumo entonces la responsabilidad de guiarlo hasta la puerta del Hotel Hern\u00e1n Cort\u00e9s, donde prev\u00e9 alojarse. Procede de Madrid y, por circunstancias que no recuerdo, ha tomado ese desv\u00edo para ir a Asturias. Al cabo de unos minutos enciende un porro y me ofrece uno. Tiene una cajetilla llena de canutos de fabricaci\u00f3n casera. O sea que conductor y artesano previsor, pienso. Reh\u00faso el ofrecimiento. Cuando circulamos por el valle de Lario, apenas diez minutos despu\u00e9s de subirme al coche, el t\u00edo pone un cassette de Miguel R\u00edos, que acaba de sacar &#8216;El rock de una noche de verano&#8217;, un \u00e9xito total tras el de &#8216;Rock\u00a0and R\u00edos&#8217;. El grana\u00edno es la sensaci\u00f3n del momento. De hecho, dos d\u00edas despu\u00e9s tocar\u00e1 en Gij\u00f3n. \u00bfTe gusta Miguel R\u00edos?, me pregunta. Yo suelto una extra\u00f1a respuesta: \u00c9l es un poco payaso, pero las canciones me encantan. El t\u00edo guarda silencio. Pasan apenas dos minutos cuando se pone a llover alegremente. Entonces comento que igual tienen que suspender el concierto si el tiempo se tuerce. Y recibo una respuesta que me hace tragarme mis anteriores palabras (las del payaso): &#8220;S\u00ed, igual TENEMOS que suspenderlo&#8221;. \u00bfY eso? &#8220;Soy el que lleva el sonido&#8221;, me revela. Glup. Glup. Glup. Hubiera querido borrar lo de payaso, pero evidentemente era tarde. Mejor dejarlo correr.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El viaje result\u00f3 agradable. Hablamos mucho de m\u00fasica, de Gij\u00f3n, de Ria\u00f1o&#8230; Hasta que aparcamos ante el Hern\u00e1n Cort\u00e9s. El t\u00edo estaba agradecido por haber tenido gu\u00eda hasta el hotel y yo, mucho m\u00e1s, por haber llegado tan r\u00e1pido. El caso es que me ofreci\u00f3 una entrada para el concierto. No pensaba ir, pues costaba 700 pesetas (un dineral de aqu\u00e9lla) y ten\u00eda que estudiar. Dije que s\u00ed, que gracias. \u00c9l busc\u00f3 al cl\u00e1sico organizategui de la gira para ped\u00edrsela, pero no estaba en el hotel. Entonces se comprometi\u00f3 a dejarme un sobre a mi nombre en recepci\u00f3n al d\u00eda siguiente. Tras las cuatro horas de academia, aquel lunes entr\u00e9 al Hern\u00e1n Cort\u00e9s con dos amigos de clase, pregunt\u00e9 con poca esperanza si hab\u00eda algo para Adri\u00e1n y me entregaron un sobre con la entrada. Guay. Aquel concierto de Miguel R\u00edos en El Molin\u00f3n fue brutal. El campo lleno a reventar, los brazos en alto, el sonido rotundo. Nunca olvidar\u00e9 &#8216;Banzai&#8217;, con a aquella introducci\u00f3n de Salvador (guitarra el\u00e9ctrica) que dio pie a mi canci\u00f3n favorita. Me qued\u00f3 la sensaci\u00f3n de haber sido cogido por un vendaval de m\u00fasica, azotado y soltado aturdido por aquel\u00a0 maravilloso concierto, lleno de energ\u00eda y de buena m\u00fasica. Fue sin duda el gran momento de toda la carrera de Miguel R\u00edos. No dud\u00e9 en comprar el disco. Miguel R\u00edos dej\u00f3 de ser &#8216;un payaso&#8217; para m\u00ed gracias a aquel conductor an\u00f3nimo con una cajetilla repleta de porros. Y hoy d\u00eda sigo poniendo el &#8216;Rock and R\u00edos&#8217; a todo volumen, con las ventanas de casa abiertas,\u00a0cuando quiero inyectarme en vena m\u00fasica espa\u00f1ola de la buena. <\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aquella tarde me puse a hacer dedo en Ria\u00f1o. Era domingo. Agosto. Hab\u00eda suspendido cuatro y ten\u00eda que estar de regreso en Gij\u00f3n por la noche para\u00a0no faltar a\u00a0la academia de la Plazuela que me ten\u00eda esclavizado de lunes a viernes. El caso es que puse el dedo en alto frente a la gasolinera de [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[10],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2642"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2642"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2642\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2642"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2642"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2642"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}